
He perdido. Me he vendido al inglés. ¡Le he fallado a la literatura en mi lengua madre! Dios, ¿cómo saldré de ésta?
Desde que tuve que empezar a leer en inglés para poder seguir la serie del MundoDisco de Terry Pratchett me he dado cuenta que mis lecturas en castellano han ido desapareciendo y perdiéndose en un pozo de olvido y flema.
El olvido no me importa tanto pero la flema es algo que me pone nervioso y me da asquillo. Sobretodo en proporciones industriales o si no es mía.
El último libro escrito originalmente en castellano que me leí antes del libro que nos ocupa hoy es Lo mejor que le puede pasar a un cruasán y de eso hace ya mucho tiempo. Además, los manuales que me toca leer en la universidad son en catalán, así que tampoco ayudan, aunque nunca los contaría como "literatura" a menos que pudiéramos poner la sección de "Tortura económica" dentro del apartado "Literatura".
Me está pasando exactamente al revés que con la música. Yo por norma general odiaba la música en castellano. Mi época heavy me hacía escuchar un 99% de música en inglés o sueco y pasar totalmente de Extremo Duro y su caza de neuronas. Ahora, una vez echados un par de muros mentales, he expansionado mi visión musical y escucho bastante música en castellano sin necesidad de escuchar al Rober como le explota la polla en su jardín.
Así que cuando descubrí a Juan Terranova me dio un vuelco al corazón.

No os voy a mentir, lo descubrí por una bonita y emotiva coincidencia (que casualmente no incluye lencería) y después de leer El Ignorante en su página web se me cayeron los huevos al suelo. El Ignorante es un largo y duro poema sobre los problemas que Juan, como muchos de nosotros, tiene con su generación, su generación anterior (o intermedia como él la llama) y la tercera generación (la que "mató" las generaciones). Es también una pequeña oda de amor y odio a la universidad (a la que yo me adhiero aunque no haya ido a la misma universidad, ni a la misma carrera, ni en el mismo país) y el legado que esta deja sobre los escritores contemporáneos. El poema fue escrito en Agosto de 2003 y que luego fue publicado por Tantalia/Crawl en el 2004 junto con una tremenda entrevista al autor por María Bayer cuando ésta no estaba haciendo aspirinas. La verdad, la entrevista (de unas 40 páginas) es casi tan interesante (o más) que el poema en sí.
Hay tanta claridad en los pensamientos y tanta introspección que da rabia leerlo. ¡Qué bueno es el muy cabrón!
Investigué un poco y de los cielos me cayó El Bailarín de Tango, su última novela publicada, que vio la luz en Ediciones DelDragón en el 2003.
Cuando acabé el libro pude certificar ante notario y mi peluche del Monstruo de las Galletas, que Terranova es el jodido mejor escritor que Argentina nos ha dado en los últimos 50 años. Mucho mejor que Bajarlía, Alberto Girri o Alicia Partnoy (prima hispana de Mike) y si sigue así estoy convencido que llegará a ser mejor que Gombrowicz, Macedonio Fernández, Saer o el mismísimo Borges. No me cabe la menor duda.

Y es aquí donde entra la terrible envidia.
Terranova apenas va a cumplir los 30 y en el 1999 publicó su primer material "Notas sobre un viaje a Italia", luego un conjunto de escritos llamado "El Coleccionista" y ya tiene dos novelas publicadas y otra que espero que salga pronto (El Caníbal y El Bailarín de Tango).
Probablemente lo que más envidia me da es su talento y originalidad. Unos nos tenemos que contentar con escribir articulillos porque no tenemos lo que hay que tener para escribir novelas que sean decentes. Buaaaaaah!!!! Sniff...

