Una de las 8723476823 cosas que me gustan de Star Wars es la exquisita forma en que no hablan de enfermedades venéreas.
Otra cosas es la peculiar manera de no tocar el tema de la transmisión de adicción por vía parental.
Y podría estar días y días enumerando todas las cosas que Star Wars consigue, magistralmente, no emplear en su universo, como los hábitos de caza de la mesa común.
Así que hoy voy a hablar de un fenómeno que los seguidores de Star Wars han convertido en forma de expresión, arte y rebeldía: el fanfilm.
Da igual si hablamos de largometrajes, mediometrajes o cortometrajes, los fanfilms de Star Wars son más numerosos y los fans son más prolijos que el resto de fans de otras pelis o sagas en este sistema planetario.
La cantidad de ángulos, de ideas, de aportaciones que ni Lucas podía imaginar se ven plasmados en celuloide, y su condición de "por fans para fans" hace que nos veamos inundados por nuevo material, y en cierto modo nos une, porque
hablan en nuestra misma lengua.
Hace 2 años ya hablé de mi fan film favorito, Lucas in Love.
Pues bien, hoy voy con mi segundo fanfilm preferido: Trooper Clerks.
Trooper Clerks es una reproducción plano a plano del trailer de Clerks, la primera peli de Kevin Smith allá por el 1994, pero hecho íntegramente con personal de la Estrella de la Muerte.
¿Puede haber algo más impresionante? Pocas cosas, pocas cosas.
Por lo tanto, estamos hablando de un corto de 1:45 minutos, que fue creado en 1998 por Kurt Allen y Russell Hatfield, y no por Kevin Smith, como mucha gente cree.
Así que ya os he dicho de qué va.
¿Cómo que no?
Os he dicho que es una reproducción plano a plano del trailer de Clerks, así que empieza con el plano de la escena de Tiburón, excepto que el mar es un bote de salsa y la aleta de tiburón de un Dorito.
A partir de aquí es TODO exacto al trailer...
...pero cambiando los protagonistas.
Los dependientes de la tienda son Stormtroopers y el resto, es decir, los clientes son el resto de trabajadores de la Estrella de la Muerte, porque ellos también
necesitan su leche con Nesquik matutina, sus huevos frescos, y alquilar pelis para las horas en que no están destruyendo planetas.
Sin embargo, ¿qué tiene de mejor que el trailer de la peli de Kevin Smith?
Pués que ciertos chistes son mucho mejores porque nunca antes habíamos podido ver a un Storm Trooper haciendo el idiota enfrente de un miembro de la Guardia Imperial, ni verlos
jugar hockey con uno de esos droides pequeñines que tanta rabia nos daban, correteando por los suelos inmaculados de la Estrella de la Muerte.
Lo mejor de todo es que, exceptuando el disfraz de C3PO, que es una auténtica basura, el resto de vestuario y decorados son impresionantes, de una calidad poco usual en la infinidad de fanfilms que corren por ahí.
Por eso, después de filtrar basura y más basura, toda cuca en ella misma, uno agradece encontrar vídeos originales y bien producidos.
Porque he visto como mil vídeos de Star Wars hechos con Lego, y el 90% son lo peor de lo peor, con Boba Fett indiscutiblemente en todos ellos.
Lo juro, como vea un Boba Fett participar en una fanfilm de Lego suicidaré a alguien. Y no será a mi.
Además, este corto me hace pensar en la Estrella de la Muerte de otra forma.
Claro está, nosotros sólo vemos gente deambulando de arriba a abajo por esos pasillos.
Cientos de Stormtroopers en formación en los hangares y los puestos de mando intentando no cabrear a Darth Vader.
Lucas es tan bueno que hasta nos deja ver los generadores de energía y los compactadores de basura, ¿pero qué hay de las letrinas?
¿O de los comedores?
Todos esos tíos tienen que comer, necesitan entretenimiento (por muy clones que sean).
Si la sede de Google en Silicon Valley tiene 12 restaurantes, imaginad lo que debe tener una estación espacial como la Estrella de la Muerte.
Pués bien, siempre tiene que haber gente que tiene que servir al resto de la gente, y seguramente, sólo por el hecho de que ellos tienen que servir significa que detestan
a todo aquél al que tienen que servir.
Es una de esas leyes universales, como la de Arquímedes o la de Nomiresaminoviaotepartoelcuello.
De hecho, trabajar de cara al público, y en especial en el ramo de la hostelería (y de eso he cumplido condena) puede darte ganas de matar, sin importar a quién.
Tratar con gente que quiere comprar cosas con las que a ti te gustaría hacerles una colonoscopia hace que te deprimas una jartá.
Por eso me gusta tanto este corto, porque te hace ver que incluso en el Sci-Fi más Sci-Fi hay alguien que tiene que fregar todos esos suelos para que se vean tan limpitos, alguien tiene
que hacerle los trajes al emperador, alguien tiene que arreglar los blasters...
Y nadie piensa en ellos...nunca. Nadie les da las gracias.
Así que lo mejor que puedes hacer en esos casos es pasar totalmente de los clientes y tratarles como la parte molesta de un negocio.
Sobretodo si el negocio no es tuyo.
Ahí, con estilo.
Y antes de acabar, os debería explicar que el mismísimo Kevin Smith escribió a los creadores y les animó a continuar con los Troopers Clerks, y ellos lo han hecho
pero pasándole a los dibujos animados, aunque sin demasiado éxito debo añadir.