
“Spaceballs” dejó un vacío insustituible en mi corazón. Fue el punto de inflexión que marca con claridad el impás entre mi niñez y el inicio de mi maduración adulta (adulto yo?!), así como el momento en el que tomé la resolución de llevar un casco de color negro y hablar como si tuviese atragantado un trozo de bacalao, símbolo y recuerdo del día en que me adherí a la pasión spaceballmaníaca. Tal vez hable de esos momentos de cambio y de ascensión a un plano superior de actividad intelectiva en el futuro, pero no es el caso que nos ocupa hoy, no comentaremos las técnicas de peinado del desierto ni os revelaré como logré sacarme el título de bachiller ocupando dos pupitres debido a las dimensiones de mi casco. Hoy nos acercaremos a un fenómeno que recoge el testigo de Spaceballs y lo lleva a un límite en el que, sin necesidad de cascos del color de la chupa de un heavy, todos podemos participar de un sentimiento de hermandad espacial, entonar bonitas canciones sobre phasers y recitar poemas versados en la Federación de Planetas.
Me refiero a Red Dwarf (conocido como Enano Rojo o Nan Roig en las cadenas autonómicas, que lo emitieran a principios de los 90), una serie británica que demuestra que todos los españoles deberíamos acogernos a la moda de los autobuses de dos pisos y a envolver pescado con patatas fritas en papel, con el objeto de desarrollar nuestra creatividad como lo hacen los ingleses. O tal vez sea que un clima principalmente lluvioso riega su cabezota y les crece algo más que pelo, pero no adelantaremos acontecimientos que pueden ser propiedad intelectual de National Geographic. Claro que los gallegos también reciben agua como para ponerle un acuario a Nemo y no hablan en inglés. En fin.
 "Neeew York, neeeew yoooork!! El cast crew de la primera temporada."
Esta serie de televisión comenzó su andadura en 1988 en el Reino Unido (probablemente nacido en algún fumadero de opio del East End londinense), y se acerca al mundo de la sci-fi que Gene Roddenberry se sacó de la manga hace más de 30 años (Star Trek, hablo de Star Trek, mi pequeño melón ignorante), convirtiéndolo en parte del efecto “pelotas espaciales”, satirizándolo y aprovechando la ductibilidad de la ciencia ficción en beneficio del humor. Por supuesto, si vas al trabajo con una camiseta que anuncia: “Nunca adivinarías que mi padre es Darth Vader”, si se alinean en tus estanterías pequeñas figuritas de Yoda jugando al bridge, y conservas en formol una pepita de sémola que Leonard Nimoy escupió en un McDonalds... probablemente te sientas profundamente herido por Red Dwarf y la blasfemia en clave humorística hacia aquello que más amas en el mundo... esto... supralunar. En cualquier caso, supongamos que tu fanatismo es flexible y que no viajaste a Estados Unidos para ver el preestreno de la nueva saga de Star Wars, y demos repaso a lo que esta serie inglesa es en realidad.
 "¿Alguien se acuerda del comando park en MS-DOS? Pues éste es el aspecto de tu computadora al irse a dormir"
El espacio... la última frontera. Estos son los viajes de la nave estelar Enano Rojo, denominada así por su evidente color bermellón, en su permanente, solidaria y ambiciosa misión basada principalmente en vagar por el espacio a la deriva. Los técnicos de segunda Dave Lister y Arnold J. Rimmer se afanan en reparar un replicador de alimentos. Debido a un chivatazo de Rimmer sobre Lister, éste último es recluído en la sección de criogenización durante una semana como castigo redentor. Lister, dejando a su gata con comida suficiente, se criogeniza. Al salir, la computadora Holly le informa de que ha ocurrido un grave accidente durante el cual toda la tripualción ha palmado, y Holly ha recluído a Lister el tiempo estrictamente necesario para que su vida no corra peligro tras la catástrofe, lo cual ya nos indica el buen criterio de selección de la computadora. Ante la predecible pregunta de Lister, Holly revela de que ha estado criogenizado 10.000 millones de años (se tiene que ver la cara de Holly, que aparece en los monitores de la nave, para percatarse del sutil humor que la gestualidad guarda).
No obstante, Holly ha previsto la necesidad social de Lister y, aunque la tripulación al completo ha muerto, le ha procurado un holograma que contiene la personalidad de la persona de la nave más compatible con él: Arnold Rimmer. Lister, por supuesto, hubiera preferido a la atractiva sargento Kochanski, y encontrarse de nuevo con Lister es como si le practicasen un transplante de vello púbico, sin anestesia. El Rimmer holográfico (cuya condición delata la H en su frente) conserva toda la irritante personalidad de su versión de carne y hueso. Además, en esta primera temporada se uniría al grupo un descendiente evolucionado de la gata que Lister dejara atrás antes de criogenizarse, un gato de forma antropomórfica que destacará por su carácter eventual y bastante centrado en sí mismo, en su atractivo físico y en comer y dormir. Al fin y al cabo... ¡¡¡es un gato!!! Nuevos personajes aparecerán en las siguientes temporadas, como Kryten, el androide que desea ser humano (claro paralelismo con Data, el androide de Star Trek The Next Generation).
 "El arquetipo de la marcialidad militar, también conocido como Arnold Rimmer"
Así se inicia la serie que se prolongaría por 7 temporadas y que generaría todo un género de merchandising, un juego de rol e incluso una película. El argumento expuesto apenas esboza el original sentido del humor que tinta todos y cada uno de los episodios, cada capítulo está minado de ingeniosos gags inmersos en una imaginativa trama argumental.
Los protagonistas viajarán por brechas en el contínuo espacio-tiempo generadas en las duchas masculinas, buscarán a Dios que está más cerca de lo que todos creemos, se verán asediados por la personificación de la paranoia y la autoconfianza de Lister, conocerán a un pegote verde, o verán como Arnold Rimmer se duplica y no logra soportarse a sí mismo. He decidido que es hora de abandonar mi casco y avanzar en la senda de la Fuerza, del autoconocimiento y del poder Jedi. Pero por algún motivo se me antoja muy atrayente la personalidad del gato...
CITAS:
“Creo que estamos perdiendo perspectiva en esta discusión, que es “cómo vamos a llamarnos?”. Y creo que ahora mismo se ha reducido o bien a “La liga contra los monstruos insalivadores”, o bien por la que me decanto personalmente “Comité por la liberación y la integración de organismos terroríficos y su rehabilitación en la sociedad”. Uhmm... que por cierto puede ser abreviada como CLITORIS” .- Arnold Rimmer
“Un pub, siiii!! Un lugar de encuentro dónde la gente trata de lograr avanzados estados de incompetencia mental mediante la consumición reiterada de bebidas a base de vegetales fermentados” .- Kryten
 "Foto de família, ya con Kryten a bordo."
CAST:
Dave Lister - Craig Charles
Arnold Rimmer - Chris Barrie
Holly - Norman Lovett
The Cat - Danny John Jules
Kryten - Robert Llewellyn (series 3-8)
Kristine Kochanski - Chloe Annett (Series 7-8)
Amasado por |ngenius
(Entre hoy y ayer)
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