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Sin duda alguna (y no suelo dudar...excepto cuando dudo), Alien es una de mis 10 pelis favoritas, lo cual es todo un mérito porque hay por lo menos 100 películas dentro de mi top 10.

La teniente Ripley, el bicharraco, el Nostromo con sus lucecitas y su diseño deluxe en blanco 25 años antes de que el iPod se pusiera de moda y sobre todo la sensación de asfixia y claustrofobia durante los largos minutos en que los protagonistas
se arrastran por galerías y pozos de ventilación esperando que un monstruo que tiene sangre de ácido sulfúrico salte por detrás babeando ante su próxima cena.
Pero además, Alien supuso la primera peli de miedo que me hizo apagar el vídeo y largarme de la habitación a la calle esperando pisar tierra firme y rezando para no encontrar huevos eclosionando entre la niebla.
Estamos hablando de cuando tenía once años, en plena reconversión de Beta a VHS, que relegó al vídeo semi-obsoleto a una habitación donde dormía la Nintendo.
Con toda mi familia pululando por ahí, yo me encerré en esa habitación y puse Alien en el vídeo sin saber muy bien de qué iba, siendo mis referencias previas sobre Aliens uno que te hacía volar con la bici y otro que lo más malo
que podía hacer era comerse a tu gato.
La cinta estaba más o menos por la mitad, y habiendo sido avisado de que era un peli que aceleraba los procesos gástricos, preferí dejarla un ratito para ver si podía verla sin problemas o debía esperar a la época en que Gilette llamara a mi puerta.

La mala fortuna hizo que empezara ver la peli pocos minutos antes de que Dallas empiece a recorrer los pozos de ventilación en busca del Alien.
Recuerdo estar flipado con la forma en que las escotillas es iban cerrando una detrás de otra mientras el se iba arrastrando por las galerías con su incinerador en mano.

Dallas avanzaba por las entrañas de la nave intentando acorralar al Alien mientras Lambert y Ripley hacían un barrido de la zona con el radar.
Todavía hoy no entiendo porqué fue Dallas el que se fue en busca de la bestia, cuando él era el capitán y todavía quedaban 4 sobrevivientes de rango inferior.
Si para algo vale tener el rango más alto, a parte de no tener que cargar peso, es el hecho de que sueles ser el último en morir.
Posponer la muerte siempre ha sido parte de mi teoría cósmica.

Dallas se para y en cuestión de segundos se plantea porqué cojones se lanzó al espacio en primer lugar.
A juzgar por la situación actual no parece haber sido su mejor jugada y probablemente la más terminal de todas sus decisiones.
Hay babas por todas partes y eso suele ser una mala noticia cuando estás buscando una máquina de matar que chorrea babas.
Aquí, acurrucadito en el sofá, ya empezaba a plantearme si estarían haciendo algo interesante por la tele, lo que probablemente me obligaría a apagar el vídeo, quemar
la cinta y enterrar los restos en la playa más cercana.

En ese momento Lambert, la histérica oficial del grupo empieza a dar la alarma a Dallas de que si pensaba mover el culo, este es el mejor momento.
El alien ha vuelto a moverse y está yendo en directamente hacia Dallas.
Esto pinta muy mal.
Entre una que chilla, el otro que no la ve y el alien que avanza inexorablemente uno empieza a dudar que el corazón aguante ese ritmo de bombeo tan frenético que más que hacer circular la sangre parece que esté intentando que abandone el cuerpo antes de que éste se hunda.
Joder, Dallas! Sal pitando pero ya, leches!
Lambert sigue gritando que está ahí. Tiene que estar ahí. El radar no puede mentir.
Le pide a Dallas que se marche y Dallas, que empieza a entender que la cosa sólo podría estar peor si estuviese en una fiesta de despedida de soltero donde la Stripper es Ana Obregón, empieza a descender
por el pozo de ventilación, y de momento seguimos sin noticias del alien.
Y entonces...

A ver, no sé si vosotros os lo esperabais.
Pero yo, una alma inocente que solucionaba la pérdida de vidas volviendo a empezar el juego, no me esperaba que Dallas se giraría y adiós muy buenas.
Sabía que la cosa estaba chunga, pero no tanto.
Se me pusieron los ojos como halcones milenarios y entendí el concepto de "pañal para adultos".
Acto seguido, acojonado y con el tuétano helado, me levante y apagué la tele, el vídeo e intenté arrancar los fusibles de la pared.
Ni siquiera llegué a oír la frase de Parker tras ir a buscar el cuerpo de Dallas: "Esto es todo lo que encontramos, ni sangre, ni Dallas", pero uno no está para citas míticas después de experimentar sus primeros minutos de acojone serios de su vida.
Con el tiempo he sabido adorar la peli entera, pero aún ahora, cada vez que veo esa escena, el corazón se acelera y mi mente no para de gritar "No bajes por ahí Dallas!!!"...
melonian (03-10-07)
¿Preparado para gritar?
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