
Desde siempre me ha impresionado la capacidad que tiene nuestro país para crear caramelos y chucherías de toda clase.
Uno nunca sabe si ponerse contento o ponerse a llorar porque su país dedica un gran esfuerzo e ingenio para confeccionar chucherías
cada vez más raras y sofisticadas en vez de estar confeccionando una vacuna contra la mala leche.
No obstante, desde mi punto de vista, siempre se puede rebajar la mala leche con una buena bolsa de "chuches", así que los genios "apañoles" seguramente
estén combatiendo los dos frentes a la misma vez. ¡Hurra por nosotros!
Desde hace un tiempo me he dado cuenta de que por ahí fuera hay muchas golosinas con cierto tonillo de terror. Podríamos pensar que los niños se han vuelto
totalmente locos si no fuera porque ya hace tiempo que sabemos a ciencia cierta que los niños de este país se han vuelto totalmente locos.
Y es que convertir partes de cuerpos mutilados en gominola o calaveras que lanzan líquido rojo por los ojos es uno de los síntomas de una sociedad totalmente enferma.
Omitiré mi opinión de que habría que exterminar a toda una generación de diablillos para corregir ciertas desviaciones porque esta vez yo también salgo ganando y los vendedores están poniendo a mi alcance material que cuando yo era pequeño sólo podía soñar.
Venga, no te hagas el tontín...sabes que si hubieras podido hincarle el diente a una calavera de pica-pica que escupe sirope de fresa por los ojos hubieras sido el más machote
del cole y seguramente te hubieran echado de clase un par de días por escandalizar al resto de niños.
Por primera vez, vemos los únicos efectos secundarios positivos de vivir en un mundo al que hace tiempo se le fue la olla y que parece que no volverá a recobrar la cordura.

Empezamos por los más cutrillos. Nos son más que pequeños intentos de apelar a todo aquello autodestructivo que llevan los niños dentro. Unos son bolas de caramelo cubiertas y rellenas de pica-pica que se llaman
BOOM y en las que sale la bola con cara de pocos amigos (al menos de pocos amigos "vivos") con unos cartuchos de dinamita por detrás. Ehmm por detrás de la bola, no literalmente por detrás...bueno ya me entendéis.
La empresa que los comercializa se llama Fini Golosinas y tienen un elefantito como mascota. Cosa rara para vender caramelos "Super Ácido" tal y como ellos mismos lo dicen. Vienen en formato caramelo de fresa y cola y también como
chicle, cosa que me parece perfecto...¿para qué sacar los sabores menores como naranja, limón o piña?. Fresa y cocacola y basta. Lástima que el diseño sea un pelín cutre...pero bueno.
El otro tubo ya es algo más profesional. Todo de negro y con una cara de dolor. Esto no es más que el típico sidral (de sabor fresa) que se llama Explosión TNT y también está hecho aquí por la empresa Sidral (en Mataró, por cierto). Sólo tiene 3 E's y dos de ellos sirven
para dar acidez, así que tiene un nivel de toxicidad aceptable y aunque no matará a nadie puede que muchos veáis las estrellas y un par de constelaciones nuevas porque esto sí que es ácido.
Así que ya sabéis...los boliches para los niños y el TNT para los machotes...

Seguimos con otra versión un poco más enfermiza del pica-pica. Y digo enfermiza en todos los sentidos posibles. Y es que un pica-pica que tiene por nombre "Super Picachu" no puede haber sido creado por una mente sana. Pero claro ¿qué esperamos de una
empresa que decidió llamarse "Golosinas Chupol"?
Se me ocurren al menos treinta mil nombres más originales de los cuales alrededor de cinco mil no son ofensivos para niños pequeños. Pero ¿¿¿¿"Golosinas CHUPOL"???? ¿pero en qué estarían pensando? No hay trauma infantil en el mundo entero que justifique un
nombre tan tristemente asqueroso.
En fin, los contenedores son pequeñitos (6 gramos) y vienen con unos dibujitos más bien asquerosos. Podrían ser el resultado de una cagalera conjunta de los niños de la Pandilla Basura. Yo he conseguido reunir 6 diferentes y no creo que hayan más. Eso sí, sólo hay
tres sabores (fresa, limón y cola) y por lo que parece los animalillos deformes que aparecen en ellos no ganarían ningún concurso de belleza o, ahora que lo pienso, ningún concurso. En este caso
el contenido es bastante asqueroso. Es pica-pica, pero del que no pica, así que le quita por lo menos la mitad de la gracia (y del nombre). Por lo menos los dibujitos tienen su gracia y no escatiman en ojos, brazos y tentáculos.

