Gritos en el Pasillo

Juan Terranova

Calle 17

ByTheWay.tv

Demasiado Violeta

La Esfera

Reducir al Mínimo

¿En qué piensa un calcetín?

Simaegi

Pretty Curry

La Srta. Melón

El Quinto Pino


 


Mi idea principal era hacer un calendario de adviento real, una especie armario con cajones donde poner los regalos que cada mañana sacaríamos para regocijo de el troll y mío.
La idea se completaba con la mitad de regalos comprados por mi y la mitad por ella, de esa forma cada uno tendría una sorpresa hasta el día de Navidad, cuando el verdadero Papá Noel nos dejaría un mega regalo en la casilla 25.

Por suerte, no tengo ni puta idea de marquetería y la idea de hacer un armario con mis manos es tan remota como preparar mi taza de leche con Nesquik en gravedad cero. Vaya festival de color sería eso...

Y ¿porqué digo "suerte"?
Por que el regalo de hoy no es más ni nada menos que un peluche de unos 40 centímetros, y si hay algo que me ha enseñado la vida es que hacer un cajón lo suficientemente grande para meter un peluche de 40 requiere una destreza que no poseo y una paciencia que no tengo.



Dudaba a la hora de incluir este peluche en el calendario, por que a) no es comestible y b) no es nuevo.
Pero la necesidad de empezar a decorar el piso empieza a apremiar y yo soy uno de esos seres miserables que disfrutan decorando la casa. Ya sabéis, ese tipo de personas de dudosa confianza que ponen el árbol, velitas, calcetines y alguna que otra guirnalda. !GUIRNALDA! Dios, no tengo dignidad.

En fin, la razón por la que he decidido ponerlo es porque este genial peluche me lo regalaron en Pizza Hut.
Y no en un Pizza Hut cualquiera, no. En EL Pizza Hut. El Pizza Hut de Atenas que tanto adoro.


No recuerdo qué clase de menú tuvimos que pedir para conseguir este bicho, pero visto con perspectiva da igual, aún teniendo que pedir 14 familiares con piña y gambas hubiese valido la pena.

Este pequeño amigo nos ha seguido a todas partes y es esta será su cuarta Navidad alegrandonos los días cuando nos despertamos y nos vamos por las mañanas o cuando llegamos cansados por la noche.
Su incansable sonrisa de terciopelo y eso ojillos de plástico nunca dejan de animarnos. Nos enseñan la entrañable lección de que no hay problema alguno que no puedas olvidar poniéndote hasta el culo de pizza diábola o Spice Lovers (mi favorita).


Ah, y si vosotros sois como yo en lo referente a nombrar a cualquier personaje que se viste de rojo y blanco y dice Ho Ho Ho mientras intenta regalarte coramelos en algún centro comercial, si vosotros tampoco sabéis si llamarle Papá Noel, que es del todo gabacho, o Santa Claus que no acaba de tener sentido porque no hay huevos a que este tío esté canonizado y por la pinta de esas barbas es poco probable que en caso de serlo sea una santa y no un santo.

Bien pues si tenéis ese problema, os diré que este en concreto se llama Agios Vasilis.
No es coña, no es ni siquiera un nombre inventado.

Papá Noel o Santa Claus en Grecia es conocio como Agios Vasilis, o Tío Basilio como diríamos por aquí. Lo de Tío me cuadra más, pero lo de basilio no se yo.



Por último, y como Vaisilis necesita renos, le prestaré éstos. Son sólo tres, pero están disponibles y son serviciales. O al menos aguantan el tipo cada día en mi estantería.


Menos éste. Éste podría ser un pero con cuernos....o un camello con cuernos y con una 80 de joroba.



melonian (02-12-06)




.: © www.meloncorp.com 1592 - 2005 :.