¿Cuándo una lista deja de ser una lista?
¿Pasados los 45 regalos pasa de ser una lista a una prueba de egoísmo y codicia?
O mantiene el estatus de lista a la espera de ser severamente mutilada por la falta de liquidez de los Reyes?
Sea cómo sea, siempre es difícil, llegados a este punto, hacer una lista de sólo 10 regalos que harían mis Reyes los mejores de la historia. De la historia del 2009, por lo menos.
Y ni siquiera voy a entrar en lo de hacer una lista objetiva, porque en cuanto a montones de plástico, la objetividad es la reina. Y sí, es una metáfora.
Pero no voy a irme los laureles de Úbeda y voy a ir a toda castaña a hacer la lista de los mejores regalos para estos Reyes Magos.
Sé que es una idea terrible para un juego de mesa.
Sé que hay docenas de ediciones frikis de otros juegos de mesa que son geniales.
Pero aún así no puedo resistirme a sustituir a Bill y Margareth por Lobezno y Ironman.
Para los que no entienden porqué creo que este juego es una mala idea, por favor, haced un viaje metafísico y mental hacia una partida de ¿Quién es quien? de la Marvel.
Timmy: ¿Está hecho de piedra?
Teddy: Errrm...sí.
Timmy: ¿Es La Cosa?
Teddy: Vaya mierda de juego, Timmy.
Genial en cuanto a nivel midicloriano, pero diversión limitada, cuando los Héroes de la Marvel, a pesar de lo que digan los guiones, son tan diferentes los unos de los otros.
No puedo llegar a explicar lo alucinante que es este juego.
No sólo es un juego nuevo (no es una adaptación de un juego viejo al menos que yo sepa), si no que te trae 4 figuritas de Batman y 20 figuritas de ninjas!
Batman contra la Liga de las Sombras...Ninjas, ni más ni menos.
Lástima que en Gotham City no haya Nazis. Entonces este juego ya estaría completo.
Por un precio de 5 euros, este juego es más que obligatorio.
Es absurdo, es cutre, es adorable.
Algún día hablaré largo y tendido sobre este juego. A solas. De tú a tú.
No sé este juego corre por las estanterías desde hace tiempo o ha salido este año, pero sea lo que sea, merece un lugar especial en la tira de juegos que mezclan tecnología con la mesa tradicional.
Se trata de ir moviendo espejitos en grados raros para que tu láser toque el receptor enemigo.
Sí, espejos y lásers.
Es como el Qzar pero sentados en el salón de casa y con palomitas.
Bajo el título de "The Art of Laser Warfare" estoy convencido de que Goerge Lucas se debe estar partiendo la caja.
Todos sabemos, y esperamos, que una batalla láser no requiera un tablero de cartón y espejitos de 2cm x 2cm.
No he podido probarlo, pero tiene pinta de ser diversión sin límite, o al menos hasta que las pilas digan "hasta aquí".
Se aceptan críticas.
Una de las cosas bonitas de montar tu nidito después de una época viviendo en casa de tus padres, es, además de decir "nidito" impunemente, la posibilidad de crear tus propias "tradiciones familiares".
Y en nuestra casa hemos decidido que para invierno y para verano, nos compramos un Lego de Star Wars de los grandes!
Y el AT-ST a mitad de precio por alguna razón, se ha ganado un puesto en nuestras estanterías.
No tiene porqué ser el AT-ST, cualquiera que tenga más de 1000 piezas y sea de la edición para enfermos (la que intenta hacer una reproducción más o menos fiel) vale.
La primera vez que lo vi en la caja pensé que sería uno de los últimos en caer porque parecía ehmmm poco elaborado.
Pero en verano, en Atenas, lo vi montado en una tienda de Lego, y parece que todavía oigo a la dependienta intentando consolarme de la llorera que me dio.
Mide 42 cm de alto y es magnífico.
Haría de esta última frase un buen chiste de carácter sexual, pero ni yo soy negro ni vosotros tan crédulos.
Cuando me informaron de la existencia de pequeños helicópteros teledirigidos con los que puedes hacer luchas en tu propia cocina (gracias Marchi) supe que tenía que tener un pack.
