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6 de julio 2007
Hoy volvemos a la faceta comestible de Star Wars.
En una de esas escapadas que hacíamos Francia para cargar el coche con Coca-Cola de vainilla, de cereza y de café, nos encontramos con esto:

Uhmmm ¿soy yo o se ve un poco borroso?
Supongo que es un combinado de poca luz, una cámara que empieza a chochear y un pulso que se calienta de la fricción con el aire.

Eso está algo mejor.
En fin, se trata de la versión gabacha de las galletas Príncipe. Unas galletas que nunca me han gustado demasiado y que eran tremendamente populares en el patio de mi colegio.
Supongo que siempre consideré que un componente de merienda no debería inducir a la monarquía, así que siempre las dejé de lado.
Eso y que la "crema" de chocolate nunca me ha gustado. Me gusta el chocolate, pero las cosas "de chocolate" como bizcochos, pasteles y helados nunca me han gustado. Soy así de rarito.
La cuestión es que en Francia no se llaman Príncipe, sino BN, porque Vive La Révoliton era demasiado largo e inducía al republicanismo.
La gracia, además de ser de Star Wars, es que se presentaban en dos sabores, uno de Chocolate, representado al sector Jedi, que sería la Príncipe típica y que traía a Yoda en el paquete.
El otro es Max Choco, porque la galleta es más oscura y a lo mejor eso parece que sea más chocolateada.
Este sabor representa al sector Sith, con Darth Vader en portada y un paquete más oscuro que el anterior.

Pero no se queda ahí la grandeza de estas galletas.
Cada una de ellas tiene grabado en una cara el logo de Star Wars y en el otro un simbolito a elegir entre tres diferentes: Los dos sables entrechocados que representan los dos reversos de La Fuerza, la silueta de Yoda y el casco de Darth Vader.
Aunque en la foto no se puede ver demasiado bien, os prometo que teniendo las galletas en la mano, los dibujitos, o mejor dicho, los grabados, porque son surcos en la galleta y no dibujos, están muy bien conseguidos.

Estas son las galletas de Yoda.
Como podéis ver son mucho más claras que las de Darth Vader.
Eso sí, tienen los mismos diseños que las del Lado Oscuro del chocolate.

La crema del interior también es la misma en los dos tipos de galletas. Aparentemente la Fuerza no tiene el poder suficiente como para hacer cambiar la esencia del chocolate.
Yo juraría que además tiene el mismo sabor que las Príncipe españolas, pero también podría ser un error de cálculo de mi sistema gustativo, que hace tiempo que se fue a comprar tabaco y nunca más se ha vuelto a saber de él.

Finalmente, y hoy debo ponerme una medallita por mantenerlo corto, tengo que explicar la promoción que venía con las galletas, como si el mero hecho de que fueran puramente diseñadas para promocionar una película fuera poco.
Enviando 5 puntos, es decir, 5 envoltorios de cada paquete y añadiendo 5 euros, te enviaba una camiseta cojonuda del Episodio III.
Apenas se ve por culpa del flash, pero el diseño estaba muy currado con la lucha de Anakin y Obi Wan, pero con un fondo azul muy molón.
Por supuesto, el hecho de vivir fuera de Francia me excluía de la promoción, así que ni lo intenté. Podría haber intentado alguna patraña astuta para conseguir la camiseta, pero por aquél entonces Francia había adoptado la quema de coches como deporte nacional, así que preferí no arriesgarme.
A veces uno tiene que aprender a perder. Lo jodido es que tenga que aprenderlo con la versión francesa de las galletas Príncipe.
melonian (06-07-07)
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