Gritos en el Pasillo

Juan Terranova

Calle 17

ByTheWay.tv

Demasiado Violeta

La Esfera

Reducir al Mínimo

¿En qué piensa un calcetín?

Simaegi

Pretty Curry

La Srta. Melón

El Quinto Pino


 

En septiembre del 2004 tuve la suerte de visitar por primera vez Suecia. Ya entonces, extasiado por lo que encontramos allí, escrbí un artículo sobre el botín que me traje de allí.

Volver a un país que ya has visitado y que supuso un pequeño monumento a mi experiencia alimenticia siempre rebaja las expectativas de encontrar material que pueda sorprenderte.
Más aún si en este caso sabes con antelación que no vas a poder visitar LA TIENDA que constituye mi Cielo, mi Valhalla, mi Olimpo, mi Kriiiki (que es el cielo de los koalas).

Pero esta vez me daba igual. Por una vez en mi vida, ver flora intestinal en potencia no era uno de mis objetivos principales.
Esta vez el viaje era para visitar a Nai y Marchi, los organizadores de la cena de Halloween que esta vez nos invitaban a su nueva morada en la tierra de los vikingos.

El viaje en sí era un viaje relámpago de esos que duran un fin de semana con unas 7 horas de vuelo de por medio.
Salíamos el sábado a las 10 del aeropuerto de Girona con la compañía Ryanair que es famosa por sus vuelos de bajo coste en aeropuertos de Playmobil. Llegábamos a Norrköping el sábado a las 2 y algo.
El billete de vuelta tenía muy claro que nos tenía que traer a España el lunes a las 7 de la mañana. Eso significaba salir en dirección del aeropuerto a las 5 de la noche (con el gran Marchi haciendo de chófer a 10 bajo cero) llegando a Girona a las 10:30. Ir de Girona a Mataró a dejar a mi novia y a las 12 estaba en el curro demostrando que no hay nada que el cuerpo humano no aguante a cambio de unos años menos de esperanza de vida.

Sé que la mayoría de experiencias migratorias no comienzan hasta que uno se encuentra en el medio físico de transporte, pero tengo que decir que la experiencia del aeropuerto de Girona era tan nueva para mi que merecía una excursión en toda regla.
Claro que el aeropuerto es tan pequeño que más que una excursión lo pudimos reducir a subirse a una silla del bar y echar un vistazo a TODO el aeropuerto.


PERO...PERO...Pero hay algo en el aeropuerto de Girona que a modo de ladum (porque no estaba en el medium) me vaticinaba el mejor de los viajes realizados en los últimos tiempos. Si no en cuestión de tiempo, compras y turismo, sí al menos en cuanto a disfrute espiritual y restitución del aura, del karma y chacras varios.
Si amigos, en pleno meadero masculino del aeorpuerto hay un inocente cambiador para niños con el dibujo de un Koala sobre fondo azul enseñándote que los padres no sólo sirven para concebir y cambiar los canales de la tele. Este buen koala nos enseñaba que los papás también pueden y deben cambiar las cacotas de sus retoños más chiquitines.
Vale, probablemente es el dibujo más malo que he visto de un koala, pero hay que reconocer que un cambiador australiano en un lavabo de caballeros es lo suficientemente raro como para que ni te des cuenta de lo cutremente dibujado que está.

Hace unos meses no hubiera sabido qué contestar a la pregunta "¿Qué mola más que un koala sobre fondo azul?".
La repuesta estaba ante mi: un koala sobre fondo azul que enseña a cambiar pañales.

Mientras esperábamos para embarcar en una de las 6 puertas de embarque del aeropuerto nos sentamos en el bar para tomar algo.

Allí vino el segundo mensaje divino que para mi era tan válido como ver 12 aves con pancartas diciendo que el viaje sería cojonudo.


Un granizado de mora...azul.

No soy un fan de los granizados porque normalmente acabas con una montaña de hielo picado con sabor a agua sucia una vez has sacado todo el sirope que lleve, pero por el martillo de Thor que si me encuentro con algo azul comestible hago lo indecible por llevármelo a la boca.
Por desgracia en este país no hay demasiadas cosas comestibles de color azul y uno tiene que acabar masticando muñecos del monstruo de las galletas o gomas de borrar Milán.

