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La canción de los Fraguel Rock es sin duda uno de los temas musicales más extraños que se han compuesto jamás, es una contradicción existencial como pocas, una paradoja que sumía mentes infantiles en la inopia más absoluta.

Afortunadamente, meloncorp y su comprometida labor social ha procurado un análisis de la mano del prestigioso doctor en psicología, sociología y contorsionismo circense, el doctor Hemorroide, cuyos problemas durante su vida como escolar fueron tan duros como su apellido nos sugiere (los niños son crueles con apellidos semejantes).

"Son monos, son lunis... qué son?!"


No estamos seguros de la cordura del profesor Hemorroide, pero... bueno, vamos de culo y no tenemos tiempo para escribir, así que de perdidos al río, que diga lo que quiera y que lo denuncien a él. Vamos a por el análisis, y extraeremos conclusiones:

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"Vamos a jugar tus problemas déjalos."

La primera sentencia deja a los pequeñuelos de la casa desprovistos totalmente de las reglas educativas que han recibido desde niños, y los deja en un estado de violencia anárquica sin precedentes.

Ellos saben que jugar es bonito, quieren jugar, así que la primera parte es atrayente. Pero la segunda los sume en estupefacción. ¿Problemas? ¿Qué problemas? ¿Mamá, qué es un problema? ¿Los deberes son problemas? ¿Debo dejar los deberes de lado? ¿Qué hace el butanero tanto tiempo en casa? ¿No debo preocuparme por nada? ¿Carece todo de importancia?

La televisión es uno de los componentes educativos más relevantes en nuestra vida infantil, así que probablemente el chaval abandone en este punto toda relación de compromiso para con sus problemas, porque los Fraggle cantan y los Curris... curran.

La anarquía violenta se presenta de modo gradual, los padres intentaban inculcar la responsabiliad en sus hijos, y los niños abandonan toda conexión con el mundo real, desisten de enfrentarse a su vida diaria, y creen que el cubo de la basura se levantará y actuará a modo de oráculo para nosotros, solucionando cualquier cosa que pueda presentarse.

Las reglas del mundo y del banana daikiri tal y como los conocíamos... se tambalean.

"Canta! Canta conmigooo!"


"Para disfrutar
ven a Fraggle Rock."

Fraggle Rock es un mundo lleno de bichos de peluche. Esto al niño no le causa trauma alguno, su despuntada imaginación infantil unida a su credulidad, le hace creer que un bicho peludo y con cola que acostumbra a entonar canciones con la misma regularidad que John Travolta en Grease, es algo perteneciente a la vasta diversidad animal que reina en el mundo.

Ahora bien, un estudio de la universidad del queso de Cambridge apunta a que un 0'8% de los americanos buscaron alguna vez una galería de cuevas con marionetas danzantes, un 52% de los cuales trataban de hallar al perro-marioneta que había por una de las salidas. Un 1'3% de la población americana buscó alguna vez al tío Matt, y un 23.2% de ese porcentaje creyó haber encontrado una carta de Matt en la que decía que se había asentado en Tahilandia.

El niño piensa que el disfrute está en la anarquía de Fraguel Rock, que si no sabes cantar, no tienes la menor posibilidad de ser feliz, engulles la falsedad de que si no saltas a un escenario y das patadas giratorias mientras cantas alguna letra de similar absurdidad a la que hoy analizamos... el zen es inalcanzable.
De ahí surge la prueba irrefutable del fenómeno: Operación Triunfo, dónde millones de taraos creen que para cantar necesitas vender discos como rosquillas y que la música se basa en el éxito ante la gran masa, y no en el sentimiento inherente a la apreciación o la composición de música.

Todo por culpa de esta canción maldita...

"Hay que trabajar
no podemos descansar."

Aquí es dónde se produce el brote psicótico. Hace dos segundos nos decían que pasáramos de los problemas, que el butanero era un hombre particularmente simpático y que no le prestáramos atención. Ahora, la diversión se acabó. Alerta lela para todos los mocosos.

En esta sentencia, te impulsan a currar sin descanso. Quizá fuese escrita por la mano del guionista chino de la serie.

El niño no sabe qué pensar, su frágil sistema de valores hace aguas y no acierta a adivinar si los problemas se deben abarcar, hay que jugar, hay que trabajar o si el descanso está contemplado para compensar las horas de esfuerzo. Cabe destacar que muchos empresarios son grandes fans de Fraggle Rock y les encantaba esta frase, haciéndola muy suya y pensando que el empleado tiene que trabajar y no puede descansar. (Nota de |ngenius: Creo que mi jefe era un gran fan de Fraggle Rock)

Si su hijo se balancea rítimicamente de atrás hacia delante, y no responde a estímulos externos, tal vez el brote haya desembocado en autismo inducido, o probablemente se haya producido una sobresaturación de canciones absurdas.

"Ojos desencajados, pelo desgreñado, pero tiene que seguir bailando... tiene que seguir!!!"


"Vamos a cantar
con Gobo,
Muzzy,
Dudo,
Bombo,
Rossi"

Cantad, cantad cuanto queráis. Lo mejor que puede pasar durante esta sentencia es que el niño salmodie de forma sectaria, en una reacción instintiva a obedecer a la canción. El niño no sabe si jugar, trabajar incesantemente, cantar o intentarlo todo al mismo tiempo.

En conclusión, en Fraggle Rock existía una dicotomía en cuanto a roles de personaje se refiere, de ahí la disparidad de la canción. Por un lado, los Curris, personajes que no concedían descanso, que vivían por y para el trabajo, sin sentimientos, sin pasión sin vida.

Por el otro, los personajes que representaban el ideal de la serie, los propios fraggle, eran marionetas idiotizadas que cantaban constantemente, y que vivían jorobando el trabajo que los Curris iban desarrollando. Es decir, personajes que promueven la violencia e impelen al niño a no hacer nada salvo constituir una molestia para con sus semejantes, sin cargos de conciencia posteriores, ya que han olvidado sus problemas.

Les atendió en sus necesidades educativas, servidor de ustedes, el doctor Hans Hemorroide.

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"Incluso el muñeco tiene la mirada perdida..."


En fin, no sabíamos que los Fraggle Rock eran tan perniciosos para la educación. Tal vez todo sea culpa de la difícil existencia de alguien apellidado "Hemorroide", o quizá sea parte del trauma del profesor.

Si quieren que el profesor analice alguna otra canción de su infancia, o cualquier canción en general, por favor, no dude en contactarnos en nuestra dirección de e-mail habitual: meloncorp@meloncorp.com . El profesor y su equipo harán lo posible por ayudarle.

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|ngenius (21-09-06)


 

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