
En ocasiones te detienes a echar un vistazo al pasado, a mirar atrás con ojos escrutadores, y te das cuenta de que eres una gitana de 50 años, echas las cartas e indagas en una bola de cristal para ganarte la vida. En otras ocasiones, si no pertenecemos al gremio de la adivinación, la búsqueda en el pasado nos devuelve recuerdos de nuestra más tierna niñez, sin necesidad de llevar vestidos de folklórica para ello. En aquel entonces toda nuestra vida se sostenía sobre dos recios pilares educativos básicos: las chucherías y los videojuegos. Hoy dejaremos las chucherías a un lado pero a buen recaudo para poder hablar de ellas más adelante, y nos centraremos en los videojuegos, una de las bases pedagógicas más importantes de nuestra vida, que nos ha permitido llegar a la madurez con un excepcional nivel de frustración, y una tierna dependencia de los aparatos electrónicos que me obliga a dormir abrazado a un osito de peluche con pilas.
 "Seguramente el diseñador de la portada murió asesinado..."
Acompañadme pues en uno de estos viajes al pasado, y recordemos la época en la que el simple menú de cuatro opciones del Spectrum 48 K colapsaba nuestras mentes infantiles con incontables fantasías sobre qué podían ser esas 48 K y cómo era posible que nos pudieran proveer de tanta diversión cuando cargábamos algún juego. 48 “kas” eran sinónimo de fiesta alocada y salvaje, el equivalente de una despedida de soltero en Las Vegas para la mente de un mocoso de 12 años. Quizá tuvieras ya 23 años y pudieras combinar la pasión por mujeres surgiendo desnudas del interior de un pastel con los videojuegos, pero quiero pensar que algo así está reservado únicamente para aquellos que tras la muerte encuentran abiertas las puertas del Cielo. Ahora, tecleemos el
comando LOAD “” y vamos a ver qué se esconde tras Phantomas.
Phantomas es un arcade muy elaborado para la época, dónde controlamos a un pequeño personaje que proviene de la galaxia Andrómeda, programado exclusivamente para robar y saquear. Nuestro objetivo es adentrarnos en el planeta clónico Tierra-Gamma ayudándonos de cohetes, helicópteros y demás vehículos a nuestra disposición, para poder llegar a la mansión de un multimillonario y poder tomar té con galletas y hablar de las técnicas de bordado más novedosas. O tal vez robarle un tesoro escondido, una de las dos cosas. Mi pregunta sería... ¿quién se sacó de la manga el tema del planeta clónico Tierra-Gamma y que tipo de sustancias consumía? ¿Y por qué tras ese alarde de inventiva se limita a poner a un millonario que esconde un tesoro? Hubiera sido mucho más imaginativo poner a un bicho de bola escondiendo un tesoro, o incluso un tesoro escondiendo a un millonario.
 "Para muestra, un par de pantallazos"
En definitiva, manejando a Phantomas tendremos que conseguir llegar hasta el tesoro sorteando trampas, pasando por las siempre difíciles catacumbas y demostrando que incluso en 16 colores (o menos!!) podemos hacer gala de ingenio y habilidad. El videojuego obtuvo un considerable éxito desde su más temprano estreno, en 1986, y fue incluido con el pack del siguiente producto de Sinclair: Spectrum 128 K con el lector de cinta incluido en el propio aparato. La regla es de obviedad aplastante: a más “kas”, más diversión, y no hablo de bebidas refrescantes que te impulsan a subirte a semáforos y gritar slogans de dudosa eficacia.
Cuando un producto tiene calidad... no necesariamente tiene que tener más éxito que una de las virtuosas composiciones de Georgy Dann. Pero lo que es seguro es que, con calidad o sin ella, si el producto alcanza el éxito nos abordará no sólo un regimiento de subproductos de merchandising de gran colorido, sino también es probable que se sucedan una o varias secuelas. No sé si el resto del mundo compartirá mi impresión, pero en mi caso la palabra secuela tiene implicaciones semánticas poco agradables, como una amenaza vetada, como un peligro encubierto. Es por ese motivo que la segunda parte de Shrek me recuerda a Matrix Reloaded y un escalofrío gélido me recorre la espalda, deseando que dejen de destrozar bonitas primeras partes con secuelas que escapan a la comprensión de mis tres neuronas parapléjicas. En fin, quiero decir que Phantomas tuvo éxito, y la secuela no tardó en aparecer.
 "El castillo de Drácula. Seguramente en obras."
En 1987 aparecía Phantomas 2, aventura en la que los guionistas parecían haberse dado cuenta de que el hábil y rocambolesco origen galáctico de Phantomas merecía una trama más original que un millonario defendiendo un tesoro, así que decidieron optar por un enemigo más carismático a la vez que temible y mortal: el Conde Drácula. Craso error. Reconozco que nunca jugué demasiado a ésta segunda parte, lo cargué un par de veces, y el asunto de ir recogiendo llaves por un castillo no me parecía emocionante. Creo que se me escapaba el motivo por el cuál en lugar de ir cargándome a otros bichos tenía que recoger llavecitas por casa de un vampiro legendario. Phantomas era un ladrón y no el ama de llaves, y Drácula un chupa-sangre con título nobiliario, ¿qué razón podía impulsar a Phantomas a tratar de destruir al vampiro en defensa de los lugareños? ¿Alguien había reprogramado al bicho para salvar a ancianas y campesinos? ¿Greenpeace manejaba a nuestro héroe desde Tierra-Gamma? Hubiera devuelto el juego de no ser porque me vino de regalo con el ordenador.
Pero no nos dejemos desilusionar por el pinchazo, a mis ojos, de ésta segunda parte. Muchos disfrutaron de ambos juegos como precursores de lo que sería Super Mario Bros. unos años después. Incluso el tema del conde Drácula reaparecería también en otra exitosa saga: Castelvania. Una gran cantidad de pantallas, enemigos malévolos de movimientos predeciblemente regulares, gráficos decentes para mediados de los ochenta, y aventuras trepidantes para no soltar el joystick. Años más tarde, algunos de nosotros sustituímos el tipo de joystick por otra modalidad también fomentada a base de vídeos y fotografías, pero no vamos a hablar de ello hoy aquí. Visiten meloncorp en horario nocturno, que es cuando hablamos de estas cosas. Un saludín!!!
 "Portada de la versión inglesa de Phantomas 2, con muchos colorines para excitar el instinto consumista inglés."
Mangao por |ngenius
(Desde el ayer...)
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