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Quizá este año tienes la suerte de estar invitado a una fiesta de Halloween.
Quizá incluso tienes la suerte de montar tu propia fiesta de Halloween.
Y puestos a quizear es muy probable que dejado llevar por la locura y la excitación del momento estés ponderando aparecer a dicha fiesta disfrazado.
Déjame decirte, inexperto lector, que es seguro que todos los asistentes de la fiesta esperan que tú vayas disfrazado.
Aunque tú no lo sepas. Aunque ellos no lo sepan.
Joder, el mundo entero está aguantando la respiración para ver cómo vas a aparecer en esa fiesta de Halloween que se presenta memorable.
Da igual si el resto asiste con indumentaria normal, lo importante es que tú vayas disfrazado.
Y cuanto más disfrazado tú vayas y más no-disfrazados vayan el resto, más memorable se presenta la fiesta.

Y ante una eventualidad de semejante talla te estarás planteando de qué demonios te vas a disfrazar y si hay alguna razón por la que no deberías ir disfrazado todo el año, aunque pensándolo bien, ya vas disfrazado todo el año
porque ese que se sienta cada día en clase/oficina/casa no eres tú y esperas a esta oportunidad para dejar salir a tu verdadero yo.
Olvídalo. Lo importante es impresionar y acojonar a tus amigos.
No estamos intentando que dejen de ser tus amigos, no hay que recurrir a extremos. Deja eso para el día de tu boda.
Estamos buscando un enfoque potente y que destile originalidad, si vamos a ir a por algo memorable, mejor que los escribamos en mayúsculas y con letras de neón.
Por eso debes quitarte de la cabeza ir vestido como el 90% de la gente que se disfraza por Halloween.
Piratas, Dráculas y Frankenstein están muy bien, pero no para ti. No para esta fiesta. No para alguien que quiere ser responsable de múltiples dislocaciones de mandíbula.
El año pasado ya vimos porqué no debes comprar disfraces genéricos este año estoy aquí para ayudarte a crear un disfraz audaz y a la vez terrible que te ayude a escalar posiciones en la escalera social o en su defecto romper la escalera en la espalda de los incautos que no sepan entender tu arte.
Vamos a ver unas cuantas ideas que podrás usar, libre de cargo, para diseñar tu disfraz y triunfar como sólo Ford Fairlane puede hacerlo.
ZOMBIE

Sí, seguro, los Zombies no son algo nuevo y no son nada originales, pero intenta pensar en la última vez que viste a alguien disfrazado de zombie en una fiesta.
Ahá, ninguno.
Porque en España o somos unos puritanos o nos disfrazamos de prostituta.
Pintura facial blanca, sombra de ojos y sirope de fresa deberían dar resultado.
Ropa vieja y un ritmillo especial a la hora de caminar tendrían que mostrar a todos lo que eres.
Si no funciona, intenta medio susurra medio gemir "cereeeebrooos" mientras te arrimas a los huéspedes en busca de aprobación.
Si aún no lo han pillado, cámbiate de fiesta porque estás en el lugar equivocado.
MARROQUÍ

Mantén en mente que lo que te interesa es atemorizar a tus amigos.
Basándote en la noción de que los españoles temen todas las minorías étnicas, estás en el buen camino.
Píntate la cara con betún de zapatos, ponte un turbante, una barba falsa y habla con el acento de Apu.
Todos te sonreirán como si fueran amigos tuyos o estuviesen contentos de verte. No te preocupes, no has hecho nada mal, en el fondo te temen.
No te pases con el realismo, no quieres problemas con la policía.
TUX

Vístete de pingüino ligeramente obeso. Sólo un poco, no queremos que seas innecesariamente desagradable.
Tan sólo que parezca que te acabas de poner hasta el culo de arenques.
Lleva una regla o algún objeto contundente contigo.
Si alguien te dice que vas de Pingü, procede a darle de hostias gritando que eres Tux, el representante del mejor sistema operativo que ha existido jamás.
Si puedes regurgitar un poco de arenque encima del pobre desgraciado, mejor que mejor.
Puede que parezcas algo friki, pero en el camino a la excelencia hay muchos sacrificios que un debe realizar.
CERDITO PIÑATA

Seguramente necesitarás ayuda para este disfraz.
Debes cubrirte de tiras de papel de periódico mojadas en cola líquida para crear la forma de cerdito.
Si tienes la constitución atlética parecida a la mía no necesitarás moldear demasiado la forma, bastará con que siga tu línea corporal.
En la zona del estómago ata una bolsa llena de vísceras de cerdo que fácilmente puedes comprar en una carnicería.
Pide a alguien que te recubra de papel maché rosa y te pinte los ojos, el morro y la boca.
Ya sé que un cerdito rosa no es el disfraz más temible que existe, pero cuando les expliques a los asistentes de la fiesta que eres un Cerdito Piñata y que estás relleno de caramelos y que deben
romper el compartimente que tienes a la altura del estómago vas a ver cómo te vuelves en el alma de la fiesta.
No hay nada para animar una fiesta como desparramar vísceras porcinas sobre los invitados.
VAGABUNDO

