
Algunas similitudes he guardado yo con Marcus, el chico sobre el cual gira la trama del mejor libro de Nick Hornby. No quiero decir que mi perplejidad ante la realidad como pre-adolescente fuera tan chocante como la de Marcus, ni que mi madre fuese una divorciada suicida, ni mis amigos unos adolescentes con tendencias depresivas, y Dios me libre de tener que vivir inmerso en la cultura inglesa en pleno centro londinense. Pero si que he acusado cierto aturdimiento frente al universo, un desconcierto en el que más que asombro ante la realidad, muestro un abierto sentido de incredulidad que parece haberse instalado en plan okupa y se resiste a ser desalojado.
Dicho así, podríamos pensar que el libro no es más que la historia de un muchacho desgraciado y solitario que debería centrarse más en el maravilloso mundo de evasión que la Playstation procura. Pero Hornby tiene un estilo afincado en un refinado humor irónico (casi sardónico) que le ha valido un sólido reconocimiento en los últimos años, y convierte una simple historia en una retahíla de anécdotas y situaciones que reflejan divertidas críticas sociales sobre la Inglaterra de principios de los 90.

¿Cuántas veces picas a la puerta del Sentido de la Vida y hay alguien en casa? No demasiadas. Monty Python lo hicieron, les abrió el portero y les regaló una pizquita de genialidad, rogándoles que volvieran más tarde si querían hablar con el señor Sentido. Yo nunca he conseguido mantener siquiera unas pocas palabras con el perro, así que ando por mi mundo como si me hubiera corrido una juerga con Sánchez-Dragó a base de enteógenos, o lo que es lo mismo, flipando cuesta abajo.
Will, personaje central de la novela, debe padecer igual que yo. La diferencia radica en que él vive de lo que le reportan los derechos de autor de una canción famosa que compuso su padre, mientras yo tengo que fingir que trabajo. La manera de pensar de Will es fascinante: en cierto momento descubre que la manera más eficaz para llegar a ser el mejor en una relación sentimental es saliendo con divorciadas, porque en la comparativa con el ex-marido siempre sales ganando. Lo único que tienes que hacer es no ser el ex-marido, lo cual es bastante sencillo cuando realmente no eres el ex-marido, hasta el punto que Will cree que debe ser ilegal que algo carente de toda intencionalidad sea recompensado con un excelente en el boletín de notas sobre tu vida en pareja.
 "Hornby es un fanático del Arsenal, como demuestra en la foto."
Así que nuestro protagonista se lanza a la conquista de divorciadas, y el mejor sistema es inventándose su propio hijo ficticio y uniéndose a SPAT, un grupo de terapia para padres solteros. A raíz de esto, conocerá a Marcus, con quién no simpatiza pero con quién se ve inmerso en una relación dónde el chico tratará de descubrir por qué jamás obtiene tres frutas iguales en la máquina tragaperras de la vida, por qué en el cole lo tratan como a un anormal, y por dónde puede iniciar su camino en la vida. También conocerá a Fiona, madre de Marcus, una mujer que termina las veladas cantando con los ojos cerrados, algo que a Will le parece aberrante.
¿Típica historia? ¿Hugh Grant podría hacer una película sobre esto? Personalmente, no le guardo gran aprecio a Hugh Grant, pero el tipo ha hecho una película sobre el libro, que calza el mismo título. No la he visto, melonian dice que es chupi, pero yo tengo mis dudas al respecto. El caso es que no os revelaré el final del libro, pero os adelanto que... no tiene final. Fiona y Will no acaban enamorados y felices tutelando a Marcus por el resto de sus vidas, Marcus no descubre que tiene que ser él mismo sin forzar su integración, y no hay una moraleja en el descansillo del libro, aguardando justo antes de salir de él. Hornby acostumbra a plasmar sus pensamientos en forma de episodios anecdóticos dónde el nexo central es una idea mordaz e hilarante que queda inmediatamente anexionada en el resto de la trama argumental, modo de escribir que particularmente encuentro delicioso.
 "4 libros en el candelero, 2 de ellos llevados a la gran pantalla."
En conclusión, un libro 100% recomendado, especialmente si estás bastante harto de tramas que parecen sacadas de una película de Hollywood, con asesinatos o monstruitos, equivalentes de las películas de serie B sobre canguros rescatadores, catástrofes naturales y/o/u niños con leucemia. Un soplo de aire fresco que demuestra que la literatura puede combinar un estilo directo manteniendo un alto nivel de agudeza de observación. ¿Qué? Sólo son 10 Euros de libro, no tienes excusa. ;)
-> ¿Algo que comentar? Pásate por nuestro MELONBLOG <-
|ngenius (About Himself)
|