El año pasado ya escribí sobre los KitKats de Navidad, en sus envoltorios brillantes y sus lujosas chocolatinas multirraciales.
Este año KitKat vuelve con dos nuevas ediciones navideñas para demostrar que todos los que adoramos sus snacks no estamos equivocados y que cada fecha señalada tenemos a alguien a quien mirar y que lidera la lucha de las ediciones limitadas
que producen disfunciones eréctiles.
Porque ir empalmado todo el día tiene que ser una disfunción.

El KitKat Santa es simplemente genial.
No tengo palabras suficientes en el VOX para explicar lo que mola este envoltorio.
Un Papá Noel en toda regla con una sudadera de KitKat, bonachón como el que más, escondiendo dos mini-chocolatinas en su saco.
Fijaos que los creativos de KitKat tienen tanto nivel, que prediciendo que su creación levantaría el listón de tal forma, que incluso añadieron un "To: / From:" en su gorrito porque sabían que quedaría
tan resultón que habría gente que lo consideraría como regalo navideño.

Las chocolatinas que lleva dentro están envueltas individualmente, lo que hace que compartir sea, por una vez, algo mínimamente higiénico.
Se acabó tener que comer un trozo de chocolatina que alguien ha tenido que tocar para partirla en dos.
Las manos de terceras personas sobre una chocolatina que se supone que tengo que comer, reducen en 10 puntos las ganas de comerme dicha chocolatina.
El producto en sí es exactamente igual a cualquier KitKat convencional, pero en versión mini.

La otra edición navideña es algo menos vistosa por fuera, pero es mucho más original por dentro, como una Oreo.
Cada vez es más habitual no ver ninguna alusión a la Navidad en los productos de gran consumo, y este caso no es diferente.
La "Holiday Fun Collection", trae más Papás Noeles, montones de nieve y símbolos invernales.
Es "Collection" porque se nos prometen tres diseños diferentes, pero no nos enseñan cuales son.
Como yo sólo tengo un paquete, casi que mejor, pero estaría bien tener una referencia de las chocolatinas que no nos han tocado.

Ya os avisaba que por dentro era mucho más interesante, y sé que sabéis que no mentía.
Los dos Papá Noel son algo diferentes.
Podéis ver que uno lleva gafas de sol y parece que está silbando, y en cambio el otro está en formato DNI.
Las estrellitas y el HoHoHo ayudan a dar un retoque todavía más Navideño a esta edición especial y festiva de KitKat.
No sé si estos cuentan como dos diseños diferentes, o esta parejita se considera como uno de los tres diseños que conforman la colección.
Pero lo dicho, sabiendo que no los puedo comprar en las tiendas de por aquí, casi que prefiero no saberlo. Ojos que no ven, hostia que te pegas.
El tamaño y el interior de las chocolatinas son los estándares de los KitKats de toda la vida, pero en este caso es bastante difícil separar las barritas, lo que hace
que todo el proceso de compartir se convierta en un proceso bastante asquerosillo.
Para cuando le estás dando la barrita a tu novia, todas tus huellas dactilares ya están grabadas en el chocolate que se va a comer.
Sé que es algo asquerosillo, pero es un precio que vale la pena pagar por poder disfrutar de una chocolatina donde un Papá Noel con gafas de sol te silba un HoHoHo.
melonian (19-12-07)
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