Siguiendo con la línea de las minorías, deja de ducharte durante la semana previa a la fiesta y pégate trozos de comida en descomposición en la ropa y lleva varias bolsas de basura contigo.
Un montón de periódicos o algún cartón darán un efecto realista sorprendente a tu disfraz y notarás que todos los invitados te evitan durante la fiesta.
Eso es porque te temen.
No te pases con el realismo, no quieres problemas con los skins.
CAJERA DEL DÍA

Quizá estamos estirando demasiado el límite del horror, pero si la gente que asistirá la fiesta no te cae del todo bien, entonces ir de Cajera del Día te puede salvar la noche.
Vístete con un polo verde, engánchale el logo de un folleto de publicidad del Día, ponte unas mayas de un color indefinido entre el marrón, el gris y el lila y a poder ser, no te peines.
Cuando la gente se acerque a ti para preguntarte algo, haz ver que tienes mucho trabajo y sal corriendo hacia otro punto de la fiesta.
Si te encuentras en una situación en la que no puedes evitar hablar, intenta ser borde, mal educado y lo menos amable posible.
Mascar chicle sin cerrar la boca añadirá un punto de realismo a tu disfraz y te dará un trabajo en el Día más cercano.
ÁNGEL ACEBES

Da igual tu afiliación política, si votas al PP o si eres falangista, porque claramente Ángel Acebes es un emisario del infierno y está más allá de la doctrina de los partidos.
Péinate como él, habla como él y ríete de forma enajenada y perturbada, igual que él.
Hazte con un tarro de vidrio y llénalo de líquido limpia cristales y pégale una etiqueta que ponga "Ácido Bórico", y háblale a todo el mundo que todavía hay dos líneas de investigación.
Cuando te pregunten de qué, tú debes chillar lo más fuerte posible "Para salvaguardar el honor y la unidad de España" intentando gestar un tick en el ojo izquierdo.
Intenta no parecer poseído, porque todos saben que cualquier demonio que intentase poseer el cuerpo de Ángel Acebes moriría al instante.
Eso sí, no lo sobreactúes demasiado, corre el rumor que el síndrome Acebes es contagioso.
CACAHUETE LOCO (CADUCADO MENTAL)

Aunque este es el más complicado en ejecución y quizá el más bizarro, es el que suele separar a los amateurs de los profesionales y a los invitados catetos de los que valen la pena.
Si los invitados son cultos, sabrán de qué vas disfrazado, sino, no valen la pena y debes buscarte otra fiesta o montar la tuya propia.
Puedes utilizar cartones húmedos y pegártelos al cuerpo y darle forma de cacahuete. Cuando se seque, alguien deberá ayudarte para pintar los rasgos faciales y el traje.
Tú ya harás suficiente con mantenerte de pie durante horas ahí metido.
La clave de este disfraz es ir diciendo textualmente: "No soy un cacahuete, soy una avellana del amor".
De otra forma, nadie sabría que eres un Cacahuete Loco y sólo pensarán que vas de Cacahuete.
El hecho de que el Dibujante no sea quien dice esa frase en la película no es relevante, es Halloween por el amor de Dios.
MARROQUÍ VAGABUNDO

Si estás dispuesto pasarte tres pueblos con tu disfraz, entonces puedes intentar ir disfrazado de Marroquí Vagabundo, al que puedes llamar cariñosamente "marrobundo" o "vagaquí".
No hay gloria sin dolor, y si estás dispuesto a ir disfrazado así, estás en camino de averiguarlo de primera mano.
Es muy probable que seas totalmente ignorado en la fiesta y que las pocas miradas que recibas de los invitados sean de desprecio, y eso sólo significa que tu disfraz funciona y que el terror más puro y primal
hace que el resto de la gente apenas te pueda ver. Perderían sus cabales si se enfrentaran a algo como tú.
No te pases con el realismo, puede que no te dejen entrar en la fiesta.
Y ahí los tenéis, disfraces originales y que os llevarán al primer puesto en cualquier fiesta de Halloween o proceso de selección de personal que se precie.
Y para ninguno necesitas armas. ¿Cuántos disfraces que intenten dar miedo pueden decir eso, eh?
Ninguno, porque los disfraces no pueden hablar...menos los disfraces de Koalas Asesinos...esos sí pueden hablar.
melonian (15-10-07)
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