
Desde hace millones de años, el agua se ha mantenido como uno de los 4 elementos más extraordinariamente raros en cuanto a composición, propiedades y gustos musicales.
Teniendo en cuenta que los otros 3 elementos son la coca-cola, la crema de oreos y el melón, podemos decretar que el agua es inmensamente aburrida, al igual que el considerado como 5 elemento, el monopoly.
Sabemos que el agua que bebemos es algo más que H2O, y aunque se puedan hacer coñas varias si habláramos en inglés, lo dejaremos ahí porque el castellano es un idioma serio, casto y que huele a toro.
A pesar de que el agua llega directamente a nuestras casas desde esos artilugios del futuro llamados "grifos", hay gente que se dedica a comercializar el agua de forma embotellada. Hay algunos que incluso le ponen gas para jodernos lo suyo. Yo no hago danzas de la lluvia, yo danzo para maldecir al cabrón que inventó el agua con gas.
La cuestión que nos ocupa hoy, no obstante, es la consecución de agua de sabores. Se acabó eso de que el agua es incolora, inodora e insabora. Se acabó el aburrimiento agüil.
No, no estoy hablando de ese saborcillo a calcio, o a lejía o a rata muerta de la típica fuente olvidada de la mano del ayuntamiento de turno.
Hablo de la comercialización del agua de sabores. Sin tapujos ni censuras. Aunque no se me ocurre quién cojones querría censurar un artículo sobre agua de sabores...en fin.
Desde que en 1986 se comercializara en Chernobyl la primera agua embotellada con un ligero sabor raro, un regusto que nadie podía muy bien describir, se han sucedido la ramificaciones en la venta de agua con sabores.
Nadie hizo caso de los cientos de mutantes que dejó a su paso la comercialización del Agua sabor Chernobyl, ni de los integristas de la Organización a favor de los Derechos del Agua. Todos los científicos locos se lanzaron a crear sus aguas de sabores en oscuros sótanos, esperando las tormentas perfectas que traerían los rayos perfectos mientras el ayudante especial les decía "bajo el zuich, zeñor?".
Todos menos los españoles. Los científicos locos en España pensaron que el agua de sabores era una estupidez cuando podías experimentar con barquitos en frente de las costas gallegas. ¿Quién les va a culpar?

Y así han trascurrido los años hasta que el año pasado, año del mono chino, Font Vella, con un par de cojones (de algún científico loco catalán) se atrevió a lanzar el primer agua de sabores española.
El agua con sabor a Limón de Font Vella, para mi, es probablemente lo más asqueroso que ha creado la Madre Tierra desde el nacimiento de Ana Obregón. En exceso azucarada y con un regusto a koala muerto, es prácticamente imbebible excepto en muy pequeñas dosis.
Pero eso no importa. Nadie dijo que iba a ser fácil. Era el primer agua de sabor en España y se merecía un respeto por mucho que fuera una mierda.
Hace unos meses hice un descubrimiento crucial.
En manos de un niño vi algo que llamó mi atención. Una botella aparentemente de agua, pero con un tapón rojo. La botella era pequeñita y definitivamente tenía agua dentro. Pero ¿qué clase de niño bebe agua?
Seguro que tenía truco.
Agarré al niño por el cuello de la camisita que llevaba puesta y lo alcé a un metro del suelo. Le pregunté por la botella insistentemente y en lo único que insistió el niño fue en mearse encima mío.
Le dejé marchar pero a causa del acojone que pilló se dejó la bonita botella. Sólo cogerla vi qué era...y de donde procedía.

Sí amigos, McDonald's y Font Vella se han unido en lo que considero la mejor y más cruel idea comercial desde que George Lucas decidió que Darth Vader era padre.
Agua de FRESA...sí, agua de Fresa en nuestro país. A la venta a todo aquél que tenga por costumbre ir al McDonald's.
Lo jodido es que yo no voy casi nunca al McDonald's. Ronald McDonald me da un mal rollo increíble, así que Burger King es mi elección en el mundo de las hamburguesas mutantes.
Confundido y acongojado, me dirigí lo más rápido que pude a un McDonald's, y les dije lo siguiente "¿tt-ttenéis aa-aggg-agua de fff-ffrr-frrresa?". Con la amabilidad especial de los trabajadores de un McDonald's, la chica me dijo con una sonrisa que "Sí".
Joder, así que era cierto. En McDonald's estaban vendiendo agua de fresa y nadie me había dicho nada. Ni una maldita nota. Ni una jodida pista!!!
En fin, el milagro del niño pequeño con la botellita fue suficiente.
Le pedí a la dependienta que me diera un par de las botellitas y zas...1,40 euros por cada botellín de 33cc.
Me parece un timo, pero qué le vamos a hacer. Es agua de fresa. No podía decir que no.

