
Cosas que puedes hacer en tu horario laboral:
- Dedicar tiempo al pensamiento abstracto. Desaconsejamos esta opción, considerando que el pensamiento en cualquiera de sus vertientes conduce indefectiblemente a la lectura de cómics, y al coleccionismo de figuritas de personajes manga. Tu vida sexual también decrece sensiblemente (si alguna vez llegó a crecer).
- Calcular la trayectoria de vuelo de las moscas. Nadie en su sano juicio trataría de reducir el vuelo mosquil a una ecuación matemática, pero puede que trabajes como informático o hayas cursado la carrera de matemáticas, y las carencias sexuales te lleven a comportamientos desquiciados como este. Tus colegas tenían razón: ¡¡haber cursado económicas!!
- Tratar de leer los pensamientos de tus compañeros de trabajo. Éste es particularmente sencillo. Tu ya sabes que tus compañeros de trabajo son indudablemente inferiores a ti y que tan sólo fijan sus pensamientos a lo bien que vistes, lo inteligente que eres y lo increíblemente irresistible que le resultas al sexo opuesto. Ellos te envidian. Está claro. No pierdas el tiempo.
- Desarrollar algún tipo de poder extraordinario. Si has visto alguna vez a algún compañero juntar las manos en posición de "kame-ha-me-ha" y le has compadecido, piensa que quizá con la práctica acabe siendo un super-héroe famoso y tu no. Es aconsejable emplear todas esas horas en desuso en tareas productivas como atravesar paredes o levitar. Nunca se sabe.
- Tratar de adivinar el tipo de lencería que llevan tus compañeras de trabajo. Esto resulta complicado y aburrido si eres mujer, pero es mucho más sencillo que los intentos por leer el pensamiento en caso de que seas hombre, porque por joven que seas, seguro que llevas unos cuantos años de práctica en esto. Tampoco es fácil si trabajas en un taller mecánico, porque el índice de mujeres por metro cuadrado es muy inferior al que puede existir en, digamos, una tienda de sujetadores.
- Concebir excusas. La excusa suele ser débil y espontánea, y es un recurso imprescindible en nuestra vida profesional, así que usa tu tiempo libre en idear excusas para evitar un: "Un terodáctilo se comió el informe de ventas, lo juro!!". Trata de desmarcarte de las vaciladas, nadie se tragará que estuviste con la secretaria en noche de sexo desenfrenado y los cambios de temperatura originaron un proceso gripal, así que deja los faroles para soltárselos a tus amigotes o acabarás tejiendo camisas de franela con otros 50 inmigrantes chinos con la misma capacidad imaginativa que tú.
- Contar actrices porno. Recomendamos aquí una sana actividad como sustitutivo a contar ovejitas: enumerar actrices porno, mucho más estimulante que el recuento de animales lanudos. Si eres hombre, la distracción puede llevar de dos a tres horas, dependiendo de si imaginas a Olivia del Río saltando vallas o bien muros, que cuestan más de sortear. Si eres mujer, mejor que te dediques a la reorganización mental de tu armario ropero, que llevaría el mismo tiempo.
- Fingir que haces algo de utilidad. Esto es particularmente jodido y realmente agotador, porque tus sentidos deben doblar la atención para detectar movimientos cerca de tu mesa y concentrarte en cualquier otra actividad de las descritas en esta lista. Está comprobado que a la larga, los que fingen que trabajan acaban sufriendo del hígado, padecen arritmia y acusan dependencia del café para controlar los tics nerviosos. Aquellos que declaramos abiertamente que no trabajamos, vivimos más años y somos mejores en la cama. (En serio, sacado de un suplemento del "Cosmopolitan").
- Trabajar. Parece que aparte de vago eres un poco tonto, porque trabajar no es una alternativa a trabajar. Hay cientos de miles de cosas más interesantes que rellenar los formularios que quiere tu jefe o repartir condones a domicilio: un vasto universo de posibilidades en el que construir reproducciones a escala de los dientes de Ronaldinho usando gomillas de tu ropa interior, conseguir mover las orejas o llegar al máximo nivel en el buscaminas son emocionantes sustitutivos a tus obligaciones. ¿Currar yo? ¡¿De qué?!
|ngenius (En versión mini)
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