El compañero de baile del granizado en este desayuno atípico era un chucho de crema que aunque no era exáctamente de ayer quizá si se podía decir que era de la madrugada anterior.

A partir de ahí ponedle tres horas y media de vuelo, un aeropuerto igualito a un IKEA pero con menos sofás cama y con más cintas giratorias que traen y se llevan maletas con pegatinas de países que no has visto en ningún atlas homologado.
Luego ponedle abrazos, besos, coche, 45 minutos de campos interminables llenos de nieve, frío y llegada al piso de Nai y Marchi.
Mi terapeuta dice que tengo que aprender a sintetizar. Lástima que mi terapeuta no sea un koala.


Como buenos invitados, les llevamos unos regalitos que odié tener que regalar. De hecho llegué a pensar en amotinarme y dormir en el portal con tal de poder quedarme los muñequitos de M&M's Star Wars que les llevamos.
La verdad es que molan un montón y creo que a ellos también les gustaron lo suficiente como para no llevarnos directamente al aeropuerto. Otro día escribiré un artículo enterito sobre ellos y otros juguetes de Star Wars.


Como raros huéspedes ellos también nos hicieron regalos a nosotros.
La escena parecía como un encuentro de culturas en la época colombina en que los pueblos intercambiaban presentes que simbolizaban la buena fé y el fruto de su trabajo. En su caso era mayormente comida y nuestro presente era un trozo de plástico que simbolizaba la mezcla del caramelo, el chocolate, los cacahuetes y la saga peliculera más alucinante de la historia.

A partir de aquí hay un recorrido de la ciudad, de los súpermercados de la ciudad y disfrute de las curiosidades varias que una ciudad sueca ofrece, como por ejemplo que la mayoría de coches está más sucio que el nuestro, que no tienen interfonos en los bloques de pisos y que el agua caliente sale automáticamente cuando abres el grifo del agua caliente, no como aquí, que en días invernales el agua caliente necesita varios minutos para aparecer por el grifo una vez la has llamado haciendo de las duchas matutinas un festival de piel de gallina y encogimiento de todo aquéllo que se puede encoger en un cuerpo humano.

He colgado una pequeña galería con las fotos de la ciudad para aquéllos curiosillos, porque siempre mola ver sitios diferentes a través de las fotos de otros.



El sábado por la noche nos sentamos los cuatro al rededor de la chimenea y comimos marshmallows cubiertos de chocolate requemados al fuego de leña.
Os puedo asegurar que hacía MESES que no me sentía tan bien, tan en paz y tranquilo. Desconecté tanto que nisiquiera tenía el LED de standby encendido.
Sé que fue una escapada de pocas horas, pero después del suicidio a fuego lento que he llevado a cabo los últimos meses, me supo a gloria poder estar frente al fuego de una chimenea junto a gente que quiero, con un -10 cubierto de nieve afuera y comiendo nubes con chocolate. Hacía tiempo que no me sentía simplemente feliz. Mmmmmmhhh. Y eso que no estaba comiendo nada azul.


clicka para ver más grande

Pero vamos a lo importante...la comida.

Condicionados por el límite de peso de Ryanair y la millonada de libros que se compró mi novia, tuvimos que limitar lo que nos llevamos. Si esto es lo que compramos en 36 en Norrköping, no me quiero imaginar qué hubiera pasado en una semana.
En principio podemos dividir la comidad entre patatas y bebidas, chocolatinas y varios.

Sobre las patatas hablaré en otro momento en un mega-artículo sobre Lay's raras. Lo mismo pasa con el té, aunque en vez de un artículo, se podría montar una web temática al respecto. Sobre los Marshmallows de Little Becky ya he hablado en otro momento. Así que vamos a por el resto...

MISSISSIPPI BELLE PEANUT BUTTER

La crema o mantequilla de cacahuete era uno de mis mayores deseos cuando era pequeño. Las series, los dibujos, mis amigos imaginarios...todos me bombardeaban con imágenes de mantequilla de cacahuete. Dos conceptos que si separados eran suficientes como para pillar 6 kilos en una tarde, juntos tenían que ser aquéllo que los judíos antiguos habían llamado "maná".

