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7 de julio 2007
Hay cientos de artículos que pueden suscitar la aparición del coleccionismo en una persona de inteligencia media, con mucho tiempo y unos recursos económicos con un mínimo de solera.
Desde chapas de cerveza hasta latas de Coca-Cola. Desde monedas antiguas hasta ropa interior fruto de noches de demasiado alcohol y compasión ajena.
Si hay un tipo de coleccionismo que me atrapa y me fascina es el de dispensadores Pez, esos contenedores de plástico que a base de una traqueotomía de fábrica te proveen con un caramelo cada vez que les haces
mirar hacia arriba.
Ojo, yo no entro en el grupo de privilegiados que pueden coleccionar Pezs (sí, yo también colecciono plurales inventados), porque me falta el dinero, el espacio y sobre todo la constancia.
Tengo una emoción tan volátil que no podría reservar mis esfuerzos por los dispensadores Pez, cuando hay tantas cosas que me hacen tilín.
 clicka para verlo en grande!
Así que cuando veo una colección del estilo visto aquí arriba, se me ponen los pelos de punta, porque sólo una mente muy payá puede reunir y colocar tan minuciosamente tantos contenedores de plástico.
Ojalá yo tuviese ese tipo de mente...malditos gustos caóticos!

Pero la gracia de los Pez no son ni los caramelos, que son buenísimos, ni siquiera los dispensadores en sí, con las que no se puede jugar ni utilizar para bajar cosas de internet.
La gracia de los dispensadores, y lo que genera esa pequeña locura de coleccionarlos, es la diversidad abrumadora de cientos de miles de modelos y el montonazo de series que ponen sus cabezas a cada tubo de plástico.
Y lo que es más importante, Pez lleva 80 años dándonos sus mejores caramelos y más de 55 años poniendo cabezas a sus cajetines dispensadores, con ello ganándose el público infantil y a los coleccionistas, que no dejan
de ser un público infantil adulto.
Para nosotros, la chicha recae en la serie extensísima de dispensadores de Star Wars que orbitan nuestro planeta desde finales de los 70.
Imaginaos tener un stand de estos en la habitación relleno de paquetitos con Pez de Star Wars y dándole un paquetito a cada colega que venga a jugar a la Wii.
Al final ya no sabrías si vienen por la Wii o por los Pez, porque seguro que no vienen por ti.

La primera serie de los Pez de Star Wars contenía los que veis aquí arriba más Leia y Luke con el casco de piloto de X-Wing.
En los años siguientes al Episodio IV se añadieron al grupo Palpatine, la Estrella de la Muerte y R2D2.
En eBay se pueden encontrar por precios bastante bajos. No son los originales del 78, pero la mayoría mantienen el mismo diseño.

Tras la llegada de la nueva trilogía, Pez ha continuado con lo que ya es su mejor baza comercial y ha sacado una nueva serie de dispensadores con las cabezas más emblemáticas de la nueva saga.
Esta vez el envoltorio también cambia para afinarlo a la imagen "corporativa" de la nueva hornada de pelis.

De hecho tal ha sido la histeria colectiva que se hizo un set especial para coleccionistas con todos los nuevos dispensadores y que mola un montón.
Su precio varía, pero por eBay también se puede encontrar sin que tengamos que empeñar partes de nuestro cuerpo para conseguirlo.
Tiene gracia que en el dorso de la caja viene una explicación de cada personaje. Como si el que fuera a comprar el pack no supiera quien es quien.
Claro que si los coleccionistas lo compran por ser de Pez y no precisamente por ser de Star Wars, puede que la explicación valga la pena.
Dios, os imagináis alguien comprando algo de Star Wars no por el hecho de ser de Star Wars sino por otra razón???
A mi me cuesta mucho encontrar otro ejemplo en el que pueda suceder.



Pero a mi la serie que más me gusta de la nueva tirada de dispensadores Pez de Star Wars, son la versión Gigante, en la que cabe un paquetito entero de caramelos de forma horizontal.
Estamos hablando de unos dispensadores de 30 centímetros de alto con los que podrías decorar cualquier cosa, desde el coche hasta la oficina y siempre acertarías.
Dios, podrías rodear un féretro de cajetines Pez de la Estrella de la Muerte gigantes, y aún así todo el mundo los consideraría de buen gusto.
Además fijaros en los caramelos.
Los caramelos son uno de los puntos turbios de Pez, y es que son los mismos caramelos desde la segunda república.
Apenas han cambiado. Se le hace un lifting al envoltorio y se añade algún sabor para disimular, pero los caramelos de Pez han sufrido el olvido de la compañía mientras los dispensadores se llevaban toda la gloria y la atención.
Pues bien, para esta nueva edición han cambiado el envoltorio y han creado un "assorted flavours" con lo que han puesto un poquito de cada, pero han hecho que el envoltorio vaya a juego con la típica lava que engloba todo lo relacionado al
Episodio III. Es genial.

Y bueno, para acabar, no quería dejar de poner otro tipo de dispensadores que son geniales.
Los metalizados y los transparentes, aunque estos sí son algo más raros, y aunque no es imposible encontrarlos, el salto en el precio lo hace notar.
No son mis favoritos (porque los gigantes molan mil), pero el Darth Vader plateado me hace tartamudear en público.
melonian (07-07-07)
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