El agua en sí, también es de Font Vella, y se llama Junior Fresa.
Está en venta sólo y exclusivamente en McDonald's e incluso tiene una caricatura de Ronald en la etiqueta.
Cuando la probé me hizo mucha más gracia que su hermana mayor, el agua de limón.
Esta vez no es más que agua con un ligero pero intenso sabor a fresa.
No creo que pudiera beber de este agua mientras como o de forma regular. Pero de tanto en tanto una botellita es bastante agradable.
Todo sea por felicitar a Font Vella por iniciar los pasos a la liberación del agua en España.
Lo único que me jode es que sea tan cara y sólo se pueda comprar en McDonald's. Eso es cruel.
Si vives cerca de un McDonald's (jejeje qué chiste) ve y compra un botellín y prueba esta pequeña maravilla nacional.
A ver si conseguimos que se abra un poco nuestro mercado alimenticio y empezamos a producir algo más que embutido, como el resto de Europa.

No hace falta deciros que en Francia, en Inglaterra, en Suecia, en Alemania y supongo que en cualquier otro país que se precie en tener científicos locos, tienen aguas de los sabores más inverosímiles, las combinaciones más enajenadas y las banderas más cutres.
Para que os hagáis a la idea, aquí os enseñamos una pequeña selección de agua gabacha con sabores. Eso sí, sin gas. Puto gas.

La primera es de Piña con Papaya.
Una combinación asesina dónde las (pap)haya. Ninguna de las dos frutas me dice demasiado, excepto cuando les pido la hora.
No obstante me atreví a probarla y no está del todo mal. Sigo pensando que no es válida para comer, pero puedo entender el regocijo que un amante de la fruta exótica pueda experimentar al beber este tipo de brebaje.
No os dejéis engañar por su botella azul. El agua es incolora como el resto.

La segunda es de Pera y Vainilla.
Sí, eso es. Agua de pera y vainilla. Personalmente la considero una combinación digna de arder en el infierno durante décadas. Ella y el tarado que la inventó. La vainilla nunca debería verse rebajada a la altura de la pera. Sería como juntar un príncipe con una periodista. Por favor, dónde se ha visto semejante cosa!!!
No me acabó de gustar. Es más creo que tiene un cierto regusto a Fairy, aunque con mucha menos espuma.

La tercera es de Mora y Frambuesa.
La reina y ganadora de mi mini concurso de aguas con sabores.
Supongo que tiene algo que ver con el hecho de que me encanten las moras y las frambuesas y en lo bien que combinan las dos. El sabor es muy sutil pero genuinamente reconocible. Nunca dirías que estás bebiendo agua de chirimoya o de pollo al chilindrón. No. Desde el primer sorbo tienes claro que lo tu paladar
está probando no es más ni menos que agua de mora y frambuesa.

La cuarta y última es de Melocotón.
Ah, un saborcillo más común, al fin. En la línea del limón. En la rima del limón.
Lo malo es que yo odio el melocotón. Desde su aspecto hasta su tacto, pasando por su olor y su sabor. Incluso su estúpido hueso me parece ofensivamente asqueroso. Así que no la he probado, pero mi novia me dice que "es chupi" así que tendré que creerla o hoy dormiré en el sofá.
Todas tienen un olorcillo particular. Ninguno es igual, pero ninguno es bastante definido. Exceptuando quizá la de melocotón, en ninguna podrías adivinar de qué leches es el agua.
Pero os tengo que decir algo. El agua de sabores no es lo mío.
De hecho beber agua y que tenga sabor a moras o a fresa me pone nervioso, me da un yuyu considerable y siempre busco las cámaras escondidas por si acaso. Lo mío son los refrescos y la coca cola, que es toda una clase por sí sola.
Pero eso ya es otra historia.
Así que os dejo con esta pequeña foto...

Sí, es fanta de frambuesa y pomelo, fanta de melón, lima y manzana y fanta de naranja roja y frutas rojas... ...aún nos queda mucho camino por recorrer.
melonian, sabor canela (15-03-05)
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