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18 de julio 2007
Los amigos de Kellogg's tienen un producto maravilloso que no comercializan en España por lo que tan sólo puedo creer que o bien somos un pueblo maldito
que se hizo algo muy malo (descubrir América, expulsar a los judíos, Ana Obregón) o simplemente que Dios o algún subalterno celestial nos putea sistemáticamente.
Se trata de las Pop Tarts, unas pastas que recuerdan a una empanada de forma rectangular que están rellenas de mermelada, canela o lo-que-sea y algunas están cubiertas con lo que en inglés se llama "frosting" o "icing" que es lo que algunos donuts tienen encima.
Sabores, colores y olores prohibidos que Kellogg's se saca de la manga, los mete en un caldero y empieza a remover.
Y considerando por la calidad de estas tartaletas industriales, seguro que es una mujer vestida de terciopelo negro, un sombrero puntiagudo y una nariz dotada de bultitos raros la que se dedica a gestionar el moveteo del contenido del caldero.

Tengo la grandísima suerte de que nadie controla en que me dejo el dinero.
Así que tirando un hilo por aquí, otro hilo por ahí, he podido probar varios de los diferentes sabores que PopTarts, todo un abanico rico, idílico, bucólico, orgásmico, hocico, burrico...mmmm... ¿los diminutivos valen? Oh, dejémoslo.
Aparte de mi precaria capacidad para la rima por colisión, tengo un especial talento en encontrar productos que me interesan, y aunque os hablé por primera vez de las PopTarts en el viaje a Finlandia,
la primera vez que las probé fue hace dos años, cuando me compré toda la comida de Star Wars que pude.
Como siempre, eBay es un gran aliado.
Cualquier tienda de comida americana que se precie tendrá un par de cajas.
Las de Canela y Azúcar Moreno están de muerte.

Para celebrar el estreno del Episodio III, y habiéndose flipado con el resto de productos de la marca, Kellogg's añadió a sus diseños de Pop Tarts a nuestro compañero de batallitas autogestionadas, Darth Vader, y regalaba 1000 moduladores de voz como el que veis en la foto.
Con un poco de suerte podías saltar al mundo cada mañana hablando como si fueras Constantino Romero con asma.
Pero el modulador de voz de Hasbro no era el premio gordo de la sección de pastitas de Kellogg's.
El as de blasters se hallaba en un nuevo sabor, dedicado exclusivamente a Star Wars.
Otra vez, un nuevo producto para celebrar una promoción, eso supera cualquier bote de cereales o muñequito derivado del petróleo.

Lava Berry Explosion fue el nombre que creativos caídos del cielo le pusieron a la versión galáctica de las PopTarts.
Lava Berry Explosion es el mejor nombre que ha existido jamás para cualquier alimento para el desayuno.
Empezar el día con una pasta de lava explosiva te asegura salir de casa con un 150% de fe en ti mismo, una seguridad que un "smack" no da. Ni Tony el tigre te llena de tanto autoestima como zamparte un poco de lava cada mañana.
A menos que algún día saquen algo llamado Napalm Morning Disaster, cosa que dudo, Lava Berry Explosion permanecerá como el desayuno más alucinante de la historia, justo por encima de los C3P0's, los cereales de C3PO.

Conociéndome, compré dos cajas, para poder comerme una entera y no tener que esperar 2 años a probar las tartaleas de Mustafar.
Cada caja, además de un diseño genial y un juego de adivinanzas llamado "the jedi challenge", traía 6 sobrecitos con 2 pastitas cada uno.
Tener que atarme a la pata de la cama para no comerme las 12 de la primera caja de golpe es una de las muchas cosas humillantes que me he autoinfligido, pero
es lo que hay cuando tienes el autocontrol típico del club de fans de Tena Lady.

La tartaleta en sí mide unos 11x7 cm., es roja sangre y está cubierta por una capita de caramelo rojo con toppings de dulce amarillo.
A simple vista nos encontramos ante un caso de muerte segura por ingestión material radioactivo.
Pensaréis que nadie en su sano juicio se comería algo así, pero es culpa de la foto y de la poca fe que tenéis en la repostería promocional.
En mi caso, no sólo se me caía la baba, sino que algunos dientes, la lengua y la mismísima úvula se me cayeron mientras de mi boca fluía el Mar Mediterraneo.
Ese olor a frutitas del bosque, es aspecto a plástico refinado. ¿Como decir no a algo así? ¿Cómo no rendirse a la promesa de placer infinito y obesidad infantil ante una pastita forjada donde Anakin dejó de ser Anakin para ser un muñón con un traje brutal?

Las instrucciones sugieren que es mejor pasar las tartas por la tostadora, porque si intentas hincarle el diente directamente, te encuentras con algo más bien insípido.
Por mi falta de experiencia con las PopTarts, yo seguí las instrucciones, pero tengo que decir que es mucho más fácil, rápido y cómodo, ponerlas 10 segundos en el microondas.
No sólo vas a evitar que caigan trocitos dentro de la tostadora y que te quemes al sacarla, sino que además, quedará mucho más rico el relleno afrutado.
Es importante repetir que sólo deben ser 10 segundos, porque aunque la pasta por fuera no estará muy caliente, el interior se calienta más rápido que...que una patada giratoria de Chuck Norris.

Las Lava Berry Explosion tienen dentro una especie de mermelada de frutas rojas, que una vez calentada, está de muerte. De la buena muerte, no de la mala. Del tipo, "me voy a morir de placer" no del tipo "me voy a morir de arghhh!".
De los sabores que he probado yo, hay rellenos de mermelada de frutas, chocolate, marshmallows, azúcar con canela y crema.
No voy a decir que el relleno de las Pop Tarts de Star Wars es el mejor de todo, pero en su conjunto, con ese frosting de fresa tan bueno, y esos toppings de sabor indefinido hacen en conjunto
las mejores PopTarts que jamás haya probado.
Por valor emocional, es lo mejor que me ha pasado desde Chandler consiguió dejar de fumar. Y eso puso el listón muy alto.
melonian (18-07-07)
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