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5 de julio 2007
A pesar de la falta de rigurosidad científica de la frase "No hay dos sin tres", parece que hay un complot universal para hacer quedarme mal cada vez que digo que el dicho no tiene ningún tipo de sentido.
Esta vez ha sido Playskool la que se ha interpuesto en mi camino para recordarme que efectivamente, no hay dos sin tres, y ha sacado al mercado de los juguetes para niños pero que en realidad son para adultos el Artoo-Potatoo, el Mr. Potato de R2D2.

Habiendo hablado ya de sus hermanos mayores, Darth Tater, el Mr. Potato de Darth Vader, y de Supdtrooper, un Storm Trooper en formato patata, no podíamos
dejar de hablar de Artoo-Potatoo, la encarnación patatil de R2D2.
Los mantengo en sus cajitas porque para venirme era la mejor forma de guardarlos cuando me mudé y ahora creo que están mejor cuidados en su crisol de plástico.
Ellos me lo agradecen cada noche cuando los meto en sus camitas.

Pero no nos vayamos por las ramas.
Eclipsado por la falta de sorpresa y ante todo por el carisma de sus versiones anteriores (tanto Darth Tater como Spudtrooper molan un huevo), Artoo-Potatoo consigue alegrarte el día, incluso la semana, pero
tenerlo en mi estantería no me hace sentir mejor persona o pensar que el universo está hecho para mi, tal y como hizo sentirme Darth Tater cuando me llegó a casa hace más de 2 años.
Quizá sea porque R2D2 nunca fue mi personaje favorito, o simplemente por que su patatificación no acaba de funcionar del todo, pero creo que queda claro que el tercer Mr. Potato de Star Wars es el peor de todos.

Ojo, no me mal interpretéis, me encanta. Y montado, con su brazo mecánico saliendo de la coronilla es muy mono y esas cosas que se dicen en momentos rosas y suaves.
Además, la pata delantera tiene una ruedecilla que le permite deslizarse a través de la mesa, la estantería o la Estrella de la Muerte. Lo he probado en las tres superficies y funciona.
Por desgracia, el brazo mecánico no se mueve, ni se articula, ni sirve bebidas, e incomprensiblemente le sale de la coronilla, pero supongo que hacer que le saliese de un compartimiento lateral sería demasiado difícil.

Esta vez, las partes que trae nuestro protagonista son mucho menores que las habituales en un Mr. Potato y de hecho, sólo hay una pieza que queda sin usar y que Playskool ha denominado "Sillyface".
¿Quién quiere una sillyface en un astro-droide?
La cuestión es que las piezas son las que necesitas para crear tu Artoo, las patas, el panel frontal y los que vendría a ser la cabeza, con sus ojitos.
También viene el brazo mecánico, aunque mola más sin él, y un holograma de la Princesa Leia, tal y como se ve en Una Nueva Esperanza.

Supongo que los creativos de Hasbro, conscientes del menor potencial del nuevo Sr. Potato, decidieron añadir algo que no necesitara ser insertado en el cuerpo del muñeco, así que idearon
lo que veis arriba.
Princess Tater, o más bien, su holograma, viene en el pack y aunque no la considero lo mejor del set, sí tengo claro que significa un salto de nivel, aunque sólo por hacer una referencia tan clara a la peli y a la función de R2D2 en la saga.
Además han tenido lo gran idea de crear un holograma de la princesa en formato Mr. Potato, o Sra. Potato, mejor dicho.
Ojos saltones, nariz redonda y labios que ni Tina Turner, pero con el pelo ensaimadificado típico de la Princesa Leia.

En comparación con sus antecesores, Artoo-Potatoo es de un tamaño bastante menor.
No sé si se debe a un intento de seguir la escala (que obviamente no se sigue) o que por la forma del muñeco, con las patas exteriores tenía que poseer un cuerpo más pequeño
para se comercializado.
Eso sí, tampoco importa demasiado, porque tienes que ponerlos uno al lado del otro para darte cuenta que es realmente más pequeño, y para cuando te has dado cuenta ni siquiera te importa, porque ya se ha convertido en uno más de la tribu que puebla
tu estantería.

La otra gran diferencia con un Mr. Potato normal, y supongo que es una causa directamente relacionada con el hecho de que es más pequeño y tiene menos piezas sueltas, es que Artoo Potatoo sufre lo que pasa a un montón de gente. No tiene culo.
Bueno, no es que no tenga culo, sino que no tiene la típica puertecita trasera que te permite guardar el resto de piezas que no has decidido usar pero que no quieres perder.
No es que sea un gran problema, pero la puertecita trasera del Mr. Potato siempre me pareció una de sus mejores cualidades. Es como si hubiese pasado toda una vida acostándose con Rocco Sifredi, y eso tiene que dejar marca.
Así que ya le conocéis.
Personalmente, creo que la mejor adaptación hubiese sido sin duda, la versión Chewbacca, con un trajecito de peluche recubriendo el cuerpo del Mr. Potato. Eso sí hubiese sido genial y le hubiese puesto el plus de carisma y monería que necesita una nueva adaptación para superar al Darth Tater o al Spudtrooper.
melonian (05-07-07)
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