Un día, en el Corte Inglés con mi madre, encontré crema de cacahuete y la obligué a que me comprara bajo la amenaza de llenarme los bolsillos con cosas y hacer ver que se me caían una vez pasada la caja. Ella accedió, obviamente, porque hay una ley univsersal que dice los padres odian descubrir que sus hijos son pequeños ladronzuelos porque alguien los ha pillado con las manos en las chocolatinas. Se sienten mucho mejor cuando sus hijos los extorsionan y amenazan vilmente. Es igual de jodido, pero al menos todo queda en familia.

La experiencia no fue muy buena porque esperaba un coro de ángeles cuando la probara, pero no fue nada especial, así que dejé en el olvido la crema de cacahuete, sólo rescantándola de vez en cuando para recordarme a mi mismo que no todo lo que veía en la teletienda era sistemáticamente vital.


Unos años más p'allá conocí al troll que daría sentido a mi vida. Ella realizaba un tipo de rito raro con la crema de cachuete, ella la mezclaba con miel y el resultado era absolutamente delicioso.
Con el tiempo, yo he mejorado la receta y le pongo dulce de leche por encima. Es impresionante.

Hay que decir que yo prefiero la versión Chunky porque tiene trocitos de cacahuete y que aquí en España es fácil encontrar tanto en Carrefour como en Alcampo, pero no compréis Calvé, que es una caca.
Mississippi Belle Peanut Butter fue un regalo de Montse y Xavi y me hizo ilusión porque nunca antes había comido algo con nombre de río americano. Probablemente no podría diferenciar la de Belle de la de Mr.Peanut, pero sigue estando hecha de cacahuete, y eso ya lo dice todo.

BEBIDAS RARAS


Aunque en el artículo del año pasado ya hablaba sobre las bebidas raras que tienen allí arriba, este año tuvimos la suerte de toparnos con Fanta de Piña y Pomelo.
Siendo como soy una persona que odio a muerte el pomelo y le tiene un miedo de muerte a las piñas, el brevajuco amarillento fue probado por mi novia que parece tener un cierto amor por cualquier tipo de fruta habida y por haber.
Nadie debería hacer bebidas de piña. Todos saben que son extremadamente peligrosas.

Ella dice que está buena, yo digo quita bicho.

SCRUNCHY FRUITY FLOATS


Hay algo en los cereales multicolores que me vuelven loco, casi casi literalmente.
Desde que los Fruit Loops tomaran mi alma durante la primera mitad de los 90 no he conseguido quitarme la espinita y nunca como cereales que no sean multicolores.

Estos cereales son otro de los regalos de Nai y Marchi que nos compraron en la tienda americana donde no tenían Froot Loops.


clicka para ver más grande

Sí, los Fruity Floats son la copia de Shop Rite de los Froot Loops. Incluso en la caja pone que comparemos con "el gran sabor de Froot Loops de Kellogg's". Cuando un producto dice que lo compares con el Gran sabor de la competencia ya puedes empezar a correr porque alguien te está intentando tomar el pelo.

El otro producto copia de Froot Loops son los Fruit Rings de Little Man que se comercializa en los Lidl de Grecia y Francia, aunque aquí en España todavía no están disponibles.

Y sí, tengo Froot Loops de Star Wars, pero de eso ya hablaremos en la última alianza de Kellogg's y Star Wars.


Comparadlos con los Froot Loops del año pasado. Los Floats son un poco más pequeños y finos y tienen menos azúcar por fuera. Saben bien, pero no acaban de ser lo mismo.
Al abrir la bolsa viene un olor inmenso a lima que te hace creer que estés en Perú.

Los Little Man se parecen más a los Froot Loops que los Floats, pero sólo tienen 4 sabores en vez de 6 y no tienen aros azules, lo que supone un bajón importante a la hora de comerlos.

ÖLKORV


Pronunciado elkorv y de aspecto chistorriano, "ölkorv" significa literalmente "cerveza-salchicha" aunque desconozco si hay algún tipo de vinculación directa entre la ingesta de cevada líquida y uno de estos embutidos nórdicos.

