Gritos en el Pasillo

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Hoy es uno de esos días en los que decido destrozar la diminuta reputación (si es que tuve una) de persona mínimamente normal con una pequeña obsesión por la gastronomía pornográfica. Diminuta, mínima, pequeña...no veis una línea conceptual?? por muy pequeña que sea, nadie?

Si por medios engañosos y palabras traicioneras me llegué a ganar el respeto de alguien, hoy todo se convierte en heces de macaco, porque tengo que confesar algo que llevo escondiendo desde que era así (señal gráfica con ambos brazos) de alto.

Cómo ya he explicado alguna vez, mis primeras experiencias literarias, impuestas en el colegio bajo la amenaza de tener que comerme otra vez lo que sobraba al resto de niños en el comedor, no hicieron más que obligarme a odiar los descendientes y ascendentes hasta Atapuerca de mis profesores y la panda de cabrones que mandaban en Barco de Vapor.

Juro que si algún día me encuentro con el cabrón que pensó que "El Pampinoplas" era un gran libro para animar a los niños a leer, le voy a leer la Iliada en griego moderno hasta que sus orejas sangren.

Poco más tarde y gracias a mi iniciación en el mundo del rol, esas reuniones amistosas donde libros, dados, Doritos y Coca-Cola se distribuyen a partes iguales, me leí El Señor de los Anillos y el mundo de los libros empezó a competir con Salvados por la Campana o Vigilantes de la Playa...al menos hasta que C.J. y Caroline dejaban de correr.

Y así, una vez acabé con eSdlA me pasaba tardes enteras en librerías buscando material de Tolkien o en su defecto, libros que pudiesen generar algo de interés en un niño de 12 años y no el tipo de libros que se supone que tendría que estar leyendo un niño de 12 años.




Por una casualidad de esas (ya sabéis, la de una entre un millón), escondidos entre los estantes encontré las obras maestras que veis un poquito más arriba.

Mis dedos temblorosos las sacaron de entre el resto de los libros, poco a poco, acojonado a que desaparecieran...sin pestañear, convencido de que si lo hacía, al volver a abrir los ojos tendría delante de mi 4 copias de Matilda traducidas a varias lenguas eslavas.

Y es que cuando yo tenía 12 años, mi escala de valores tenía 2 escalones. Nintendo y "todo lo demás".
"Todo lo demás" tenía subcategorías, pero a quién voy a engañar, a esa edad, las subcategorías eran tan borrosas y tan adulteradas con testorena de primera cosecha que pintar figuritas y la delantera femenina iban de la mano cantando Nothing Else Matters.

Lo que estoy intentando decir aquí es que encontrar libros que hablaban de videojuegos... no, de videjuegos de Nintendo ponía a prueba mi control sobre mi vejiga y todo mi proceso de eliminación de fluidos por vía frontal.

Me gustaría explicar mil cosas, desde sentimientos, anécdotas y otras cosas que a) no os importan y b) harían este artículo 7 años más largo de leer y me siento algo culpable por intentar que perdáis 10 minutos de vuestras vidas leyendo esto.
Así que voy a ahorrar esas mil cosas, y sólo os voy a confiar 3 hechos que quizá os hagan entender lo que los videojuegos significaron durante mi infancia:

1 - Mi padre nos (a mi hermana y a mi) regaló un Atari cuando tenía 6 años, un Spectrum Sinclair cuando tenía 7 y una NES cuando tenía 8, y nunca más me compraría una consola de otra marca.

2 - Varias veces mentí a mis amigos explicándoles que me habían castigado y no podía salir a jugar a fútbol para quedarme en casa jugando.

3 - Mi obsesión era tal que cuando cumplí 20 años decidí dejar los videojuegos visto que no sabía separar los píxeles de la vida real.

Volviendo a la historia de los libros que llevarían a mi iniciación de la vida monástica y que ayudaron a afianzar mi incipiente autismo.
Sin dudarlo, me compré uno y escondí el resto en el estante de libros sobre matemática aplicada, para poder llegar a ellos la semana siguiente, cuando llevase suficiente dinero para comprar el resto.
Vamos a verlos!!!

Cómo dominar los Videojuegos Nintendo




El título tiene la imaginación de un niño 3 años que lleva por lo menos 2 meses muerto.
Pero lo importante es que tiene las palabras Videojuegos y Nintendo...el resto importa muy poco.

Está escrito por Judd y Joshua Robbins, padre e hijo y está editado por McGraw Hill, famosa por ser famosa.
191 páginas de lo que yo recuerdo como mis primeros orgasmos sin necesidad de estimulación gráfica.

