Después de la pequeña crisis de fe transmitida por la plataforma del salvavidas y la certeza absoluta de que la gente de Lego
todavía se está partiendo la caja, continuamos el Calendario de Adviento con lo que ya parece ser una tradición macabra de esta web.
Sé que voy a seguir recibiendo juguetes chungos de aquí hasta Navidad, así que me toca hacer las paces con mi alma y aceptarlo o voy a poder
poner otro ejemplar en la repisa marcada con la etiqueta "Úlceras".

Y es que si no lo hago así, está claro que voy a explotar muy pronto, porque el día 12, siguiendo con las corrientes del "vengayaísmo", nos trae lo que parece un carrito y una pila gigante.
¿Tiene sentido? Por supuesto que no.
Pero al menos esta vez los colores son los correctos. Verde, rojo y blanco, así que ya puedo sentirme satisfecho marcar esta batalla como una victoria en una guerra
que estoy perdiendo claramente.

Bolsa de plástico perforado. Aha.
Bolsa mucho más grande de lo necesario. Aha.
Probable exceso de piezas. Aha.

Después de los muñecos de Lego, este es el juguete más sencillo en cuanto a montaje, que no en cuento a comprensión.
4 piezas configuran un barril y la carretilla encajará con un par de ruedas.
Me sobrarán las ruedas y esta vez está difícil poder aprovecharlas para otra cosa.
Esta vez me las voy a tener que comer.

Y ahí lo tenéis, 36 segundos después.
Me tengo que entretener haciendo una rima porque Lego no me mima.
Los de vista paranoide habrán visto que he puesto el disco de color verde encima y el disco de color rojo debajo.
No, no es un error. Lo he hecho a propósito para protestar contra esta tiranía de calendario.
Sí, soy así de bestia y atrevido.
Mis demostración de rebeldía son legendarias allí donde voy.
Sutiles, pero legendarias.

Nadie sabe qué carajo se supone que tienen que hacer con la carretilla y el barril.
Yo no me preocuparía demasiado, porque no creo que haya una finalidad suprema venido del más allá para todo lo que sale en este calendario, y juraría que la Madre Aleatoria es la que se encarga de seleccionar lo que hay en el interior de las casillas.

De todas formas, Rocco tiene claro que una carretilla con material posiblemente radioactivo está para ser cargada por alguien.
Y ese alguien, será Perrito Piloto.
En caso de ser material radioactivo, entonces da igual, porque a un piloto nunca le vienen de más unos cuantos brazos extra.
melonian (12-12-07)
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