Gritos en el Pasillo

Juan Terranova

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La realidad, amigos, es el denominativo para todo aquello con lo que nos damos de bruces en la vida, el precipicio por el que se caen todas nuestras pretensiones de justicia y equidad universal. El mismo precipicio por el que el Coyote caía acompañado por un silbido y acogido por una nube de polvo, cual metáfora animada, cada vez que el Correcaminos lograba escapar.

"Coyote, Famelicus Horribilis"


Y es que no sólo la vida acostumbra a exhibir la injusticia como una dama exhibe un generoso escote (adoro los escotes), sino que se regodea en ella, se revuelca como un diputado del PP retoza por el campo de la ofensa pueril y la rabieta.

Los hermanos Warner, Antonio y Paco, eran dos filósofos modernos conocedores del principio de injusticia universal: las probabilidades de que las cosas en tu vida vayan como el culo es directamente proporcional a los pechos de Lolo Ferrari. Luego salió Murphy y enunció: "si algo puede salir mal, saldrá mal". Y más tarde llegó Aznar y dijo: "España va bien".

"Si los hermanos Wright levantaran la cabeza..."


Antonio y Paco Warner se dieron cuenta que muchos taraos ascendían con rapidez, que a menudo el trabajo duro conducía a pensiones irrisorias y que la proporción de taraos exitosos era mucho mayor a la de aquellos que eran reconocidos por el fruto de su esfuerzo. Y ya que tenían cierta habilidad con los pincelillos, quisieron ilustrar tan bello aunque gafe principio en una serie de dibujos animados.

Así nacía Roadrunner, el popular Correcaminos, la imagen del tarao reconvertida en un extraño avestruz de plumaje azul. Y su némesis, el Coyote, cuyo morfología animal era mezcla entre tortuga y terodáctilo. Está bien, el Coyote es un coyote, pero no se me ocurría una continuación decente y me pareció graciosa la imagen de un tortugáctilo.

El Coyote es listo, taimado y principalmente ilustrado en ciencias varias. El Coyote está doctorado en ciencias políticas, empresariales, telecos, caminos, química, física y tiene un cursillo de macramé para animales. De otro modo y sin ser McGyver, ¿cómo consigue alguien armar una bomba con piezas ACME con esa rapidez? Además, habla siete idiomas, de los cuales seis están muertos y el séptimo es un idioma extraterrestre que sólo domina él y Carlos Jesús, de ahí que no diga una palabra en pantalla.

El Correcaminos es sólo un puto avestruz con plumas azules.

"Prueba del ingenio del Coyote"


Y así se inicia la metáfora. ¿Por qué el Coyote, siendo tan listo, no se iba a comer a un tahilandés dónde le sirviesen avestruz? Fácil: la pertinaz persecución en pos del Correcaminos es el símbolo de la perseverancia humana, la voluntad de perseguir aquellas metas que no consientes descartar, la búsqueda de la realización a través de la autosuperación. El mundo gira gracias a aquellos que no se dejaron amilanar por las creencias mayoritarias, y que persiguieron SU verdad esquivando toda adversidad y oposición. Claro que el mundo también gira gracias a las patadas giratorias de Chuck Norris.

"Plan your work, and work your plan."


Cientos de veces, el COyote ponía todo su conocimiento en el alambique (qué bonita palabra "alambique"!) y jugueteaba con sustancias de lo más volátil que se convertirían en trampa mortal para su enemigo.

"Y la gente espera a la temporada de invierno..."


El Correcaminos era el Everest del Coyote, su máxima aspiración, la culminación de los deseos de cualquier coyote mortal. El Correcaminos... simplemente corría caminos. Y emitía desquiciantes zumbidos ultrasónicos que destrozaba el placton marino y jodía la cadena alimentaria. Y sin embargo, lograba sobrevivir, esquivando las ingeniosas trampas urdidas por el Coyote por pura chiripa.

Como véis, la metáfora queda así engarzada, el más listo y voluntarioso caía por el precipicio mientras el Correcaminos quedaba encumbrado por su graciosa imbecilidad. La tragedia convertida en comedia infantil.

En este mundo, muchos somos coyotes. Creemos que es la inteligencia, la sensibilidad o el esfuerzo lo que nos recompensará con dulces frutos cuando nuestras simientes broten, y vemos que ese orondo animal de bellota de nuestro jefe, incompetente dónde los haya, se come esos frutos.

"El coyote es pura dinamita."


Lo peor, que seguimos creyendo en la inteligencia, sensibilidad y esfuerzo como armas con las que pertrecharnos cuando salimos cada mañana al mundo, y tratamos de cazar a nuestro Correcaminos. Algún día dejará de correr ese bribón...



|ngenius (17-02-06)


 

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