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11 de julio 2007
Desde todos los ángulos y puntos de vista, y prometo que intento ser imparcial, la relación Lego y Star Wars es la unión que ha dado mejores frutos a los fans de la saga
durante estas tres décadas.
Kenner, Hasbro...ni siquiera Kellogg's han conseguido tan alto nivel en cuanto a genialidad por los dos costados, y eso que las tres empresas han producido productos maravillosos para llenarnos de alegría
a todos.
Lego ha ido levantando el listón año tras año y lo ha conseguido a base de ir alargando sus dedos sobre sus productos más emblemáticos y añadiendo nuevos formatos que ni en nuestros mejores sueños podían ser tan buenos.

Ya escribí sobre los packs para montar míticos de Lego y que han dado
entretenimiento y diversión a montones así como decoración para el que aprovecha toda superficie horizontal para ponerle algo chupi encima.
Las naves, los personajes, los sets...todos geniales en sí, con el único pero de valer demasiado dinero, pero que desde hace muchos años han ayudado a Lego a seguir la estela
de Kenner en cuanto a llevar juguetes de Star Wars a los fans de las pelis.
 clicka para ver esta bestia
Para algunos de nosotros, engendros hiperactivos de interior, siempre hemos tenido un especial cariño por todo lo que se pueda montar y pueda suponer un ligero reto (tampoco muy grande, no sea que nos estresemos) y por eso escogimos Lego
ante Kenner (aunque también tenemos los típicos muñecos), porque la variable "esa nave, la he hecho yo" suele ponerte un puesto más arriba en la cadena alimenticia, y porque los muñequitos de Lego son adorable a más no poder.
Cómo ejemplo puedo poner la figura hecha con Lego (sin contar los stands de Lego en las convenciones) por un fan.
Un Destructor Imperial de 2 metros que te deja sin aliento, y en el caso de que seas tú el que lo hace, también sin dinero.

La otra rama que empezó a darle cuerpo al milagro de la modernización de Lego ha sido la infinidad de vídeos, cortos y películas hechas con sus figuras y sus piezas que
han llevado a los fans a fidelizarse con la marca y a crear un movimiento fuera del alcance de Lego que está poniendo el cartel de "de culto" al romance entre Lego y Star Wars.
Pero si estáis pensando en que esto es algo que tiene que ver con los fans y no con la empresa en sí, no podéis estar más equivocados, porque siempre ha sido la propia empresa que ha animado a los fans a ser creativos con sus productos.
La propia empresa ha creado sus propias pelis promocionales (recuerdo una de Spiderman impresionante) y regularmente organiza concursos de cortos para los fans y además
cuelga los más originales en su página web para deleite del personal.
Eso es precisamente lo que hace que unos cuantos seamos seguidores de Lego a muerte.

Pero la revolución de verdad llegó con el lanzamiento del videojuegos de Lego Star Wars que cubría la segunda trilogía y que nos dejó a todos flipados.
A pesar de una calidad de imagen fenomenal, la jugabilidad y el humor que destila el juego es lo que todos los amantes de las 8 bits estábamos buscando en el mercado de juegos moderno y tengo que confesar
que aparte del Counter Strike es el único juego moderno que me ha emocionado lo suficiente como para romper mi exilio del mundo de los videojuegos.

La concepción del juego es seguir al pie de la letra la historia con figuritas de Lego en 3D.
Plano a plano te vas adentrando en la historia y te acostumbras a no tener dedos y a que tus pies sean cuadrados.


Hace un año salió al mercado la segunda parte del juego Lego Star Wars, pero esta vez siguiendo la trilogía original, con lo llevaron al límite la incontinencia espontánea por "éxtasis natural" de todos los
fans del primer juego, porque queríamos más...más!
Además tener en las manos la historia de la primera trilogía, la guay, en formato Lego, era la mejor forma de continuar lo que ya fue un gran comienzo.

El concepto gráfico del juego se ha mantenido fiel al del juego anterior.
Muñecos graciosos y cuadrados y la historia es la que todos conocemos y adoramos.

No voy a comentar el funcionamiento del juego a fondo porque varía según la plataforma y se haría demasiado largo, pero sí os puedo comentar lo genérico, que consiste
en seguir la historia de las películas, con lo que no necesitas demasiadas explicaciones.

Puedes usar varios personajes, y necesitarás intercambiarlos para poder abrir puertas.
A medida que vayas realizando las misiones y según el grado de perfección irás desbloqueando otros personajes que podrás usar para realizar las misiones, y ya os lo digo ahora, no hay NADA como poder
participar en la batalla de Hoth con el Halcón Milenario o luchar contra el Emperador (al final del Retorno del Jedi) con el mismísimo Yoda.

Tanto fue mi flipe por este juego, que aproveché una superoferta en el Alcampo y me compré la Game Boy Micro por 59 euros, y aunque el Zelda de NES y el Mario Kart estaban en mi mente,
me la compré básicamente para poder ignorar a los viajeros del transporte público jugando al Lego SW II.
Y bueno, yo siempre ignoro a los viajeros del transporte público, pero hacerlo jugando al Lego SW II pone más caché a la acción.

Encender esta maravilla que es más pequeña y ligera que mi teléfono móvil y escuchar la banda sonora de Star Wars produce erecciones múltiples en mi persona, y suerte que ignoro a los que me rodean cuando juego, porque estoy seguro
ellos también sufren de la llamada erectil que suele dar la música de Star Wars.
Así que ya lo sabes, si no has jugado a este juego, da igual si no sueles jugar, da igual si le juraste a aquel niño somalí que no consumirías más productos de multinacionales,
el Lego Star Wars es un juego que no te puedes perder. Seguro que te se convierte en tu nueva zona erógena.
melonian (11-07-07)
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