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2 de julio 2007
Dos años más tarde continúo con La Alianza Definitiva entre Kellogg's y Star Wars que se fraguó durante el estreno del Episodio III durante la primavera de 2005.
En el anterior Especial Star Wars revisamos las promociones que Kellogg's sacó en España:
- Los viajes a L.A. de los Smacks y Rice Crispies
- Los mini-sables de los Chocos
- Los sets de desayuno en los packs especiales

Por aquel entonces hice un pedido a Estados Unidos para poder disfrutar de las otros productos con las que Kellogg's elevaba a categoría de arte esto de hacer promociones.
No sólo estamos hablando de los productos de siempre con caja tuneada y juguetito a ehmmm juego.
Tenemos entre manos productos hechos especialmente para la peli con un diseño completamente nuevo de cereales, snacks de frutas y pop tarts.
Pero hace 2 años no pude meter todo el contenido en el Especial porque hubiese supuesto 7 entradas sólo para Kellogg's y nunca llegué a escribir el artículo sobre el resto de productos, así aprovecharé este especial
para hablar sobre todos, que ya va siendo hora.

De los cereales de siempre, todos tenían algún tipo de promoción de Star Wars, pero supuesto no me iba a traer unos Chocos o unos Rice Krispies, había que buscar algo especial, y porqué no empezar
con unos que nunca había probado, como los Apple Jacks que lucían un Yoda en pleno ataque apuntito de traspasarte la tráquea con el sable láser.

Los Apple Jacks son cereales hechos con trigo, avena y maíz con sabor a manzana y canela. Mmmm canela.
El colorido está claro, naranja y verde con puntitos rojos, y aunque por tradición, comida de esta selección cromática suele inducir fuertes alucinaciones, los Apple Jacks apenas producen un mínimo flipe mental.
No sé si se debe a que llevaban casi 2 años caducados (me los comí poco apenas hace 3 meses) o a una combinación de sabores más afín al té negro, pero los Apple Jacks son cereales que no quieres encontrar en tu plato por la mañana.
Puede que valga la pena probarlos una vez y seguramente si los hubiese probado con leche ahora tendría otra opinión sobre ellos, pero el resumen de la historia es que los Apple Jacks no se ganaron el respeto de mis papilas gustativas.

Froot Loops...Froot Loops...Fruti Lupis!!!
La sensación de tener una caja de Froot Loops con un Maze Windu amenazante como protagonista canaliza cantidades absurdas de sangre a zonas sureñas de mi cuerpo.
Es malo tener por fetiche un producto diseñado a priori para mezclar con la leche. Uhmm visto así...
La cuestión es que siempre que puedo me agencio una caja de Froot Loops, y la verdad es que pasa muy poquito. Me parece que tiene que ver con el tiempo que tarda Neptuno en dar la vuelta al sol o algo así.
Y sí hay sustitutivos, en la tienda americana de Madrid, y en el Lidl, pero si examinamos nuestra alma sabremos que no es lo mismo...nunca es lo mismo.

No le puedo hacer más. Los adoro, cada aro, cada color, cada aroma...todo mezclado en una orgía de cereales que me vuelve tarumba sin poder evitarlo.
Suerte que no hay tucanes por Suecia o ya me habría forrado las paredes de mi piso con sus plumas.
Y a diferencia de los Apple Jacks, los Froot Loops aguantan sin problemas dos años después de pasar su fecha de caducación. Sí, he dicho caducación en vez de caducidad...soy así de duro!
Quizá estaban un poquito más blandos, pero el mismo sabor de siempre.

Pero en este caso lo importante es el regalo, y estoy convencido en que os habéis dado cuenta de la foto que hay en cada caja.
Un LIGHT SABERSPOON...usease, una CUCHARA DE LUZ!!!!

Efectivamente, dentro de cada caja había un paquetito de plástico donde una cuchara en dos piezas esperaba a ser montada.

Tachán!
Es sin duda el mejor regalo que ha existido jamás dentro de una caja de cereales, sin duda alguna.
El mango está muy currado y tiene dos botones.
El primero conecta la pila, que ya viene dentro y que no se puede cambiar (de ahí que se pueda desconectar) y el otro enciende la cuchara.
"Encender la cuchara" es probablemente la frase más genial de toda esta web.

Hay tres cucharas diferentes, la azul, la roja y la verde.
A mi me tocaron la azul y la roja y por algún golpe que me di en la cabeza, no me pillé la verde por eBay.
La luz es muy intensa y se distribuye perfectamente por la cuchara, así que estamos hablando de un juguete de una calidad suprema si consideramos
que los regalan con los cereales.

Y aunque supongo que nadie se comerá los cereales con la luz apagada, lo importante es tenerlas ahí, guardaditas y en los momentos en que la vida se pone oscura, cuando
las cosas no va bien y el mundo parece estar en tu contra, entonces sacas tus cucharitas de luz, las enciendes y te iluminan el camino.
Porque nadie que tenga una de estas puede permanecer triste después de encenderla y hacer ruiditos como si se tratar de un sable de verdad destinado a justiciar los desayunos más malignos.
melonian (02-07-07)
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