
No soporto a los imitadores. Los odio, los detesto y los aborrezco.
He de admitir que hay bastantes sectores sociales que odio, detesto y aborrezco. Así que no le daremos demasiado mérito a los imitadores, todavía.
No obstante hay un tipo de imitadores que me causan verdaderas náuseas. Mi bilis hierve cuando veo tarados que intentan imitar a los villanos de verdad, a los malos profesionales de corazón negro como el carbón y duro como el acero. A aquéllos cuya perversión es resultado del duro trabajo
y de la certeza de que el mundo está ahí para sufrir.
No soy modesto, nunca lo he sido y no es un buen momento para empezar a serlo, así que os confesaré que ya no quedan supervillanos de mi talla...y no quiero coñas al respecto. Desde que Nixon se jubiló ya no quedan tipos como yo.
La maldad corre por las venas, pero además se aprende, se perfecciona y se mantiene como cualquier otro arte, como el asesinato de masas o las masas asesinas.
En mi caso, los médicos dicen que tengo niveles de maldad relativamente normales para un humano, pero el hecho de medir la mitad que un humano corriente, la mala leche por centímetro cúbico es mucho más concentrada, así que no hay imitador
alguno que pueda llegar a mi altura (joder, he de reconocer que el lenguaje sí da para hacer muchas coñas a mi costa, aunque os mataré si lo usáis en mi contra).
Así que cuando vi que el desgraciado de George W. Bush seguía haciendo de la suyas me entró un ataque de úlcera y maté a todos los integrantes del circo tibetano que uso como entretenimiento.
Simplemente no lo entiendo. Un cargo importante no te hace malvado. No puedes ser un supervillano y tener el coeficiente mental de un simio poco evolucionado. No puedes balbucear como un retrasado mental cuando se te pregunta por el primer ministro pakistaní.
Todo villano que se precie y que trafique con armas nucleares conoce al Sr. Pervez Musharraf.
Sí, admito que el muy imbécil ha conseguido engañar a muchos. Bombardeando países del tercer mundo por petróleo, destrozando democracias e instaurando regímenes autoritarios, incluso bajando el presupuesto en enseñamiento y aumentando el presupuesto militar puede
impresionar a todo aquél que no sabe distinguir entre un genio malvado, refinado y brillante de un simple subnormal sin escrúpulos que se aprovecha del poder que su cargo le da.
Y al ver la imagen aquí arriba recuerdo lo que más rabia me da.
Un muchacho de pueblo como Bush ha sido reelegido para presidente de los EEUU.
No puedes seguir llamándote SUPER VILLANO siendo elegido por el pueblo! Vale, a Hitler le salió bien, pero aunque Bush está igual de loco, no es ni la mitad de inteligente para poder llegar a ser tan perverso.
Los malos malosos se abren camino a través de palurdos como tu, George, y erigen un imperio a base de pisotear higadillos de tarados como tu, malandrín de pacotilla. No vale que te lo den todo hecho.
Es más, ni siquiera tienes una cueva decente en el cráter de un volcán! Perdedor.
Así que deja de imitarme, desgraciado, y vuelve a la reunión de alcohólicos de la que saliste y déjanos las atrocidades a nosotros, los profesionales de verdad!
He dicho!
Mini-Yo
(Irritado) 16-11-04
|