Aquí tenemos el primer ejemplo orientado al miedo. Draku. Quizá no es una explosión de originalidad pero al menos mantiene un poco de diversidad.
Esta chuchería consiste en una serie de sobres que contiene un polvillo blanco de pica pica y un hueso de picapica duro. La parte comestible es bastante triste, sin sabor y con menos
gracia que ver una pobre ardilla devorada por palomas asesinas ninja. Eso sí, siempre puedes mordisquear el hueso e imaginar que por fin eres el protagonista de la Matanza de Texas.
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Ésta es la única gracia que tiene Draku y es que en la parte de atrás tiene un dibujito diferente. Un dibujito cutre, vale, pero por lo menos se curran un personajillo de todo a cien diferente. De momento yo
he encontrado 6 diferentes, Mamaita, Tripodo, Kikopako, Sady, Momi y Antor. No es un alarde de imaginación ni de calidad de dibujo, pero almenos los tíos se lo han currado bastante. Otro tema sería el nombre de la empresa que también es española y se llama "Golosinas Hnos. Juan López". ¿Eing?
¿Cómo que Hermanos Juan López? ¿¿¿Qué pasa, que todos se llaman Juan Lopez??? Entiendos Hijos de Juan Lopez...o Hermanos Lopez...pero Hermanos Juan Lopez deja algo de incertidumbre que no consigo entender. En fin, el mundo sigue su curso sangriento de nombres incomprensibles.

Ah, esto ya empieza a ponerse mejor. "Monstruos" de Dulciora. No son nada más que gominolas con formas con temática de Halloween. La verdad sea dicha, la bolsa mola mucho más que el contenido, así que al menos vale la pena cuando estás en la cola del supermercado y
sacas la bolsita de la cesta. Inmediatamente ves como tanto la cajera como la gente de la cola te miran con un nuevo respeto y admiración. Nunca subestiméis las gominolas que digan "Disfrutarás de miedo" en la bolsa.
Por lo general, yo no soporto las gominolas normales. No tienen ninguna gracia para mi gusto enfermizo. Pero estas gominolas son diferentes.
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Y es que las gominolas de dentro tienen formas de calavera, de fantasma, de calabaza, de colmillos sangrantes y ojo al dato, de tarántula. Sinceramente es la primera gominola comestible con forma de tarántula que realmente acojona.
Pero aún hay más...hasta aquí parece que ya había suficiente para pillar una bolsa de la estantería, pero la calavera de la bolsa dice que "Sabemos a cola!". DIOS!!!! Todas las gominolas saben a cola (y huelen a cola). Al leer esto me tiré al suelo y recé un par de rosarios.
Así que vamos a ver, gominolas con una bolsa que parece una camiseta de "Misfits", con formas que incluyen una calavera y una tarántula y que además saben a cola!!!! Un diez a los de dulciora, sí señor!