La razón de mi atracción incondicional por estas salchichas viene de muy lejos, de cuando yo vivía todavía en México y mi madre me compraba los Peperami, que no es más que un snack de carne de cerdo.
Una especie de barritas que carne curada rollo salami pero mucho más finas y embasadas individualmente al vacío.
Me ponía hasta el culo de Peperami

Pués bien, el ölkorv no es más que un Peperami que cree en el Vlahalla y bebe vino de un cuerno.
Hay un montón de marcas y sabores diferentes; picante, normal, con ajo, etc. Pero al fin y al cabo no es más que un salami de cerdo, finito que te puedes comer en cuatro mordisco y pedir más, Más, MÁS...

COPOS DE AVENA DE QUAKER


Los copos de avena son algo desconocidos en tierras íberas.
Cuando mi relación con mi novia se limitaba a un montonazo de horas de Internet y teléfono ella me comentaba sobre Quaker, copos de avena y cosas raras que no entendía.
La primera vez que fui a Atenas vi lo que era y a pesar de que tenía una pinta horrible, la verdad es que estaba muy bueno.
Mi novia y yo lo hemos llamado "puke" desde entonces porque parece vómito chungo.

En Atenas teníamos la versión inglesa de en medio, Oat'So Simple con sabor Berry Burst (de frutos rojos) y Apple and Cinammon.
En Suecia encontramos la versión recatada sabor multifrutas y sabor manzana.

El producto da para un artículo entero, pero intentaré poneros todas las fotos y explicar poco para no alargarme todavía más.


Dentro de los sobrecitos viene un preparado con los copos de avena, algo de azúcar y trocitos de fruta deshidratada.


Yo que le pongo azúcar hasta a la pasta de dientes, le añado tres cucharadas antes de echar 180 ml de leche a la mezcla del sobre.


Si removéis bien os queda la leche con un montón de copos de avena y cachitos de fruta. Yo podría bebérmelo así, pero la avena no ha metamorfoseado, así que es mejor esperar y echarle los polvos mágicos.


Los polvos mágicos no son más que 3 minutos al microondas.
No me preguntéis que pasa ahí dentro. Eso el algo privado entre el electrodoméstico y quaker y aunque como buen español me pongo a fisgonear a través de la ventanilla del microondas, jamás tendría la cara de preguntar a ver qué estaban haciendo ahí dentro esos tres minutos.


La cuestión es que tras los 3 minutos la avena se ha inflado y lo que antes era líquido ahora ha quedado como una pasta lechosa de la consistencia del arroz con leche. Quizá un poco más espeso.
Una taza de esto y te darás por cenado.

En españa se puede comprar Quaker a secas (usease, copos de avena naturales) sin azucar ni las frutas en botes de unos 400 gramos.
A mi novia le sigue gustando, pero yo, sin la fruta y el azúcar y no me mola. De ahí que saltara de alegría al ver que en suecia tienen OatSo Simple por mucho que lo llamen raro.

JAWBREAKERS


No hace demasiado Nai y Marchi me regalaron una caja sorpresa con un HIPER Jawbreaker en ella.
Tal como escribí entonces, es un caramelo hiperduro donde la gracia está ir chupeteándolo hasta que lo consumes.

En el caso del hiper jawbreaker aún lo tengo por ahí porque no hubo huevos a comérselo entero, con lo que lo hacía un caramelo ciertamente estúpido. Un caramelo que no te puedes comer no vale la pena.


En cambio, los jawbreakers que nos regalaron esta vez eran jawbreakers más pequeños.
Un pack de 4 que sí caben en la boca. De momento me he comido uno y conservo todos mis dientes.


Por fuera es muy liso y de distitnos colores, del tamaño de una canicón y muy muy duro.
No sabría definir el sabor, aunque definitivamente es multialgo. Supongo que tuttifrutti sería la mejor aproximación, pero tuttifrutti tiene demasiadas t's como para ser un sabor de verdad.


