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16 de julio 2007

En 1987, tras un montón de horas de planificación y duro entrenamiento, George Lucas y Mickey Jedi consiguieron abrir en Disneylandia, Los Angeles, la primera atracción dedicada a Star Wars...Star Tours.
Y cuando digo George Lucas y Mickey Jedi no estoy haciendo un chascarrillo ni pongo una piedra más en el camino de mi lapidación multitudinaria por comedia fraudulenta, sino que Star Tours fue diseñada y construida
mano a mano entre los ingenieros de Lucasfilms y los de Disney, de forma que todos estuvieran contentos.
Tras el éxito de la atracción, al cabo de dos años se abrieron las atracciones de Star Tours en el Disney de Tokyo y en Disneyworld, Florida.
En 1992 también se abrió la atracción en el Disney de París.

Yo me considero un privilegiado porque he podido probar la atracción tanto en Florida como en París, que aunque es algo que consiguen miles de personas cada día, el hecho de que se mantenga en mi retina la experiencia de verdad hace que me salgan chispas azules
del cogote de la estática acumuladas allá por el coxis.
La primera vez fue en Florida, cuando tenía 12 años y gracias a un viaje que mis tíos hicieron y en el que pude colarme con esa combinación de ojitos de pena y ser el más pequeño de todos mis primos, tanto por vía materna como por vía paterna.
La experiencia fue en olvidable, porque un niño sin padres en un lugar donde hasta las camas tienen azúcar suele romper todas la reglas establecidas y por establecer, y pide todas las bebidas sin hielo sólo para putear.
Aún no sé como mis tíos no me abandonaron allí. Seguro que el riesgo de que mis padres se cabrearan era menor que tenerme cerca una semana.

La segunda vez tenía 14 ó 15 años y fue en París, con mis padres minerales, mi hermana química y unos vecinos biológicos.
El viaje fue muy divertido, pero por aquel entonces el mundo de Disney empezaba a decaer en serio, y que Chip y Chop me dieran por culo en el desayuno ya no cualificaba como "la mejor forma de empezar el día".
La "mejor forma de empezar el día" se convirtió en "el que roba más tazas del desayuno del hotel gana".
Eso sí, la mejor atracción fue Star Tours, porque sí...porque mola 00110001 00110000 00110000 00110000.

Para los que no hayan podido disfrutar de esta atracción, o los que no sepan de que va, Star Tours es una de esas atracciones que hoy en día proliferan en los parques de atracciones y que se componen de una habitación con asientos sobre una plataforma móvil.
Al frente de los asientos hay una pantalla en la que se ve un vídeo que simula un viaje.
Por supuesto, el movimiento de los asientos está sincronizado con el "viaje" que se ve en la pantalla para que el espectador tenga la sensación de que está meando. UUYYYSSS...Casi acabo una frase normal sin cagarla. En fin, no se puede tener todo.


Pero vayamos por el principio, porque Star Tours es impresionante desde antes de entrar.
Y es que esquivar al Capitán Garfio, girar la esquina y encontrarte con un ATAT a tamaño real no se ve todos los días.
De no ser por la ausencia de ewoks y el vago recuerdo de que Star Wars es una película, me hubiese tenido que ir a cambiar la ropa interior inmediatamente.
Ese "perro" de combate de tamaño descomunal acechando a la gente escondido detrás de un árbol...como si no pudiésemos verle.
Muy cerquita de ahí hay una Speedbike de verdad en la que te puedes montar...sniff.
En París, lo que tiene como anzuelo en la entrada es un X-Wing a tamaño real y no es menos impresionante.
Eso sí, en este caso, se invierte el sistema corporal de eliminación de residuos. En algún sitio, tengo una foto debajo de ese X-Wing.


Una vez entras en la atracción te das cuenta de que los americanos están acostumbrados a hacer cola y por eso decoran al máximo las instalaciones donde tienes que hacerla. Si hay que hacerla se hace, pero
al menos que nos entretengan con una nave enorme con R2D2 y con una unidad R5 siendo reparada in situ.
Esto lo están empezando a hacer el resto de parques de atracciones de grandes dimensiones en Europa, que hasta ahora se mantenían en el sistema de "Siga la cadenita durante hora y media, gracias".
En Port Aventura ya hay varias atracciones que tienen este tipo de "animación" mientras haces cola.


También nos encontramos con C3PO montado en una plataforma intentando ligar con una máquina tragaperras. Y eso antes de que empiece la acción!!!
Fijaos en la diferencia entre uno y otro. El primero pertenece al Star Tours de Disneylandia, el más viejo, el segundo pertenece al de París, el más nuevo.
Eso sí, me parece que vale la pena comentar que en el Star Tours de Disneylandia están el C3PO y R2D2 originales que se usaron para grabar las pelis. Whooohooo.

