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Para todos los que crecimos bebiendo Coca-Cola en cantidades abusivas, siempre hubo alguien preparado para darnos por culo con las historias sobre "lo mala" que era la Coca-Cola para el organismo.

Si además vosotros tenéis la misma mala suerte que yo, la mitad de las veces esa persona bebía, o fumaba o se drogaba o en en algunas ocasiones las tres cosas a la vez.

No hay nada más irritante que alguien completamente borracho a base de un combinado de Vodka, Jack Daniels y batido de chocolate y que se está vomitando encima, te diga que la coca-cola va a acabar contigo.

Que si provoca úlceras, que si deshace los dientes, que si quita el óxido del metal, que si deshace un trozo de carne en una noche...que si ayuda al cambio climático y atrae extraterrestres de los malos que quieren destruir la Tierra.
Venga ya!

Mis amigos y familiares han atribuído las catástrofes más horribles a la Coca-Cola con el único fin de tocarme los tegumentos procreativos, aunque tengo que decir que sin mucho éxito.

La prueba del óxido la hice hace años y funciona. Sí, la coca-cola quita el óxido de tornillos atascados.
La prueba de los dientes nunca pude probarla, porque a los 8 años ya no me quedaban dientes de yogur (sí, mis dientes no eran de leche, eran de yogur).

Así que hoy vamos a hacer la prueba que más rabia me daba.

Hoy veremos si de verdad la Coca-Cola deshace un trozo de carne en una noche.
Ésta es una prueba que tanta gente me ha comentado pero que absolutamente NADIE ha comprobado que me pone histérico perdío.


Pensé que lo mejor para el test era, además de la Coca-Cola, hacer la prueba con otros líquidos que consumimos, para ver si es común que la carne se evapore al contacto contínuo con cualquier líquido.

El experimento entonces tendría como protagonista a 4 piezas de lomo de cerdo, una lata de Coca-Cola, unos cuantos limones, un cartón de leche y una Tónica Schweppes.
Yo no bebo nunca tónica ni agua con gas, pero pensé que era más justo probarlo con un refresco "menos tóxico" y por eso, en vez de usar una Fanta o un Trina, me decidí por una Tónica.
Si había que echarle el muerto a alguien, sería mejor echárselo a un refresco que más bien detesto, no?.


El primer paso consistía en rellanar un plato sopero con el líquido en concreto hasta cubrir del todo el trozo de lomo.

En el caso de la Coke, la primera reacción al cubrir el lomo con la gloriosa bebida no produjo ningún cataclismo de gran importancia.
5 ó 6 burbujeos, y el lomo se puso a flotar como todo buen trozo de algo muerto debe hacer.


El siguiente en la cola era el tema de la leche.
Yo soy un gran bebedor de leche. Después de tantos años de experiencia ya consigo no tirarme ni una gota encima, pero cubrir de leche un pedazo de carne me daba un poco de grima.
De todos los componentes del experimento, este es el que me daba más asco con diferencia por las implicaciones gastronómicas que conllevan mezclar la lactosa con la sangre.
Si a eso le añadimos el hecho de que en este caso la carne no flotaba, el efecto de acojone y malrollismo era todavía más intenso.


En el caso de los otros dos elementos, la tónica y el zumo de limón la reacción fue variada.

La tónica empezó a quejarse como si le estuviera metiendo el dedo en el ojo y empezó a burbujear a lo loco.
Mi poca experiencia en tónicas no hace dudar si este despliegue de mala leche está presente en todas las relaciones de la tónica o si sólo se queja cuando está en contacto con carne cruda.

En el caso del limón, todo lo contrario. Tanto la carne como el zumo de limón y sus semillas no podían ser más indiferentes al proceso.
En mi interior tenía la esperanza de que el zumo de limón fuera el más corrosivo de todos y que fuera el primero en disolver la carne, así que esta falta de reacción al echar el jugo de limón sobre la carne se cargó totalmente mis ganas de destrucción masiva.


Y ahí los tenemos. A la una y media de la madrugada. Cuatro trozos de carne sumergidos felizmente en cuatro líquidos diferentes. Limón, leche, tónica y coca-cola.

No tenía mucha idea de como iba a acabar el experimento. En cierto modo esperaba que el limón y la tónica acabaran con la carne al igual que la Coca-Cola para poder dar la brasa a todo el mundo que el limón y la tónica también deshacen carne.
No tenía muy claro como iba a reaccionar el trozo que estaba cubierto por leche, pero valía la pena probar por el bien de la ciencia, el morbo y la astrología.


Después de ver todo lo que pasó en Nueva Orleans y los trozos de carne sumergidos en líquido, decidí tapar los 4 platos con papel de plata para evitar epidemias y moscas mutantes y me fuí a dormir tranquilamente soñando en cerditos bañados en Coca-Cola, dándome las gracias por haberlos conducido a la Bebida Prometida de la que tanto hablaba Oinksés, su guía espiritual.


Doce horas más tarde mi experimento tenía esta pinta.

Todas las leyendas decían que con una noche bastaba para que la Coke acabara con la carne sin problemas.
O bien mi Coca-Cola era muy poco agresiva o la carne era de cerdo machote-machote.

Tan sólo se podía apreciar un ligero cambio de color en el lomo y algo de poso en la Coca-Cola.
La leche seguía sumergiendo casi por completo la carne con esa mirada de "Yo no he sido" tan particular de la leche.