El sobrecito ya nos da un par de pista sobre el tipo de gente que consume esta clase de chuches. Y es que pillarse un Terror Mix de Sidral es sinónimo de querer morir relativamente pronto.
Una combinación letal (o por lo menos fecal) que tiene, aunque no lo parezca, un alcance internacional, ya que la parte posterior del sobre nos trae el listado de ingredientes en trece idiomas diferentes. 13!!!! ¡Incluido árabe! Joder, luego no me extraña que el resto
del mundo nos odie...aunque no acabo de ver a un Bin Laden cualquiera comerse uno de estos mientras planea otra fiesta de destrucción masiva. O quizá esto explica muchas cosas?
En fin, Terror Mix consiste en un polvillo azúl de procedencia realmente dudosa que además nos pintará la lengua de un sugerente color pitufil que al parecer no es un efecto lateral sino que es algo que ya se buscaba antes de comprar el sobre.
Pero la gracia real de éste pequeño triunfo de la degeneración, aparte del dibujo del bicho verde, es que dentro de cada sobre, enterrado en el pica-pica azúl hay una gominola cada vez diferente. Yo me he atrevido a comerme dos de estos mensajeros de la muerte y me he encontrado un dedo y un gusano de gominola, pero según
aparece en el dibujito se nos amenaza con pies, dentaduras y corazones de esos que saben a melocotón y que todos odiamos con tanto ardor.
Y aunque Terror Mix sea todo un portento, no veo cómo el mercado nacional de la confitería terrorífica puede superar esto si no fuera por la siguiente y final chuchería...

¿¿¿Habéis visto eso????? Por el León de Sión, ¿¿¿¡¡¡habéis visto ESO!!!??
Cuando lo vi en la tienda no me lo podía creer...y esto es para niños??? ¿Pero qué clase de niños tienen en Hungría? Joder, al final me voy a creer las historias de zombies, dráculas y hombres felpudo!
Esto amigos es la culminación de las chucherías de nuestro tiempo. No he visto en mi vida algo más currado que este pequeño monumento a la degeneración mental.
Para empezar, el trasto viene empaquetado en una cajita de cartón con una calavera "chunga" que saca líquido por los ojos y una especie de demonio tétrico que alarga un brazo con intenciones más que dudosas.
Si le das la vuelta a la caja te explica un poco como funciona en realidad el chirimbolo del mal que tenemos entre manos.
En éste punto hay que reconocer que por poco me hice caquita encima de la emoción y obviamente compré una de éstas locuras personalizadas.
Una vez lo sacas del envoltorio descubres que es realidad y que lo que te estás apunto de comer no es más que una calavera de pica-pica que saca líquido rojo por los ojos según aprietas un tubito de plástico que tiene en la base. Pa' cagarse, no? Pues eso no es todo,
por que la pegatina explica claramente que el THRILLER GEL (si es que lo clavaron hasta en el nombre!) es un personaje de caramelo con gel de frambuesa.
FRAMBUESA ¡Joder! Éstos tíos sabían dónde machacarte duro...no sólo hablamos del tema de la calavera, sino que además sabe a frambuesa...oh, en el hospital psiquiátrico no se lo van a creer!

Y siguiendo las instrucciones desmontamos el trasto con manos temblorosas y el olor a frambuesa casi hace que se te congele la sangre y te obligue a esperar antes de arrancar de cuajo la calavera de pica-pica, beberte el líquido rojo e ir a hacer el vándalo en el pueblo para que
vean lo malo que eres y cómo te pasas por el forro de tus tegumentos procreativos los conceptos de civismo, tolerancia y cocina para microondas!
Yo nunca había visto nada así antes. Y si lo hubiera hecho, tengo muy claro que hubiera sido un niño todavía más malo y rebelde. ¿Quién no lo sería con chucherías como ésta, que ponen el espíritu más diabólico en manos de los niños?. Ríete de la Ouija...esto, amigos, es la esencia
del puro mal...no hay algo más duro para un niño de diez años. Si te atreves con esto, te comes el mundo!

Si no fuera porque vale un euro, este caramelo sería lo más famoso entre los chavalotes del barrio desde que Mark Lenders confesó que no le gustaba el fútbol y que se pasaba al baile clásico.
Os puedo asegurar que el cachibache funciona y que cuanto más aprietas, más sirope sale por los ojos y tendrían que darte un premio si no te llenas los dedos del pringoso elemento. Eso sí, está de muerte...muahaha he hecho una coña, soy el mejor!
No, de verdad, sigo flipado con el Thriller Gel y los enfermos de Hungría y me parece que gracias a esto, el mundo es un poco más oscuro y más feliz. O al menos yo lo soy.
Y como aparentemente esto no me va a matar, seguramente me hará más fuerte, ¿no? O al menos eso dicen...habrá que esperar.
digerido por melonian (21-06-04)
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