Yo me compraba revistas, me hacía esquemas, compartía información confidencial con espías rusos en los bancos de los parques...
Yo era el puto amo en cuanto a juegos de Nintendo, y otros niños me invitaban a sus casas para verme jugar y me ofrecían a sus hermanas como ofrenda por los trucos y consejos prestados, con la esperanza de que volviese por sus casas para impartir otra clase maestra con el mando.




El libro no traía fotos, tan sólo algunos gráficos o mapas rudimentarios, similares a los que yo tenía llenando carpetas y carpetas de información.

Su contenido se distribuye en tres grandes partes: 1) Megarreseñas: análisis profundos y completos, 2)Turbo Consejos y 3)Mini-ideas y resúmenes de juego.

Sé que os parecerá absurdo, pero tengo que concentrarme para no ponerme cachondo mientras recorro las páginas de este libro mientras escribo.
Aparentemente algunas de esas subcategorías que mezclaban delanteras femeninas no acabaron de definirse y aún hoy en día un cartucho de NES me pone tanto como Michelle Pfeiffer haciendo de Catwoman.

Los Robbins recorren más de un centenar de juegos, y aunque obviamente había un montón de juegos que no tenía o no conocía, había un 30% de juegos que o bien tenía en mi estantería o que habían pasado por mis manos.

Dentro de las Megarreseñas hay juegos como Adventures Of Lolo, Bionic Commando, Bubble Bobble, Castlevania II, Double Dragon, Gauntlet, Gradius, Kid Icarus, Marble Madness, Mega Man, Metal Gear (el original!!!!), Metroid, Ninja Gaiden, Super Mario Bros, Super Mario Bros 2, Ultima Exodus, Zelda II.

Cada juego se explica en unas 7 páginas, explicando la historia, los personajes y las principales estrategias.
Recordad que los juegos de entonces podían acabarse con no más de 10 horas de juego, con lo que con una buena base te podías fundir un juego en un fin de semana, si eras constante o si eras como yo, y no dormías hasta que salían los créditos de todos los japoneses que habían hecho el juego.

En realidad no explican cómo acabarte un juego, no son Walktrhoughs, sino sinopsis de cada juego, con explicaciones para hacerte entender el juego y algún consejo para las partes más complicadas de cada juego.
Pero para alguien quien vivía por y para los juegos, poder leer sobre Samus Aran en un libro de verdad hacía de mi mundo algo maravilloso, lleno de celofán y confeti y muchachas voluptuosas y semidesnudas ofreciéndome...bols de palomitas. Ya os digo que tenía una buena empanada mental respecto a lo que se suponía que debía hacer con el sexo opuesto.

Cómo dominar los Videojuegos Nintendo II




La edición en castellano de la segunda parte de "Cómo dominar los Videojuegos Nintendo" salió el mismo año que la primera, en 1991.

Su distribución es idéntica a la del primer libro, mismas categorías, mismo formato, sin fotos y con varios gráficos y un total de 180 páginas.

En esta ocasión los juegos tratados a fondo son Adventures of Lolo, Batman, Castlevania II, Double Dragon II, Faxanadu, Mega Man 2, Metal Gear, Metroid, Ninja Gaiden II, Robocop, Super Mario Bros 3, Tecmo Bowl, Las Tortugas Ninja, Tetris y Zelda II.

Y diréis, algunos juegos se repiten en ambos libros, no???
Y yo os responderé, sí, porque Robbins y Robbins son una panda de hijos de puta, y copian exactamente el mismo texto, la misma ficha de los mismos juegos en ambas partes del libro.

Supongo que nunca pensaron que la misma persona que comprase la primera parte se compraría también la segunda, así que repitieron algunos títulos (los más famosos) en ambas ediciones, por si acaso.

Pero da igual, hasta este libro, Metal Gear no había sido más que un juego-basura en el que poner el cartucho en su sitio era mi avance más laureado.
Gracias a este libro entendí qué era lo que se pedía de mi, me dieron el primer empujón, me sacaron las ruedas de auxilio laterales y luego fui yo quien me pasé el Metal Gear, un juego chunguísimo y que me ha dejado la mayor sensación de orgullo personal que he experimentado en toda mi vida.

Además, la portada de los libros era bastante parecida a lo que yo intuía era mi propia vida...por mucho que la gente viese un niño ligeramente cabrón, yo era un droide diseñado exclusivamente para acabarme juegos de Nintendo, sin parar.

Trucos de los Maestros del Nintendo




Este libro es el mejor de todos, con 326 páginas llenas de erotismo de 8 bits, con un nombre que te hace hinchar el pecho, levantar la barbilla, y te hace sentir orgulloso de no tener vida social y ser un fiel devoto a la NES.

También te ayuda a olvidar la risas del resto de niños que se ríen de ti porque no sabían que los videojuegos iban a dominar el mundo unos años más tarde e invertían sus horas jugando a cromos o haciendo fotocopias de Dragon Ball...jajaja ahora quién ríe, eh? AHORA QUIEN RÍE!!!!