A diferencia del mega grande, estos son más manejables y por tanto mucho mejores. En vez de tenerlo que aguantar con la mano, te los puedes llegar a meter en la boca, y aunque no los puedes morder, al menos puedes irlos chupando sin dejarte las manos pringosas.

Al medida que avanza el tiempo el caramelo va cediendo a las distintas capas y el color va cambiando de un ocre cadáver a un rojizo coágulo pasando por un violeta malva y cualquier otro color que podamos relacionar con la muerte.

Eso sí, tras unos 15-20 minutos de tenerlo en la boca llegamos al fin al chicle que forma el corazón del jawbreaker que es puro azúcar con goma arábica.

Quizá no sean los caramelos más divertidos del mundo, pero si te gustan los caramelos que duran más de dos mordiscos, jawbreaker es tu caramelo.

KITKAT TIRAMISÚ


No recuerdo donde fue, os comenté los nuevos KitKats con relleno KitKat Editions, y en especial la versión rellena de caramelo o los Mars Delight. Los dos acabaron llegando al mercado español y ahora todos podemos disfrutar de ellos sin tener que irse a tomar por saco para comprarlos.
Pués bien, corre una nueva tirada de ediciones que pueden hacer que el espíritu del tipo más duro se quiebre en mi pedazos.

KitKat Tiramisú no es uno de mis favoritos porque el tiramisú sabe a café y yo no soporto el café.
Sí, cuando voy a la máquina de café de la oficina siempre digo que voy a por café, pero secretamente me pongo un chocolate con extra de azúcar.

El relleno es un liquidillo biscoso y blanquecino que recuerda a cierto material que nunca debería estar relacionado con comida por mucho que la mayoría de macarras de este planeta quiera vincularlo a la palabra "comer".
Lo dicho, estará muy conseguido y lo que quieras, pero no es lo mío.
El troll dice que está bueno, así que no soy quién para dudar de su palabra.

KITKAT RED BERRY


Sin duda una mejora brutal respecto al tiramisú e incluso que la versión con caramelo.

Yo no soy un entusiasta de los bombones rellenos y ese tipo de cosas, pero el KitKat relleno de un liquidillo de frutos rojos ha conseguido mi aprovación pasando al selecto grupo de Chocolatinas Chupis, cuyo contenido algún día revelaré.

El líquido es una combinación de fresa, frambuesa y grosella. No es excesivamente líquido, pero tampoco es mermelada. Si partes la barrita y la dejas reposar seguro que acabarás teniendo que pasar un trapo.

Una pequeña maravilla que espero que traigan pronto a España, sí señor.

TWIX WHITE


clicka para ver más grande

Incréible. Tremendo. Guau.

Yo soy un hiper mega fan de Twix desde los tiempos que en todavía no era Twix, sino Raider.
Ya entonces era mi chocolatina favorita y el cambio de nombre no consiguió acabar con ese privilegio.

El perfecto equilibrio entre barquillo, chocolate y caramelo junto con el hecho de que sean dos barritas en vez de una más gorda hacen de Twix la chocolatina que los Dioses comerían sin no fueran diabéticos y en el cielo no estuviera prohibido el chocolate.
Pero es que la versión en cholote blanco, una "limited edition", es prácticamente mejor.

El chocolate blanco era como una religión para mi hasta que decidí que sin dientes no podría morder las patatas fritas y dejé de consumirlo en cantidades industriales. Uno nunca se harta de chocolate blanco hasta que tiene un tubo metido por la garganta hasta el estomago limpiando el exceso de glucosa.

Así que la unión de Twix y Chocolate Blanco es como tener orgasmos con la boca, aunque puesto así, no es tan difícil de imaginar.

Lo mejor es que pudimos comprar 4 por 20 coronas, que es poco más de dos euros, así que me pillé unos cuantos para tener seserve.
No creo que vayan a durar mucho y mucho menos que lleguen aquí, pero si lo hacen, por Dios que si tengo que perder algún molar, pués ya se puede ir despidiendo del resto de habitantes de mi maltrecha dentadura.
He dicho!



melonian (09-03-06)


 

-> en komentar? skriv i melonblog<-


.: © www.meloncorp.com 1592 - 2007 :.