No, no tengo con quien jugar.
No, puede que no vuelva a jugar con ellos en los próximos 5 años.
No, no están hecho de galleta y si les pegas un mordisco en pleno vuelo, es posible que una de las hélices te arranque un trocito de encía.
Pero yo no voy a dejar que pequeñas minucias técnicas se imponga entre mi y mi pésimo proceso de decisión.
Los helicópteros molan mil y están hechos de lo que técnicamente, los lerdos, llamamos porexpan.
Son difíciles de conducir y suelen acabar en el suelo antes de lo deseado, pero tienen un aguante sorprendente para semejante material.
Las luchas se hacen a través de un infrarrojo que traen en el morro del aparato. Uhum.
Aún no he podido probarlos en modo lucha, pero el día llegará. Y si no llega, pagaré a algún desconocido para que juegue conmigo.
Es difícil pedir a la nueva comunidad de amigos suecos a que vengan a casa para jugar con mis helicópteros.
Tienen nociones de que soy rarito, pero tampoco quiero darles la ventaja de saber cuanto.
El único problema serio son las pilas.
Cada mando utiliza 6 pilas AA para funcionar, lo que es una auténtica burrada.
No sé cuanto durarán, pero espero que no tenga que cambiar pilas en los próximos 8 años o la cosa va a estar jodida.
Un punto bueno es que los helicópteros en sí no llevan pilas, sino unas pequeñas baterías que se cargan enchufando el aparato al control remoto. Es como repostar. Mola mil, pero hace que 20 minutos de carga te duren para 5 minutos de vuelo. Lo que hace un poco pesado jugar durante más de ehmmm 5 minutos seguidos.
Para los faltos de amistades sibilinas y no mejor sentido común que el mío, también existen versiones de una pieza qué, aunque no están preparadas para la lucha, son más baratas y por lo tanto reducen la sensación de tirar el dinero que hace unos días que no me deja dormir.
Llevo varios años en plena desintoxicación de Los Simpsons.
Pero aún ahora, cuando paso por delante de un producto original de la serie, los ojitos se me ponen llorosos y me entran ganas de volver a caer en manos de la droja. Y luego tirármela en el ColaCao.
La cuestión es que es edición de 25 figuritas de Los Simpsons es una muy buena forma de darse el gustazo para mantener el espíritu vivo sin tener que volver a sufrir las programación de Antena 3.
El set se divide entre figuras de la calle Evergreen Terrace, figuras de Krusty Ltd. Studios y figuras de la escuela de Springfield sin demasiadas sorpresas (exceptuando algunas de los estudios de Krusty) y con el único
problema de que Bart se repite tres veces, cuando Bart era el más flojito de la serie.
Para compensar, nos regalan una figurita dorada de Homer.
Porque todo el mundo sabe quién era el protagonista de verdad!
A diferencia de los DVDs de Futurama que me compré uno a uno tranquilamente, con Family Guy me estoy esperando a que salga un pack con la serie entera.
Un pack que bien podría ser como este, con un cabezón de plástico de Stewie como cofre.
El único problema es que la serie ya va por la séptima temporada así que luego tocaría comprar el resto, pero un cofre como este vale la pena.
Sé que pone Padre de Familia, pero me gustaría romper una lanza sobre la versión original de esta serie, porque he visto 3 episodios en castellano y nunca he querido arrancarme las orejas y destrozar mi tímpanos con tanta ansia.
Si es posible argumentar que Futurama o incluso los Simpsons son igual de buenos en castellanos que en inglés, lo de Family Guy es absolutamente vergonzoso.
Y no es sólo porque en inglés la mitad de la coña son las voces (Peter, Stewie y Brian hechas por el creador Seth McFarlane), sino que la traducción es abominable y en vez de sumar, divide. Y en esta vez, lo de divide y vencerás no acaba de cuadrar.
Dadle una oportunidad en inglés. Aunque tengáis que leer los subtítulos en castellano.
Nunca he visto algo tan diferente en 2 lenguas diferentes.
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