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Con el debido respeto y desazón que uno siente al generalizar, me parece que puedo decir sin miedo a equivocarme, que las gominolas escandinavas son una mierda.
Una de gran calibre, triste y aburrida.


Julskum son unas gominolas muy parecidas a las que vimos dentro del Pack Chocolatero de Ikea.

Esta vez se trata de un producto sueco y no danés, pero se nombre, aunque tiene una "e" menos deja claro que viene de vikingolandia.

El envoltorio no está mal, de hecho es lo poco que hay de bueno en este paquete, a parte del olor que se desprende al abrir la bolsita.
Sólo hay una cosa que me molesta y es la indudable forma esbelta de este Santa Claus de facciones nórdicas.
No sé si se debe a una campaña de promover la lucha contra la obesidad, pero si vamos a poner a un Papá Noel como imagen a unas gominolas, al menos vamos a hacerlo bien.
Tipo de rojo, barba blanca y gordo. Coca-cola opcional.


Al igual que los Juleskum daneses, estas gominolas también son rojas y blancas.
Esta vez sí pegan con los colores del envoltorio y huelen a fresa que tira p'atrás.


Eso sí, esta vez nos quedamos con una sola forma.
Esta vez no gastaron en moldes, Papá Noel y listos.

Claro que si cambiamos la bolsa y ponemos un logo de El Señor de los Anillos, 9 de cada 10 frikis te jurarían que este es Gandalf el ehmmm Rosa, que ha vuelto de su largo noviazgo y sigue enamorado.
De hecho creo que se parece más a Gandalf que a Santa Claus, porque ese sombrero de ala ancha es más que significativo. El resto del cuerpo es un "viejo barbudo" genérico.


Ahora sí, no dejéis que os timen. Aunque en la bolsa pone que son "mallows", esto tiene lo de nube lo que yo de fallera mayor del pueblo.

La definición perfecta sería una combinación entre gusano de goma y una nube rancia, con esa textura que solamente consiguen los calamares a la romana cuando crees que nunca vas a conseguir partir esa tira gomosa que tanta gente parece adorar con una pasión excesiva.
Hacen bocatas de calamares, por el amor de dios! Eso sí tendría que estar prohibido, y no los anuncios de Burger King.

Finalmente me pondré con el sabor, que es bastante discretito.
Huele a fresa, sabe a fruta indefinida aunque significativamente dulce.

Parecerá raro, pero a mi me sabe a macedonia de fresas, lo cual no acaba de tener sentido.
Si os podéis ahorrar el mal trago, y hablo de la forma más literal que puedo, no os compréis una bolsa de esto. Hay mejores chucherías con las que dejarse los dientes.



melonian (19-12-06)




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