El concepto, la historia y la ejecución me parecieron perfectas, todo ello amplificado por detalles como el presupuesto y el equipo de profesionales que trabajaron en la película, la mayoría de los cuales no eran profesionales cuando el proyectó empezó.
Son prácticamente los mismos profesionales junto con un tipo danés, los que se han embarcado en un nuevo proyecto que de buen seguro va a llegar directamente hasta vuestro cerebro y os lo arrancará para alimentarse de su rico sabor.
Sé que son conceptos salidos de una dimensión paralela donde los muñecos pueden venir del mundo de los muertos sin necesitar volver a estar vivos y por alguna razón lo hacen donde Clint Eastwood empezó a forjar su carrera, pero es una dimensión hispano-danesa que huele a goma espuma, sangre y rock n' roll.
La historia se basa en el corto It came from the west, un corto de 17 minutos creado por Tor Fruergaard, un tipo que no es precisamente de Fruerteventura.
Por lo tanto el concepto es danés, pero eso es lo único que ha permanecido en las dánias, porque la adaptación del corto al largo se escribe con Ñ.
Juanjo Ramírez y Alby Ojeda han sido los encargados de escribir el guión, que según rezan las noticias del centro de operaciones del proyecto, ya está terminado.
La dirección correrá a cargo del mismo Ramírez y de Fruergaard, y aunque no suelo prestar atención a películas dirigidas por gente que tiene dos A's seguidas en un mismo apellido, esta vez voy a hacer una excepción aunque sea sólo por una marioneta partida por la mitad con una sierra eléctrica.
El resto del equipo tiene a otros miembros de Gritos, con la dirección artística del grandioso Raúl López, la dirección de Fotografía por el mismo Ojeda y la música creada por los maestros que hicieron las canciones del pasillo, Andrés de la Torre y Javier López Vila.
La productora que apoya este proyecto nutriéndolo logísticamente, económicamente y con los canapés es otra vez la buena gente de PerroVerde Films con el tándem Manuel Cristobal y Alberto López, y Søren Fleng, que a pesar de sonar a chino, es la aportación de la danesa Happy Fish.
Y sé que os estaréis preguntando si estoy intentando hacer un record Guiness de el artículo con más links externos y que no huele a cerveza y la respuesta es puede.
Pero la pregunta correcta es: "Vale, tengo un western, tengo zombies, tengo marionetas y sangre, pero, ¿de qué va?".
Aquí podría abandonaros y dejaros en la estaca, o quizá deciros que os busquéis la sinopsis en la web oficial que he linkado más arriba y que ya deberíais haber visitado, pero os la voy a copiar aquí porque me siento caritativo, me siento Flex.
Jack es un asesino de masas en el Lejano Oeste. Se dedica a matar indios con su sierra mecánica de vapor. Virgil, el hijo de Jack, desconoce las aficiones homicidas de su padre, pero aun así aborrece a Jack y tiene miedo de parecerse a él.
A pesar de ello, padre e hijo viven algo parecido a la armonía hasta que suceden dos cosas: En primer lugar, Virgil se enamora de una muchacha india.
En segundo lugar, Jack despierta en una de sus matanzas una antigua maldición india que levanta a los muertos de sus tumbas.
Los zombies se apoderarán del mundo, y los protagonistas tendrán que dejar a un lado sus diferencias para centrarse en lo más inmediato: Sobrevivir.
Algunos lo conseguirán. Otros no. Aunque los que no sobrevivan, también caminarán por la tierra.
Jo-der!
El Oeste, sangre, sierra mecánica de vapor, una maldición india...Sólo me falta un mapa del tesoro de un pirata muerto y esto
supera a los Goonies.
Y los zombies, o qué zombies.
Es como si el Sr. Romero hubiese violado salvajemente el cast entero de MariCarmen.
Caras que dejan ver trozos de calavera, miradas enajenadas que sólo se pueden entender tras pensar en actores que tienen un puño hasta el codo en zonas que se diseñaron como salida y no de entrada.
Sé que ya sabéis como hacer frente a un ataque zombie desde que Alby escribió la grandísima Guía de Supervivencia a un Ataque Zombie.
Pero por si acaso, siempre podéis intentarlo de esta forma.
Tremendo, tremendo.
Tiene una grandiosa pinta y uno sólo puede esperar lo mejor de un proyecto que va a acojonar y divertir por igual.
Sólo tiene una cosa mala, y es que de momento parece que hasta el verano de 2009 no vamos a poder ver esta joyita en los cines.
Y quién sabe, para entonces puede que una ataque real de zombies destruya el mundo.
Claro que como seguramente empezará por el Oeste, hasta que acaben con todos los americanos, quizá nos de tiempo a ver Zombie Western.