Pero volvamos al libro.
Escrito por Ed Tiley y también editado en castellano en 1991 por McGraw Hill, el señor Tiley tenía todo un grupo de niños que eran su "equipo de pruebas".




Cómo podéis ver, este tipo tenía un pequeño ejército de colgados que le ayudaban a gestar su obra.
Además, si os molestáis en leer los nombres, hay 5 Tileys más, además de Ed...Y o bien Tiley es un apellido demasiado común, o el tipo este tenía 5 hijos forzados a jugar a la Nintendo para que papá pueda vender libros. Qué suerte tenían esos niños!!!

Seguramente hoy le hubiesen puesto una denuncia por explotación infantil y por llevar unas gafas muy horteras.

Pero lo mejor de la foto es que casi cada niño sujeta un producto de Nintendo, ya sea un cartucho, una revista, un mando...incluso hay uno que lleva puesto el PowerGlove, el guante maravilloso que yo nunca llegué a ver por España y por el que hubiese dado mis dos piernas, ya que tampoco las necesitaba para jugar.

Para los que no lo conozcáis mirad este fragmento de la peli The Wizard y flipad...tecnología Wii en 1989!

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"I like the PowerGlove...It's so bad!" DIOOOOOOOOSSS

El libro está dividido por categorías, juegos infantiles, arcade, acción/aventuras, militares, de ingenio, de papeles y deportes.

Además hay todo un capítulo sobre Controles de Gran Utilidad y otro sobre la Game Boy, que acababa de salir en España, y a pesar de poder ser usada como una herramienta arrojadiza y tener una pantalla de cristal líquido verde, ya le pegaba mil vueltas a la Lynx y a la Game Gear que necesita 3 millones de pilas para funcionar 5 minutos.

Cómo este libro cubre un montón de juegos, 5 páginas por juego bastan, y tan sólo te pone las bases de cada juego, algunas sugerencias y trucos y poco más.




El libro traía capturas de pantalla de cada juego y además 8 páginas con fotos a color de varios juegos, lo cual se agradecía, porque en la Hobby Consolas, no salías de los juegos típicos, y a mi me encantaba ver qué pinta tenían los juegos americanos que no veíamos por aquí.

De entre la larga lista de juegos, podías encontrar, todos los comentados en los primeros libros y además, Duck Tales, Pacman, 1943, Bad Dudes, Regreso al Futuro, Blaster Master, Top Gun II, Silent Service, Bomberman, Excitebike, Punch-Out...

Más Allá de los Maestros de Nintendo




Con un título que mola un HUEVO, pero que suena a rin-tin-tín, Clayton Walnum y Andy Eddy sacaron el peor libro de los 4 con mucha diferencia.
Mismo año, misma editorial.

De distribución idéntica al anterior, por categorías y con tan sólo 157 páginas, este libro cubre juegos que ya han sido tratados en los 3 libros anteriores a excepción de World Championship Wrestling.

Además, el libro no trae gráficos, no trae capturas de pantalla y tampoco comenta los accesorios de la consola.
Con este panorama apocalíptico, ¿qué puede hacer salvar este libro de la quema y merecedor de ser comprado junto al resto?




Para comenzar, la introducción. Creo que se puede leer correctamente, no?
Una introducción semejante, cuando eres un niño y dependes totalmente de tus padres, te importa más bien poco lo que cuesten las cosas...pero a medida que tu contador de cumpleaños llega a las dos cifras te das cuenta que hay una relación inversamente proporcional entre el precio de un juego y las posibilidades de que te lo compren. Así que cuanto menos valga el juego, más posibilidades tienes de que te lo compren.

Así que un libro sobre juegos se introduzca a sí mismo bajo el oscuro campo de la economía, es un punto a tener en cuenta.




Otra razón es que aunque no contiene gráficos de los juegos, al menos añadieron una imagen con el glorioso mando de la NES explicando lo que sus DOS botones podían hacer.
Sigo que pensando que con 2 botones puedes dominar el mundo.

Además, este libro tiene las explicaciones más extensas sobre cada juego. Por eso trata menos juegos, pero lo hace en mayor profundidad, y si tienes problemas con uno en concreto, este puede que sea el libro que te salve el culo.

Además, ¿quién no se pillaría un libro que se llama "Más allá de los Maestros de Nintendo"?

Gracias a estos libros llegaría mi primera intención de escribir algo y publicar un libro.
Tenía millones de trucos acumulados, tarjetas de juegos con sus códigos, TODO.
Luego me di cuenta de que tenía 12 años y que la gente hablaba de una tal SuperNintendo que saldría para navidades...
¿Quién podía perder el tiempo escribiendo...cuando habían tantos juegos que pasarse y tan poco tiempo?



melonian (31-05-07)


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