Pero vayamos directamente a la novela. "EL Bailarín de Tango" es algo que no sueles ver en gente joven de estos días. Su originalidad radica en su forma ya que está escrita prácticamente entera a base de diálogos. Es más, hasta la mitad del libro no hay absolutamente nada más que diálogos entre los dos personajes principales de la novela, Tamara y Micaela.
Lo bueno es que aunque no hay narrador ni ninguna explicación aparte del diálogo, el lector ve claramente la situación y las emociones de las dos amigas. Son extremadamente diferentes, pero aún así tienen una amistad muy peculiar. Una está casada, con niños y tiene un trabajo de oficina que llena sus horas. La otra vive con su madre y está más buena que el pan.
Pero si su forma es lo original, lo divertido es el contenido. La trama se basa en las conversaciones telefónicas de las dos amigas. Micaela le explica a Tamara las desgracias más tétricas que aparecen en los periódicos y Tamara le explica a Micaela sus experiencias con su nuevo novio, un bailarín de tango al que le va la juerga. No hay sexo explicito, pero la contraposición de los dos temas de conversación crea un clima morboso
en cada llamada que te engancha desde el principio. Es como ver Miami Vice pero con estilo. Sexo y calamidades que quedan como enlace de conversaciones entre dos amigas.
Ya os he dicho que las mujeres son muy raras. Los tíos sólo hablan de fútbol, coches y mujeres. Bueno, algunos. Yo sólo hablo de Futurama, Star Wars y comida rara.
Así, cada capítulo contiene la conversación de un día diferente donde Mica le cuenta los cotilleos más morbosos del diario o de su oficina y Tamara le cuenta a la otra sobre su vida con el bailarín. Lo bueno es que ella cuenta la historia de trasfondo de la novela. A través del teléfono vamos viendo todo el mundo de la noche de Buenos Aires y arte y la farándula del tango. Es acojonante leer las descripciones de los sitios y las personas donde bailan y entender que el tango es casi una religión en Argentina.
Tiene una rapidez y una fuerza dialéctica que hace tiempo que no veía en una novela.
Es como si El Señor de los Anillos se basara en las conversaciones entre Gandalf y el gay comeflores de Elrond por teléfono (o palantir para los heterodoxos) sobre cómo va el viaje de la Comunidad.
Toda la historia a través del hilo telefónico...al igual que lo primeros 5 meses de mi relación con mi troll griego personal.
Eso sí, probablemente lo más bueno de la novela es el lenguaje realista y de la calle que usa Juan Terranova. He leído su entrevista y El Ignorante y ver como se convierte para poder escribir un diálogo creíble y real es simplemente aleccionador. Yo cuando sea mayor quiero poder escribir así.
Es la alta tecnología del diálogo de barrio. De la forma de hablar de dos jóvenes de un barrio de Buenos Aires. Por eso hay palabras que un español normal no entenderá (muy poquitas), pero para eso están los diccionarios inter-castellano o el blog de Terranova para que le preguntéis que coño significa "pollera" o "bombacha" (bueno, significa falda, ya os lo digo yo).
Si yo hubiera escrito esta novela, seguramente pasaría en Mataró y tendría que escribir cosas como "¿Que haaace neng? Estás mirando a mi Yeni?" Y en vez de hablar sobre Tango, estarían hablando de como ponerse alerones en el coche, cuantas pastillas pueden "meterse" sin tener que recibir un lavado de estómago o cual es el último hit en Escorpia. Probablemente mi novela se llamaría "El Super Makinero". Ahora que lo veo entiendo porqué yo no escribo novelas!
 "Suerte que Terranova no vive en Mataró"
El final de la trama es algo que me esperaba a medias con la sorpresita del último capítulo.
No os lo voy a explicar porque sé que todos vais a ir corriendo a vuestra librería habitual (o puntual) y exigiréis una copia de El Bailarín de Tango para leerlo por vosotros mismos.
Sólo deciros que no hay nada con más morbo y con más intriga que dos tías discutiendo sobre suicidas y bodas arruinadas mezclado con los hábitos sexuales de un fenómeno del tango.
Es todo lo que has deseado excepto que esta vez no te van a perseguir 15 jóvenes histéricas seguidos de 15 padres histéricos y 3 profesores histéricos tan sólo porque espiabas al equipo femenino de básquet del cole.
Es más fácil leer un libro. Es más fácil y divertido leer a Juan Terranova.
Aquí tenéis una entrevista chupi con Juan Terranova
melonian terravieja (16-02-05)
-> ¿tu lees en castellano? <-
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