Los viejos del lugar saben que no tengo por costumbre hablar de mi.
Oh, hablaré sin fin de las propiedades de la chocolatina con Peta Zetas o de como conseguí la taza de Shrek II de Nesquik, pero no voy más allá de escribir
sobre lo que me gusta, sobre lo que me alucina, o lo que hace que ciertos receptores neuronales reciban una sobredosis de cargas eléctricas.
Pero después de un mes de ausencia y de 6 meses de lo que sólo podría denominar como "medio muerto", me parece que vale la pena que os explique que me ha pasado últimamente.
Y es que, como el título de este artículo bien se encarga de esconder, me he casado.
Sí, sé que todos los clichés vaticinaban que yo nunca me casaría o incluso que el contacto femenino más allá de la pantalla del ordenador sería del todo nulo, pero alguien como yo, de piel traslúcida, medianamente friki, alérgico al sol, sin ritmo y con una complexión
atlética muy semejante a la del lirón común ha conseguido encontrar una mujer (he mirado) a la que le apetezca (de forma libre y sin necesidad de amenazas) compartir su vida conmigo.
Tacha lo de la playa de San Diego y ponle "a 3000 pies entre Helsinki y Estocolmo". Lo demás, más o menos quedaría igual.
Y para una pareja que se conoce en internet, en un foro de música y con una diferencia de 3000 kilómetros, no había mucha otra opción más que arrejuntarnos, primero en Grecia, luego en España y recientemente en Suecia...y después de 7 años y varios sets de Lego de Star Wars, decidimos casarnos.
Nos hubiese encantado hacer una invitación como esta, pero nuestras familias en su gran cantidad, no saben muy bien qué es la Wii y nos tienen por gente normal y mínimamente respetable. No entenderían una boda completamente friki, con hobbits y ewoks, ni invitaciones que les hiciesen pensar que la ceremonia se llevaría a cabo en un chikipark.
Pero ahí está la gracia. En meter nuestro puntito friki por aquí y por allí sin necesidad que nuestros consanguíneos se viesen tan fuera de lugar que acabásemos casándonos en la fortaleza de Superman.
Este artículo os enseña, a los que os puede interesar, todos los guiños frikis que aparecieron por nuestra boda...de principio a fin.

Para empezar, las invitaciones (traducidas en 4 idiomas) fueron normales, pero el texto acababa con un simple "Y que la Fuerza nos acompañe".
Para suplir la frustración de no poder llenar la invitación de koalas y otros animalicos peludos, decidimos poner como remitente, una etiqueta que simbolizase nuestras personas.
Una Hello Kitty para Trollaki y un Stormtrooper de Lego para mi.
Lo siguiente era preparar los anillos.
No encontramos ningún tipo de anillo que lanzándolo al fuego mostrase runas élficas.
Así que elegimos unos anillos bastante comunes, pero a la hora de grabarlos, tuvimos que pararle los pies a la chica que nos los hizo.
Ella ya había apuntado nuestros nombres y nos pedía la fecha para hacer el grabado, así que intentamos explicarle lo que queríamos.
Tras explicarle lo que queríamos, su mirada sugería tres cosas:
"Buff, otra pareja de tarados!"
"No sé si me va a caber todo eso en el interior de un anillo"
"Qué es eso de la Fuerza y qué cojones significa melonian y trollaki?"
Y es que aunque yo la conocí como Melancholia y ella me conoció a mi como FatherVic, nuestros anillos llevan Trollaki (el mío) y Melonian (el de ella) seguidos de un esperanzado "May the Force be with Us".
Sé que hacer una ceremonia llevada a cabo en 5 idiomas y antes católicos, ortodoxos y protestantes es raro, pero no friki. Lo que si es algo friki es que la novia lleve como colgante la Evenstar, la joya que Arwen le da Aragorn para marcar territorio. Y también lo es que cuando la novia entre, suene en la iglesia el tema de Evenstar de la banda sonora de Las Dos Torres.
Al fin de la ceremonia, la que sonó fue la canción de About a Hobbits de La Compañía del Anillo.



Una vez en el restaurante, y con todo el mundo sentado, hicimos la entrada al ritmo de la melodía con la que Han Solo, Luke Skywalker y Chewbacca reciben las medallas en Una Nueva Esperanza.
Para hacer los recordatorios nos pulimos 17 bolsas de M&M's, y distribuidas manualmente en unas bolsistas mucho más festivas que son un canto a la pijolírica emotiva.
Desde aquí recomiendo a todo el mundo, que los recordatorios de boda sean comestibles.
Vale que dejan de ser "recordatorios" porque ya te los has comido, pero el recordatorio queda en la cabeza y no hace falta que lo tengas que guardar por la posteridad.
Como tanto trollaki como yo tenemos habilidades bailatorias nulas, nuestros amigos tienen el ritmo de la población zombie, y la demografía de los invitados era tan variada, decidimos
no hacer baile después de la cena, con lo que apostamos por música ambiente durante la cena.
Con "ambiente" me refiero a piezas selectas de Apocalyptica, Blind Guardian, Dark Tranquility, Therion, Dream Theater, Pantera, Lake of Tears y la banda sonora de Buba Ho-Tepp.
Pero seguramente el momento más friki de la celebración fue la hora del pastel.
Los muñequitos que veis arriba, una Hello Kitty y un Darth Vader (de la serie Mighty Muggs), son los que precedían el carrito del pastel, que más que un pastel eran un montón de pastelitos.
Eso sí, había un pastelito más grande para que nosotros lo pudiésemos cortar, como es tradición y obligación por ley en el estado de Alabama.
Y cómo cortamos el pastel?
En efecto...con un sable de Master Replicas FX de Yoda :)
Hay pocos momentos más felices en mi vida.
Después de tener la espada en casa, como pequeño monolito símbolo de un fanatismo medio desproporcionado que poco suelen entender, sacarlo en sociedad en un momento tan solemne te aumenta el ego, la ilusión y los tegumentos procreativos.
Se lo recomiendo a cualquiera!
Lo mejor de ello es que es un detalle sencillo, que tiene mucho sentido para los que sabemos que va y que es pecata minuta con gracia para los que no entienden muy bien qué está pasando.
Vale que es nuestra boda, pero familiares y amigos son los que la tiene que sufrir, así que tiene que cumplimentar ciertos protocolos.
Si yo tuviese que sufrir una boda de gente vestida de Teletubbies, sería denigrante, asqueroso e inmensamente triste (aunque yo, dotado del don de la perspectiva, me sentiría feliz de que puedan casarse como les dé la gana).
Y como una ocasión de tanta emoción y lagrimilla no se puede acabar de golpe, aún tuvimos un puntito de despedida que fue la delicia de nuestros respectivos padres y madres.
Un vídeo con fotos de la evolución de cada uno de nosotros, pero con una intro que replicaba (muy retocada) los primeros momentos de la conversación online que trollaki y yo tuvimos, donde 7 años atrás, decidimos qué, a partir de entonces, íbamos a compartir nuestras frikadas juntos...hasta que la muerte (o un holocausto zombie) nos separe.
Alucinante panorámica de una ciudad hecha en Lego... salta al link

Tributo a Heath Ledger, el Joker definitivo (en inglés)... salta al link

Un ladrón de Valls le roba la radio a un coche e intenta vendersela al dueño...

Una vaca gigante, que casualmente se llama Chilli (con carne)...

Conducción senil. Si tienes muchos años y todos conducen en sentido contrario, puede que seas tú!... salta al link