Como regla personal, yo odio el cine español.
Sé que es malo generalizar, pero si eh, si la Iglesia lo hace, no debe estar tan mal.
No es que yo no sea un patriota, es que simplemente hay ciertos aspectos de la cultura ibérica que no me van.
En cambio los directores españoles parecen estar fijados con esos mismísimos aspectos que me hacen saltarme todas
las pelis españolas en el cine, en el videoclub, y en las crónicas de las revistas especializadas en cine como Playboy.
Repito, sé que está mal generalizar, pero yo no soporto las pelis en las que su argumento general se basa en drogas, putas, alcohol e insultos. Supongo
que el orden no importa y que también podría ser putas, alcohol, insultos y drogas. Quizá Almodóvar difiere. Quizá él añadiría el sexo forzado y los toxicómanos
con SIDA.
La cuestión está en que he visto demasiadas películas españolas que me dan asco y recuerdo muy pocas que me hayan gustado, de entre ellas os recomiendo Mar Adentro de Amenábar, que es sencillamente perfecta.
Con los libros me pasa casi lo mismo...no tanto, pero casi lo mismo. Quizá no tengo suerte. Quizá el cine español apesta.
¿Qué hizo que cambiara mi regla fundamental de pasar totalmente del cine español? Dos cosas: mi personal debilidad por Pablo Carbonell y la segunda un BUEN libro llamado "Lo mejor que le puede pasar a un cruasán".

Muchos no lo conoceréis, pero este libro es el primer libro de Pablo Tusset y se editó en 2001.
Llegó a mis manos como forma regalo y tan sólo pasó mi pequeña censura de procedencia por un nombre más que original. No tenía muy claro qué coño es lo mejor que le puede pasar a un cruasán y como hay pocas cosas más
bonitas que recibir cosas gratis, no me lo dudé y me leí el libro.
La verdad es que, cómo no, sigue la temática ibérica de alcohol, putas, drogas e insultos, pero esta vez el destello del fondo del libro es demoledor. No sólo la trama del libro es extremadamente original, sino que la mezcla
de irreverencia contra una pasión por la filosofía y una mezcla de inteligencia brutal con un hedonismo derrotista hace que el libro te haga pensar.
Para todos aquellos que nos hemos sentido diferentes alguna vez esta novela les gustará. Para todos aquellos que sepan leer entre líneas verán en este libro una queja irremediable de alguien que ha perdido fe en este mundo y por tanto
se encierra en un mundo propio de auto contemplación basado en el abuso del placer personal y la ajenación del resto de factores que hacen que este mundo siga girando. Y no me refiero a las fuerzas de traslación, la gravedad o las palomitas
sabor jalapeño.

La cuestión es que hace un añito Paco Mir, miembro de El Tricicle, adaptó este libro a película. No sólo eso, sino que nos hizo un favor a todos y puso a Pablo Carbonell de protagonista. Sería como hacer la adaptación a película de El Castigador
pero esta vez haciéndolo bien.
Pero vamos a ver la trama de la peli, aunque ya os digo, si queréis verla y no queréis saber qué pasa en la peli, no sigáis leyendo y seguid haciendo lo que fuera que estuvieseis haciendo antes de venir aquí. Seguramente ganchillo o punto de cruz.

El libro/peli trata sobre la vida de Pablo Miralles, el hijo de un multimillonario que vive para beber y bebe para vivir. Es un deshecho humano aficionado a las putas, las drogas y la filosofía. En la peli se nos muestra a un Pablo Carbonell mucho
más gordo y destrozado (como requería el guión) viviendo como si no hubiera un mañana, y seguramente con la cantidad de alcohol que bebe y con las mujeres que frecuenta, no va a tener demasiados mañanas que vivir.
Pablo tiene un "estupendísimo hermano" (forma en que se refiere a su hermano en el libro) que es perfecto, trabajador y guapo con mujer, niños, dinero, amantes, etc. Yo siempre quise tener un etc. pero nunca he podido reunir el suficiente dinero. Seguramente todos conocemos ese tipo de hombres que podrían caminar con una fregona en su cavidad anal sin notar diferencia
alguna.
Sebastián, desaparece misteriosamente y Pablo se dedica a investigar a instancias de su cuñada, a la que también odia.

Después de muchas historias en las que intervienen las drogas, putas, insultos y alcohol de los que hablábamos antes, Pablo llega a una casa antigua de Barcelona donde aparentemente una secta tiene retenido a su hermano.
A base de hostias, verbales y físicas, Pablo consigue encontrar a su hermano al que han dejado hecho un cromo de Campeones y los dos juntos intentan escapar de "La Fortaleza".
Esta parte del libro es muy buena. No salen tantos insultos, alcohol, drogas y putas y además tiene un efecto atrayente muy importante. Me sentí como una abejita atraída a la imparable llamada del néctar de una flor. ¿A que soy gay?
Para hacerlo breve, diremos que simplemente no consiguen escapar y son llevados ante el jefe de la "secta" quién es un viejo conocido de la trama. No sin salir de su asombro, éste les dice que tan sólo liberará a uno de los dos y que el otro
se tendrá que quedar con ellos como prueba de que el otro no hablará. Él propone que sea Pablo por su gran capacidad filosofal, y aquí es donde viene la mejor parte de la historia.
Aquí es donde Pablo discute con su hermano cuando éste le dice que no puede aceptar y Pablo hace uno de los discursitos más bellos que yo recuerdo teniendo en cuenta que es made in Espein.
En la peli se cargan gran parte de este discurso, lo cual es un delito que requeriría una pena mínima de cárcel de 6 meses en cualquier estado que tuviera un sistema legal mínimamente decente. La cuestión es que Pablo le cuenta a su hermano como
durante toda su vida se ha sentido como un cisne entre patos y que en su juventud dio la vuelta al mundo buscando otros cisnes, y que apenas encontró otros cisnes solitarios y que finalmente perdió la esperanza de encontrar algo que le hiciera
feliz y que por eso se había recluido en su mundo personal alejando del mundo real y cotidiano y que prefiere dejarlo todo y probar en un nuevo mundo que vendría a ser la secta que los tiene retenidos.
La verdad es que tal y como lo acabo de escribir tiene tanto sentido como una peli de Garci, pero eso es porque, al igual que Garci, tengo un coeficiente intelectual negativo, pero la historia no tiene desperdicio al ver como alguien que había perdido
la fe en el mundo real no duda lo más mínimo en volver a probar en un mundo paralelo y recluido por completo dedicado puramente al hedonismo en el que ya vivía, pero esta vez con un fin y sin el estigma social del que todos los mimos son víctima.

En general me parece una buena adaptación del libro, concediendo que te tienes que cargar cosas por temas de espacio.
Pablo Carbonell clava el personaje, y aunque el guión no deja de tener el típico tinte cutre y español, me parece que el mensaje de inconformidad con este mundo hace que por esta vez, valga la pena haberme saltado una de mis pequeñas reglas de oro sobre la procedencia de las películas.
Si viste la peli y te gustó, prueba el libro y te encantará!!!
melonian (27-09-04)
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