Decidí dajar el experimento seguir 12 horas más.
Si en un día entero de interacción experimental no se disolvía la carne, entonces caería la leyenda probando que la panda de cabrones que me han atormentado durante toda mi vida estaban equivocados y espero que ardan en el infierno el resto de sus días, antes y después de morir.


Una y media de la madrugada. Se cumplen 24 horas desde que empezara el experimento y melonian (usease, yo) se dispone a descubrir los platos sin saber muy bien qué se va a encontrar, o en el caso más jodido, qué NO se va a encontrar.

Pero a simple vista vemos que en todos los platos queda el trozo de lomo. No se ha disuelto ni uno. Tampoco se han reproducido, así que podemos descartar a los limones, la Coca-Cola, la Tónica y la leche como agentes clonadores.

Así que todo era una vil mentira. Tantos años de agobio para nada!!!
Pero veamos de cerca los resultados de cada uno de los líquidos.




El más decepcionante de los 4. No sólo porque odio la Tónica, sinó porque no ha ocurrido prácticamente NADA.

Un cambio de color en el lomo que ahora es blanquecino y una pérdida de gas en la Tónica son los únicos efectos.
Nada de trozos chamuscados, ni poso, ni efectos secundarios en el líquido, que ha quedado cristalino y tranquilo como el agua.

No tendría que estar permitido que un refresco quedara impune tras macerar un trozo de lomo durante 24 horas. Es antinatural.




Otro test que se va a cagar. No sé porqué, pero pensaba que éste sería el más devastador.
Tanta vitamina C y tanto ácido tenían que haber arrasado con la carne como los koalas arrasan los eucaliptus de los bosques australianos.

Estaba convencido de que la carne presentaría un estado más descompuesto tras 24 horas en puro jugo de limón, pero lo único que había sufrido es una decoloración, en este caso de todo grisáceo y las semillitas de limón se le había pegado al lomo (del lomo, jeje).
Al menos el líquido sí presentaba algo de zumito si presentaba algo de turbulencia, aunque es difícil precisar si son partículas de carne o del mismo limón exprimido.


Este experimento sí es la bomba...es la LECHE! Lo cual prueba dos cosas, 1) que le interacción de la leche con la carne es realmente asquerosa y 2) que tengo que dejar de hacer chistes!

No, en serio. Mira eso.
La leche se ha convertido en yogur sabor carno. En la foto incluso se pueden ver los grumos al rededor de la carne aunque no se aprecia el hecho de que la leche ha dejado de ser líquida para pasar a un estado mucho más asqueroso de la materia.


En serio, no me esperaba algo tan asqueroso. El olor ya te tiraba para atrás pero el "swhoooooosh" al arrancar el lomo de la leche todavía era más asqueroso.

Siempre he dicho que yo probaría absolutamente todo, pero hoy he comprobado que hay algunas cosas que no tendría cojones a llevarme a la boca.
El yogur de carne es algo que rivaliza con los callos y las criadillas en términos de asco culinario.

Además la carne resultante era como una masa echa de toffe blanco, blanda y correosa con cierto parecido a un ratón de laboratorio con mala suerte. Eeewww.




El experimento original en su máximo esplendor.
En cierto modo es todo un éxito para mi.

No se ha deshecho la carne, así que prueba que el mundo está equivocado con la Coca-Cola, pero el resultado sigue siendo bastante asqueroso, lo cual lo hace interesante.
Hubiera sido bastante triste si no hubiera habido alguna evolución en el experimento.

En primer lugar, aunque la carne no se ha deshecho, sí que podemos ver que ha perdido más, ha quedado mucho más blanda y con evidente erosión por el refrescante ácido de la bebida más consumida del mundo después del agua.

Luego podemos ver la increíble variación del líquido en sí.
Es impresionante.


Tras 24 horas de convivir con la carne, la Coca-Cola ha recibido un montón de poso (supongo que son partículas de carne deshecha) y ha hecho que el fondo de la bebida se haya convertido en algo quasi-sólido.

El color ha canviado del marrón-negro molón primario a un marrón claro enfermizo más digno de la taza del váter de una gasolinera mozambiqueña.

Pero lo más impresionante es que se ha separado el agua que lleva la Coca-Cola, decantando el resto al fondo.
En la foto no sé ve muy bien, pero en la parte superior del experimento hay una fina capa de medio centímetro de agua transparente que antes formaba un todo con la Coca-Cola y que ahora, tras la violación del Pacto de Ginebra ha decidido independizarse.
La verdad es que no me extraña. Si yo fuera un líquido, tampoco me gustaría formar parte de dicha aberración.

Y así, señores, señoras y otros animales de granja, concluye el experimento de la Coca-Cola demostrando que la carne no se deshace después de pasar una noche con una Coca-Cola, cosa que no podríamos decir de alguno de ustedes tras pasar una noche con Salma Hayeck o el Sol.
Así que si alguna vez fuiste atacado por tu condición cocacolera o si atacaste a alguien por beber en exceso la bebida de los dioses, que sepas que a partir de ahora ya estás documentado sobre una de las leyendas más fantásticas desde que Frodo dijera "A ver, porqué hay tanto revuelo sobre ese jodido anillo".

Ahora ya sabes que es falso y que la Coca-Cola no deshace la carne.
Quedas avisado!

melonian (29-09-05)


 

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