Pero vayamos a la chicha.
La historia es simple, tú eres un turista espacial que quiere visitar Endor, o que está en Endor, o algo así, y te diriges a Star Tours para hacer ese viaje espacial que siempre quisiste hacer pero que nunca reuniste los créditos suficientes para hacerlo.
Mientras esperas para entrar paseas por el hangar donde droides reparan droides y lucecitas que simulan a la perfección una especie de estación especial que no para de enviar naves al espacio.
Unos monitores te muestran las normas de seguridad y te aseguran que el vuelo va a ser muy cómodo y gratificante, algo así como Iberia pero exactamente al revés.
Cuando entras en la nave, la StarSpeeder 3000. al frente tienes a tu piloto, REX, que te avisa afablemente que es su primer vuelo, pero que tranquilo, que todo va a ir bien, después de todo esto es Disney.
Pero nada más empezar ya sale algo mal, salimos por una compuerta que no es la reglamentaria, caemos por una zanja y nos salvamos por un pelo o dos.

Segundos más tarde ya estamos en el espacio, es más, saltamos al Hiperespacio, como la amiga de Heidi, Clara...ooops. No Clara no saltaba mucho, no.
La cuestión es que los efectos son los de una película real de la saga.
La calidad de las imágenes que os paso son muy cutres porque están sacadas de un vídeo bajado de la mula y de una calidad más que dudosa, pero algo es algo porque no hay fotos del interior de la StarSpeeder 3000.

Saliendo del Hiperespacio nos encontramos con Endor y el segundo problema, una lluvia de meteoritos de hielo.
Por supuesto, si este fuera un crucero de placer sin problemas, sería una atracción situada en el geriátrico más lujoso del planeta, así que nuestra nave se la empieza a dar
contra los asteroides y meteoritos, incluso se mete dentro de uno para darnos dos o tres sustos de nivel 6 en la escala de Jason.

Pero salimos del fuego para caer en las brasas. Aunque siempre he pensado, que el fuego era peor que las brasas, porque quema más no?
En fin, que tras el campo de meteoritos, nos pasa un X-Wing por encima y nos empieza a decir que qué leches estamos haciendo allí y booooom...un Destructor Imperial
nos empieza a atraer hacia ellos, mientras vemos la Estrella de la Muerte y un montón de Tie Fighters luchando contra las naves de la Rebelión.
En este punto, o estás disfrutando como un enano, o te estás preguntando porqué no pillaste el viaje a Playa Bávaro en vez de irte a descubrir planetas.

La cuestión está en que la nave consigue zafarse del rayo de tracción y el líder del escuadrón de X-Wings nos pide que le acompañemos porque están este último ataque de TieFighters les ha dejado con varias vacantes de último momento.
Y ahí nos unimos a la batalla, atravesando trincheras, y al final resulta que el que tenemos enfrente es Luke, porque lanza los proyectiles dentro de la Estrella de la Muerte, y a salir pitando...que para eso está R2D2.
Prácticamente aquí se acaba la emoción, excepto por un pequeño susto entrando en el muelle, donde hay un cameo con George Lucas escondiéndose debajo de una mesa porque se piensa que una nave de una cuantas toneladas va a hacerle la liposucción más rápida de la historia.

Al salir de la atracción, que dura 5 minutos exactos, te encuentras de cara con un Stormtrooper guardando lo mejor de toda la atracción...


La Tatooine Traders es la tienda de regalos de la atracción.
Sí, allí cada atracción grande tiene su propia tienda, como los museos, pero es un oasis para los fans de Star Wars.
Además el nombre te hace sentir la necesidad de ir a vivir allí, solamente para que cuando te pidan tu dirección puedas poner "Sr. Nick Internet, estantería 6 de Tatooine Troopers".
Esas cajitas que veis en primer plano son precisamente los R2D2 Interactivos que molan tanto.


Ahí te puedes comprar de todo, pero no sólo de Star Wars, sino también merchandising de la propia atracción.
Sí Star Tours tiene su propio merchandising, como este pin o este parche.

Yo, que tengo un Master en Guardar Cosas Inútiles de Antes de la Guerra todavía tengo mi boli de Star Tours, y no os puedo poner fotos de la gorra de Star Tours porque la dejé en Barcelona, con el resto de "cosas_que_trollaki_va_a_tirar_si_me_las_llevo_a_suecia".
Pero me da igual, mi viaje en Star Tours, está en mi memoria, tengo fotos y souvenirs.
Para mi, mi viaje en Star Tours es tan real como el resto de viajes que he podido hacer en mi vida, por mucho que no me tomara un granizado azul antes de empezarlo!
Nota: Todas las fotos de este artículo están pilladas de internet.
Aquí tenéis una página con todos los diálogos de la atracción incluidos los que se oyen mientras haces cola.
En YouTube podéis encontrar un montón de con la aventura de Star Tours al completo.
melonian (16-07-07)
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