
Los humanos somos seres de tímida imaginación y circunspecta originalidad. Estos dos sentidos emergen en momentos puntuales en los que superan su reticencia a acudir en nuestra ayuda, dan un brochazo en el lienzo de la innovación y desaparecen, dejando que el resto de mendrugos a los que llamamos congéneres se dediquen a plagiar la idea sin control, consciente o inconscientemente. Es por eso que en meloncorp admitimos desde un primer momento que todo lo que publicamos proviene de dudosas fuentes y lo redactan pingüinos sin papeles, a los que tenemos amenazados con llamar a inmigración y a los que alimentamos con Frigopies.
 "Me recuerda en algo a Christopher Reeve..."
Hoy revisamos un ejemplo no de imaginación, ni de originalidad, sino de ese ánimo incontenible por coger un poco de aquí y un poco de allá y montarse un chollo comercial sin dar un palo al agua. Hablamos de un ratón volador que recuerda en algo a un popular superhéroe y que nos hablaba con ese extraño acento que llaman “español neutro”, que debe ser el denominativo del doblador del ratón, un hombre que no se decanta por nada y siempre se queda en la neutralidad.
Isadore “Izzy” Klein inventó la super-mosca a principios de los años cuarenta, pero su jefe, Paul Terry, no le tenía mucho aprecio a las ideas que no podía atribuirse, así que le dijo que mejor buscase trabajo en una hamburguesería porque inventar moscas con super-poderes era síntoma evidente de la necesidad de buscar empleo en el ramo de la hostelería. Poco después, Terry anuncia pomposamente que ha creado un nuevo personaje para la compañía Terrytoons: super-ratón. Y no existe constancia de que el amigo Terry trabajase en un Pans & Company.
Así que ya tenemos a nuestro ejemplo de hombre de poca perspectiva artística pero efectiva táctica comercial. Mickey Mouse nacía quince años antes de la mano de Walt Disney, así que sólo tenía que ponerle una capa y sacarlo a escena. Terry no fue capaz de tal alarde de inventiva, así que tuvo que ser el pobre Izzy Klein quién saliese con la versión de la mosca con capa para que a Terry se le ocurriese plagiar doblemente a Mickey Mouse. (Nota del pingüino que redacta: todo esto me suena de algo...).
 "Micky Mouse + Superman + Los Tres Mosqueperros"
Pero para bien o para mal, yo era un niño cuando emitían capítulos del ratón culturista, así que recuerdo que los veía y ni siquiera sentía vergüenza al oírle hablar en perfecto español neutro. Si contamos que también veía a Espinete y al Inspector Gadget, esto nos lleva a entender por qué tengo ya una edad y aún me gustaría que me pagasen por escribir mis opiniones sobre películas calificadas “para degeneraos”.
Ahora bien, si alguno de nuestros lectores sintió alguna vez la punzada de la curiosidad, seguro que super-ratón le hacía pasar grandes ratos tratando de descubrir qué significaba mineralizarse y vitaminarse. Quizá con el tiempo llegaron a ser químicos dedicados a rebajar la pureza de ciertas sustancias ilegales, o concienzudos constructores de marcos para retratos debido a una posterior adicción a Bricomanía. ¿Qué diablos significa "mineralizarse"? ¿Engullir minerales? También insistía en aclararnos que no debíamos abandonar posiciones ante el televisor, porque aún había más episodios. ¿Previsión de Terrytoons para que los niños no huyeran despavoridos?
Ahora bien, toquemos el punto sensible de esta creación animada. ¿No tiene cierta pinta gay? A mi me parece cojonudo que super-ratón se acueste con otros ratones, en lugar de cortejar a una rata cualquiera. La homosexualidad ratonil es bonita, y siempre me han caído mejor los ratones que las ratas. Pero si quiere aparentar que salva a ratas de amenazas varias, al menos que no se ponga rimmel en las pestañas y colorete en las mejillas. Comparemos las fotos que he puesto más arriba, con ese toque afeminado, con la foto que se encuentra bajo estas líneas. No hay color, el que tenemos aquí debajo es un machote sin rival, el He-Man de los roedores, y el ratón sonriente de la primera imagen es carne de "La Ostra Azul".
 "Este muñeco es molón"
Con varios tropezones, el ratón fue sobreviviendo hasta que Marvel se hizo cargo de él a principios de los 90. Cabe destacar que en sus inicios incluso fue nominado al Oscar como mejor metraje de animación. Lo cual nos conduce directamente a las conclusiones: si un ratón con capa puede optar al Oscar, si una idea no tiene porqué preservar originalidad ni presentar grandes dosis de imaginación... ¿por qué no podemos nosotros, en meloncorp, seguir soñando con obtener beneficios económicos por nuestro trabajo de investigación cultural? ¿Por qué no podemos nosotros despojarnos del anonimato que nos encadena y lanzarnos a la fama, las limusinas de ocho pisos (que se han puesto de moda en los núcleos urbanos de Malaysia) y las mujeres con más de tres operaciones de cirujía estética?
Todo es posible en un mundo dónde la imaginación, la originalidad y la innovación son objeto de préstamo a bajo interés, así que a partir de ahora alimentaremos a los pingüínos con Frigodedos, que tienen más sustancia. Prepárate, Hollywood, Meloncorp está a punto de dar el gran salto!!!!
Vitaminado por |ngenius
(Váyanse, ya no hay más)
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